El
doctor Leoncio Padrón, Director Nacional del Programa de Medicina Natural y
Tradicional del Ministerio de Salud Pública de Cuba, habla sobre el impacto,
desarrollo y resultados de las distintas formas curativas en su integración
al sistema de salud. Convertida en un fenómeno social de amplia difusión, la
Medicina Natural y Tradicional constituye uno de los eslabones más novedosos
en la atención médica cubana, lo que no ha impedido su generalización y
aplicación con resultados apreciables para el mejoramiento de la calidad de
vida de millones de personas.
"En
este empeño nos animan razones éticas, científicas y económicas, que parten
de una medicina preventiva, más integral y que se apoya en la relación del
médico con sus pacientes"
¿Es la Medicina Natural y Tradicional una
alternativa para suplir carencias de orden material en el sistema de salud
cubano?
La Medicina Natural y Tradicional no es una alternativa sino una forma más
de curar, porque lo que debería enseñarse en las escuelas de medicina
moderna en todo el mundo es que hay pacientes y no enfermedades. En Cuba la
Medicina Natural y Tradicional no es un patrimonio del sector de la salud,
porque es un fenómeno social, de proyección comunitaria, que tiene la
pretensión de que las personas aprendan a vivir en salud, por lo que toda la
sociedad participa en su promoción, desde el maestro que en el aula
transmite conocimientos sobre una alimentación más sana hasta los centros de
investigaciones de diferentes especialidades, y eso no se logra en un día.
¿Cómo definir la inserción de la Medicina
Natural y Tradicional en un sistema de salud con reconocidos méritos?
Si nos guiamos por definiciones clásicas, la Medicina Natural y Tradicional
es un conjunto de conocimientos tradicionales y prácticos de origen
ancestral, pero nosotros hemos hecho una definición operacional cubana, que
funciona como parte de un sistema integrado por varias formas terapéuticas
naturales, que unifica todo el conocimiento de nuestra medicina con
diferentes prácticas curativas de otros pueblos, por lo que, sin renunciar a
los métodos ortodoxos de las ciencias médicas, incrementamos el caudal de
posibilidades para el mejoramiento de la calidad de vida de la población,
como parte de la estrategia integral de salud, en la que la Medicina Natural
y Tradicional es solo una parte de un conjunto de acciones.
Después de un período de rechazo casi
generalizado de la humanidad a la medicina natural, ¿por qué volver a ella?
En Cuba, el crecimiento de la población urbana y el acceso gratuito a la
atención médica posibilitaron, en primer lugar, el empleo de fármacos
químicos a precios muy bajos y, además, el aumento del nivel educacional
generó cierto rechazo a la medicina natural por considerarla un método
atrasado y una manifestación de oscurantismo. Internacionalmente, los
principales adversarios de la Medicina Natural y Tradicional son las grandes
transnacionales de medicamentos, que ven en la práctica del naturismo un
competidor que afecta sus intereses, a pesar de que a lo largo de la
historia hemos visto cómo el surgimiento de nuevos medicamentos ha estado
asociado al principio activo de plantas, de ahí que cada vez más se hagan
estudios sobre especies vegetales. Si retomamos la Medicina Natural y
Tradicional lo hacemos sobre bases científicas, a través del estudio
sistemático, y basados en la integralidad y profesionalidad de nuestros
especialistas.
¿Qué razones mueven el auge de la Medicina
Natural y Tradicional en todas las esferas de la sociedad cubana?
En este empeño nos animan razones éticas, científicas y económicas, que
parten de una medicina preventiva, más integral y que se apoya en la
relación del médico con sus pacientes. En el plano científico, contribuye a
la solución de problemas complejos, al mismo tiempo que reduce los gastos de
asistencia médica en un país que, pese a grandes limitaciones económicas,
cuenta con un sistema de salud totalmente gratuito. Además, nos insertamos
en una práctica que hoy es una tendencia internacional, palpable en el
creciente número de consultas a través de Internet sobre temas relacionados
con la Medicina Natural y Tradicional, basada en principios científicos,
integrados de forma sistemática al incremento de la profesionalidad de
nuestros especialistas.
¿Cuenta Cuba con el respaldo tecnológico
para procesar industrialmente todas las especies vegetales de que disponen
sus suelos?
Contamos con una red nacional de pequeñas plantas de procesamiento,
instaladas para la obtención de productos naturales en todos los municipios
del país a partir de las especies que, estudiadas y aprobadas por el
Ministerio de Salud Pública, se emplean en la obtención de fitofármacos,
cuyas propiedades fitoterapéuticas de cada especie están definidas por un
estudio previo, en el que se identifica cuál es la parte medicinal, que es
donde radican las propiedades curativas de las flores, las hojas o las
raíces.
Después de casi una década en desarrollo, ¿qué resultados
aporta la Medicina Natural y Tradicional en la atención médica de la
población cubana?
Solo mediante el uso de la acupuntura como analgésico quirúrgico, se
realizaron el pasado año en Cuba más de 8 500 intervenciones de cirugía
mayor, y se atendieron en el país a más de tres millones de personas en
casos de urgencias en policlínicos, hospitales y clínicas estomatológicas,
lo que equivale a la cuarta parte de la población cubana. Los tratamientos
de fitoterapia y apiterapia, alcanzaron a unos 15 millones de atenciones.
Además, se han ampliado los conocimientos a escala social sobre el uso con
fines medicinales de una amplia gama de plantas con propiedades curativas, y
se ha formado a la mayoría de nuestros médicos y enfermeras en todo el país
a través de 58 277 cursos postgrados, entre ellos, 377 maestrías para
docentes de las facultades de Medicina. Al cierre del pasado año, 71 % de
los médicos habían cursado algún nivel de superación en Medicina Natural y
Tradicional, lo que confirma que esta materia es una necesidad del
desarrollo de una medicina integrativa que llegó para quedarse.