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GOBERNABILIDAD
¿DEMOCRACIA Y REFORMAS?
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Democracia y derechos humanos |
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Parte
2 /6
Este trabajo forma
parte del libro
Gobernabilidad: entre la
democracia y el mercado
Relación pobreza y equidad
Si bien es cierto que en América Latina existe una relación reconocida como
estructuralmente negativa entre mercado y democracia, también es claro que
la ola democratizadora estaba conectada directamente con la implementación
de las reformas como soluciones también de carácter estructural.
Sin embargo en muy pocas la pobreza ha disminuido y la equidad ha mejorado y
ello independientemente de la aplicación de políticas de choque o graduales.
En el tiempo se registra un deterioro de la satisfacción con la democracia
con algunas excepciones que no tienen peso suficiente en la región. Los
países con más peso demográfico y económico no registran buenos resultados.
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Estabilización
y Reformas (a) |
De Choque |
Gradual |
País |
Gini (b)
1996-1999 |
% pobres (c)
1996-2001 |
% Apoyo Democracia
1996-2001 (d) |
|
Estabilización |
Argentina
Bolivia
Dominicana
Guatemala
Honduras
México
Nicaragua
Perú
Venezuela |
Chile
Colombia
Costa Rica
Ecuador
Uruguay |
Argentina |
0.4741
0.4935 |
27.0
32.7 |
35
39 |
|
Bolivia |
0.5877
0.5890 |
62.1
61.3 |
45
39 |
|
Brasil |
0.5907
0.5847 |
41.5
41.2 |
35
26 |
|
Chile |
0.5638
0.5587 |
18.3
16.1 |
41
34 |
|
Reforma
tributaria |
Argentina
El Salvador
Nicaragua
Paraguay
Perú |
Brasil
Ecuador
Brasil
Honduras
Venezuela |
Colombia |
0.5697
0.5550 |
38.7
39.3 |
38
22 |
|
Costa Rica |
0.4570
0.4612 |
28.7
30.4 |
66
61 |
|
R. Dominic. |
0.4810
0.4738 |
38.3
34.5 |
|
|
Liberalización
comercial |
Argentina
Brasil
Chile
Colombia
El Salvador
México
Perú
Brasil
Venezuela |
Brasil
Costa Rica
Ecuador
Honduras
Nicaragua
Paraguay
|
Ecuador |
0.5600
0.5616 |
49.5
47.9 |
43
28 |
|
Honduras |
0.5284
0.5843 |
76.3
75.2 |
31
46 |
|
México |
0.5276
0.5377 |
21.2
21.1 |
32
36 |
|
Nicaragua |
0.5669
0.6024 |
70.6
72.6 |
41
23 |
|
Reforma
financiera |
Brasil
Dominicana
El Salvador
Brasil
Nicaragua
Perú
Venezuela |
Argentina
Brasil
Chile
Colombia
Costa Rica
Ecuador
Honduras
México
Paraguay
Uruguay |
Panamá |
0.5602
0.5631 |
47.8
36.6 |
52
28
|
|
Paraguay |
0.5700
0.5692 |
52.0
51.0 |
41
23 |
|
Perú |
0.4762
0.4933 |
41.0
42.4 |
46
39 |
|
El Salvador |
0.5052
0.5589 |
61.2
63.9 |
41
23 |
|
Privatización |
Bolivia
Chile
México
Nicaragua
Perú
Venezuela |
Argentina |
Uruguay |
0.4209
0.4388
|
16.6
13.5
|
66
67
|
|
Venezuela |
0.4669
0.4675 |
17.9
20.6 |
46
49 |
Reforma
laboral |
|
Argentina
Colombia
Guatemala
Panamá
Perú |
|
|
|
|
Reforma
pensiones |
Chile
México |
Argentina
Colombia
Perú
Uruguay |
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Fuente: Elaboración propia.
a) Clasificación de países según el BID. b)
y c) Gini y % de pobres según Liberalización desigualdad y pobreza . PNUD,
CEPAL 2000. d) Latinobarómetro 2001
Esto nos indica que el proceso político en América latina
marcado por la democratización como principal referencia de contenido y de
éxito del proceso político no era independiente del éxito de las reformas
como principal referencia de contenido y de éxito del desempeño económico.
Es aquí donde está ahora el nudo crítico, algo que ha terminado por revelar
dramáticamente Argentina en Diciembre del 2001.
Esta dialéctica entre proceso político democratizador y los programas de
reforma parece estar llegando a una situación en que por ambos lados de la
ecuación los resultados son escasos y en algunos casos han conducido a
crisis fuertes o a episodios críticos amortiguados por ayuda externa (Brasil
y México por ejemplo).
Si los interrogantes giraban hasta ahora, en torno a las posibilidades de
éxito y estabilidad de los procesos democratizadores, como aspecto central
del proceso político, sin duda que ahora los interrogantes se desplazan
hacia el éxito y la estabilidad de los programas de reforma en su doble
dimensión: resultados económicos socialmente aceptables y sostenibilidad
política democrática.
En base a esta relación extremadamente tensa entre reformas y democracia
como nueva tendencia central del proceso político tenemos la siguiente
configuración.
|
País |
Adopción de la principal reforma o
Estabilización |
Años de tensión
corrección o crisis |
Años de elección después de las reformas |
Las reformas continuaron |
Reformas desaceleraron
Se detuvieron |
Reformas se revirtieron |
La estabilidad
Política se revirtió desde1999 |
|
Argentina |
1978
1985
1991 |
1981
1985
1994-1996
2001-2002 |
1983
1995
2000 |
xxx
xxxx
|
xxx
xxx
xxx |
xxx |
xxx xxx |
|
Bolivia |
1985 |
1992 |
1989-1993 |
xxx |
|
|
xxx |
|
Brasil |
1986
1994 |
1986
1996 |
|
|
xxx |
|
|
|
Chile |
1975
1985 |
1982-1985 |
1990-1994 |
|
xxx |
|
|
|
Colombia |
1991 |
1996 |
1994 |
|
xxx |
|
xxx |
|
Ecuador |
1992 |
1995-1996 |
1992-1996 |
|
xxx |
|
xxx |
|
El Salvador |
1988 |
1996 |
1994 |
xxx |
|
|
|
|
Guatemala |
1988 |
1993-1995 |
1991-93-96 |
xxx |
|
|
|
|
Honduras |
1990 |
1993-94 |
|
xxx |
|
|
|
|
México |
1988 |
1994-96 |
1988-1994 |
xxx |
|
|
xxx |
|
Nicaragua |
1991 |
|
1996 |
xxx |
|
|
|
|
Paraguay |
1989 |
|
1993 |
|
xxx |
|
xxx |
|
Perú |
1985 |
1985 |
|
xxx |
|
|
Xxx |
|
Dominicana |
1990 |
1993-94 |
1994-96 |
|
xxx |
|
xxx |
|
Uruguay |
1974-1978 |
1982-84 |
1984-89 |
|
xxx |
|
|
|
Venezuela |
1989 |
1993-95 |
1994 |
|
|
xxx |
xxx |
Fuente BID Progreso económico y social en América Latina
1996. Actualización propia
La tabla ilustra la íntima relación entre reformas y
democracia donde esta última es analizada por los multilaterales, en
términos de su capacidad para estabilizar la primera. La conclusión sugerida
no es sin embargo muy sólida. "¿Que sugiere esta evidencia acerca de la
sostenibilidad de la estabilización y la reforma estructural?... Con
respecto a la estabilización la evidencia no es concluyente: alrededor del
40% de los episodios de estabilización analizados fracasaron con el tiempo.
Sin embargo, la resistencia de las reformas estructurales frente a las
crisis económicas y a los cambios políticos, sugiere que una vez puestas en
marcha es muy difícil de echar atrás. Con base a esta evidencia puede
afirmarse que hay mucho espacio para el optimismo sobre la sostenibilidad de
las reformas en AL., a pesar de las complejidades económicas y políticas
inherentes al proceso"1.
Este es optimismo exagerado, si se relacionan las reformas con la alta
fricción social y política de la relación entre reformas y democracia. De
allí que el BID en el mismo informe se interrogará sobre si los programas de
reforma no llevaban la semilla de su propia autodestrucción, pero en este
caso agregamos, terminarían por su dependencia, arrastrando también a los
procesos políticos a situaciones de crisis.
Las crecientes interrogantes sobre este problema marcan justamente un cambio
de tendencia desde 1995 en adelante. El punto es determinante para la
relación entre mercado y democracia y la capacidad de regulación democrática
de esta relación como sustento de una mejor gobernabilidad.

Fuente: PNUD /
CEPAL. Liberalización: desigualdad y pobreza, 2001, pag. 143
Ello se evidencia en el momento en que las reformas habían
conocido una notable aceleración en los últimos 10 años de implementación.
En efecto, si la alta fricción del actual esquema de
reformas aumenta por su falta de éxito pero exige sostenibilidad política en
términos de continuidad inflexible, imponiéndose como una camisa de fuerza,
y como única relación posible entre mercado y democracia, es posible prever
situaciones criticas para la democracia. Quizá no en su contenido formal y
en su continuidad electoral, pero si en el reforzamiento de una democracia
dura y necesariamente cada vez más autónoma de cualquier evaluación de los
resultados y por ende políticamente distanciada de las presiones ciudadanas
de los perdedores, hasta ahora mayoritarios, para asegurar la sostenibilidad
política de las reformas. También el caso de Argentina es revelador en este
sentido.
El tema de los resultados de las reformas que le imponen una determinada
forma al mercado y su nivel de fricción, vinculadas con el desempeño de las
democracias; es un aspecto central y determinante en los procesos políticos
latinoamericanos en los años por venir.
La cuestión no es mejor o peor gestión de las reformas, es de fondo. Se
trata de la configuración del mercado y la democracia y de sus relaciones
entre ellos. Si la fricción no es más que el costo de una modernización
exitosa pero que se inscribe en una tendencia de acumulación socialmente
benéfica, como afirma los defensores de las reformas, el desafío es aguantar
el costo hasta que se valide el supuesto. La democracia tiene aquí, contra
viento y marea, una agenda política sobredeterminada y que actúa como
mecanismo legitimador y reproductor de las reformas.
Pero si se trata de una fricción que expresa contradicciones entre el modelo
de reformas y un desarrollo social y ambientalmente más justo, las tensiones
aumentarán entre la función legitimadora obligada de la democracia y la
necesaria apertura de opciones, que es uno de los contenidos sustantivos
justamente de la democracia.
Notas
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