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 NUEVAS CLAVES DE COMPETITIVIDAD: URUGUAY EN LA ERA DE LA INFORMACIÓN

Desarrollo Humano Sustentable

Por Sabin Azua  

Parte 2 /4

Conferencia dictada en la
Sede del Centro Latinoamericano de Economía Humana (Claeh)
24 de setiembre de 2003

Bloque temático II
El concepto de área base como área fundamental para el desarrollo de competitividad.

No puede ser que tengamos oasis de competitividad en entornos no competitivos.

Para que Uruguay sea capaz de generar fuentes de ventajas competitivas en el futuro, tiene que crear un área base, una plataforma de innovación, una plataforma de conocimiento, que permita a las empresas, a la Academia, al gobierno, a los sindicatos, a todos los agentes sociales, beneficiarse de ese concepto para tener ese elemento de diferenciación.

Y ahí es donde confluye en este momento toda la teoría de la competitividad. Son las regiones, con el concepto que cada uno le quiera poner al concepto de región, son las áreas base, donde se pueden establecer las condiciones para competir.

Esas plataformas de competitividad regional son los elementos que deberíamos intentar construir en Uruguay. Y Uruguay tiene buenas condiciones para ser un área base: tiene una perfecta situación geográfica para poder actuar de puente en medio de una zona económicamente activa, con un gran volumen de consumidores y con un gran volumen de intercambios económicos que puede ser desarrollado. Tiene una situación de cohesión social y de calidad superior a la de su entorno que le facilita ese proceso, tiene personas calificadas para desarrollar esos procesos de innovación y de desarrollo.

Le falta la articulación de un proyecto compartido de futuro que sea capaz de vertebrar los esfuerzos sociales, políticos y económicos en una dirección coherente.

El ejemplo de Irlanda es paradigmático en lo que tiene que ver con este proceso. Algunos dicen que Irlanda tenía los fondos de la Unión Europea para poder realizarlo, tenía las exenciones fiscales, un status especial, pero las mismas posibilidades también las tenían muchas zonas de Europa que no tomaron las decisiones que adoptaron el gobierno y el pueblo irlandés. Irlanda se dio cuenta que siendo un país fundamentalmente agropecuario no iba a ser capaz de garantizar niveles de bienestar para su gente similares a los de otras economías si no hacía una profunda transformación de su economía y si no cambiaba el chip de la vaca al chip.

Ellos definen una visión muy sencilla, y que podría tener cualquier país: les gustaría que ningún irlandés tuviese que salir de Irlanda para alcanzar las mismas cuotas de bienestar que otros. Es una declaración de principios de retención, de capacitación y de desarrollo de una plataforma que sea capaz de superar la situación de desempleo y pobreza que tenía Irlanda, ubicada en prácticamente el último lugar en todas las estadísticas.

Se lanzó entonces un proceso de definición estratégico compartido por la sociedad irlandesa, de los agentes sociales, para intentar definir qué debían de hacer para atraer inversiones, para desarrollar la educación, para desarrollar centros de investigación. Se puede hacer con fondos, pero también se puede hacer usando las capacidades y atrayendo gente a un proyecto compartido donde iba a encontrar todos los elementos para poder vivir de una manera clara. Le beneficia otro elemento pero también hay que aprovecharse de las oportunidades que es ser un país sajón, con lo cual era una puerta fácil para los EE.UU. para entrar en Europa. A muchas de las empresas norteamericanas que tenían que instalarse en algún sitio, les era más fácil instalarse en Irlanda que en Grecia, en España o en Portugal por ejemplo.

Pero esas ventajas de oportunidad también hay que definirlas, y hay que buscarlas y aprovecharlas. Entonces, Irlanda lo que hace es crear una base desde el modelo educativo, desde los apoyos de los centros de investigación, desde los sectores que está priorizando el gobierno, desde toda la atracción de inversión que se ha estado haciendo, desde la política de internacionalización de sus empresas, desde la actuación en conocimiento o en la formación a lo largo de la vida, orientada globalmente a potenciar esa plataforma para hacer una plataforma económicamente viable en los nuevos sectores de actividad económica.

Lo ha conseguido y ha conseguido reducir el desempleo de una forma notable, ha conseguido reducir las diferencias de prácticamente todos los indicadores sociales con los de la Unión Europea, ha generado riqueza y ha estado creciendo muy por encima de la media europea durante muchos años, y hoy ha conseguido mandar y repatriar muchos de los irlandeses que estaban por el mundo haciendo otras cosas. Eso no quiere decir que Irlanda se ha cerrado en sus fronteras. Irlanda manda todos los años un volumen increíble de gente a estudiar, a trabajar, a estar fuera de Irlanda, para beneficiarse de ese concepto de internacionalización, globalización. El concepto base que desarrolla Irlanda es el de área básica competitiva.

Los elementos y los engranajes de una organización que tiene que funcionar perfectamente cohesionada en los ámbitos académicos, de prestación de servicios, negocios, cultura, sociedad, todo lo que tiene que ver con ese proceso.

Irlanda no es el único ejemplo que se puede definir. Hay modelos diferentes. Cataluña ha seguido un modelo diferente porque tenía un punto de partida radicalmente diferente. No partía de los niveles de desigualdad social, de marginación social y tenía una gran variedad de sectores que ya eran competitivos pero que tenían que dar el salto para poder estar compitiendo a nivel internacional. Lo que hizo fue básicamente potenciar la capacidad de su educación, de sus instituciones, la capacidad a desarrollar políticas de internacionalización más acordes, muchos más avanzadas de las que había en otras regiones europeas, para insertar a Cataluña en Europa y en el mundo. Lo que consigue con todo ese proceso es generar esa área base donde hay una interconexión profunda entre todos los estamentos de una sociedad. Y permite el establecimiento de nuevas organizaciones, de nuevas empresas, de políticas activas desde el gobierno que favorezcan determinados temas y hacer ese proceso de una forma natural, coherente y desarrollada.

Curitiba está haciendo una apuesta a la tecnología, lo hace de una forma más coherente y más desarrollada. Hay veces que se critica mucho el modelo de Curitiba desde otros sitios, sin embargo es un modelo orientado a crear una plataforma en un elemento donde todo fluya en torno a la aparición de los nuevos sectores de economía. Y hay una complicidad muy grande entre el sector público y el sector privado para desarrollar todo ese proceso de una forma homogénea.

Muchos de esos ejemplos los vamos a encontrar en el mundo. En México existe el área que se ha creado en torno a Monterrey que empezó siendo simplemente una maquinación de productos para acceder al mercado americano, y se va transformando en un proceso donde todo, más o menos de una forma coherente –y a la mexicana-, va desarrollando una plataforma de competitividad para estar en productos de mayor valor añadido con un gran peso de la academia, del sector financiero y también con un proceso enorme de capacitación de su gente muy superior al que se da en el resto del país.

Estrategias y formas de abordarlo hay muchas, pero todo parte en pensar que queremos estar en algún sitio. Nadie llega a ningún sitio sin planificar llegar, sin escoger los medios. Y en la medida que nuestra utopía sea más grande va a ser mucho más posible que estemos en condiciones de alcanzar metas mejores que nuestros competidores.

Por lo tanto, la propuesta en la que se está trabajando en este momento en la mayor parte de las regiones desarrolladas del mundo, y aquellas que no lo son pero lo pretenden, es la de tener un área base, una plataforma de competitividad estable y desarrollada.

Esta área base debe tener una visión de futuro cohesionadora e ilusionadora para el conjunto de los ciudadanos. No hay nada peor que pertenecer a un país sin rumbo, a una organización que no sabe dónde va. Tenemos que ponernos una meta más utópica.

En Uruguay, sigo pensando que lo que sigue haciendo falta es definir qué país queremos ser, qué tipo de economía queremos tener. Si es verdad que la cohesión social es un valor en Uruguay, y se ha deteriorado mucho en los últimos tiempos, qué podemos hacer para que seamos un país cohesionado socialmente. Y tenemos que dar una "hoja de ruta" para que todos podamos navegar en el mismo sentido.

El segundo elemento de las áreas bases regionales es que tiene que ser probador de solidaridad y cohesión social, sin las cuales no hay competitividad futura. Se acabaron los tiempos en que el Fondo Monetario Internacional (FMI) nos dictaba lo que eran los modelos de competitividad de los países. Evidentemente hay que tener congruencia macroeconómica, hay que hacer bien las cuentas, no hay que profundizar tanto con los déficit (no soy tan ortodoxo con el FMI y en cuanto a tener un pequeño déficit…me molestan los gobiernos que dicen que han tenido superávit).

Alguno puede decir que en EE.UU. no hay demasiada solidaridad y cohesión social e igual es un país desarrollado. Pero es un país desarrollado con profundas diferencias entre lo que están haciendo. Si uno analiza los clusters de actividad económica, y dónde se genera la riqueza y dónde se vive bien en EE.UU. y lo pone en forma de mapa (esto lo hace el Instituto de competitividad de Harvard) surge toda la costa este y pequeños puntos aislados en el centro. El resto no vive en el mismo nivel de desarrollo ni de profundización social. Es un país que tiene zonas de áreas de profunda riqueza y desarrollo y de cohesión, pero tiene otras zonas terriblemente deprimidas y hasta fuera del mundo.

El tercer elemento fundamental es la cooperación. No se puede vivir aislado del resto de gente que conforma una plataforma base. La colaboración pública-privada es fundamental para el desarrollo de las estrategias de competitividad en los países. Son esenciales para el éxito del desarrollo de este proceso: diagnósticos compartidos, compromisos compartidos, estrategias compartidas y actuaciones cada uno en su ámbito de competencia.

El tema fundamental de las plataformas actuales es cómo logramos crear, difundir, reutilizar el conocimiento de forma eficiente. Este es uno de los retos fundamentales de un área base. Cómo intercalamos los distintos elementos que tiene una sociedad para que se aproveche de las cosas que quiere desarrollar. Si es verdad que queremos estar en productos de alto valor añadido, tenemos que incorporar a las organizaciones el conocimiento que se va generando en otros sitios. Se tiene que hacer diseño, pero quién lo hace, quién invierte en diseño, quién genera las capacidades para que un país pueda diseñar, quién conecta a alguien para diseñar. Normalmente no puede ser alguien de la misma empresa que va a ocupar el diseño.

La Universidad tiene que ser además de un centro de pensamiento crítico, un centro que articule el proceso de creación de conocimiento de las organizaciones. Y sin embargo, vive muy al margen de lo que es ese proceso de creación de conocimiento de las organizaciones. Es uno de los retos fundamentales de una sociedad: articular el conocimiento existente para poder desarrollarlo.

Y luego, lo que tenemos que intentar es tener organizaciones cualificadas e internacionales. Es decir, tenemos que ponernos el objetivo no de ser mejores que o iguales que los peores de la clase, sino que tenemos que estar en la clase alta de lo que estamos haciendo. Nuestro reto es venderle a los principales clientes. Aprendiendo a venderle a quien no considero como posible cliente, aprendo a venderle a los otros clientes. Aprendiendo a tender a aquel que es más cualificado y más desarrollado, y lo hacemos de una manera importante.


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