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ISSN 1913-6196

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 Un monitoreo necesario: el Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa

Entrevista con Marta de la Cuesta  

 

Nuestro fin es dar a la opinión pública conocimiento de las buenas prácticas en responsabilidad social y cuando sea el caso denunciar las malas prácticas.

RF: ¿De donde surge la idea de crear un Observatorio de la Responsabilidad Social Corporativa?

La idea surge en el 2002 aunque no se materializa hasta marzo del 2004. Diferentes organizaciones sociales, entre ellas Economistas sin Fronteras, veníamos trabajando en el tema desde el año 97 aunque no es hasta el 2001y sobre todo el 2002 cuando se produce en España el boom de la responsabilidad social corporativa siguiendo la tendencia de otros países con más tradición en RSC como Canadá, Estados Unidos o el Reino Unido.

A España llega tarde pero con fuerza, y muy liderado por el sector empresarial, aunque varias organizaciones sociales, de consumidores y sindicatos participábamos en las iniciativas que estaban surgiendo por parte de la empresas. Las organizaciones sociales veníamos participando de muchas mesas de trabajo y foros de forma individual por lo que vimos oportuno crear una plataforma de la sociedad civil en la que pudiéramos reflexionar y compartir conocimiento y trasladarlo a la sociedad acerca del significado e implicación de la RSC: ¿qué entendemos por responsabilidad social?, ¿qué implica para la empresa el adoptar una política de sociedad social?, ¿cómo debe ser su relación con los diferentes grupos de intereses (consumidores, empleados, sindicatos, sociedad civil en general, ONGs? Desde el Observatorio de la RSC trabajamos para generar esa reflexión, para sensibilizar a la población española sobre el papel que puede jugar en la transformación social como consumidor, inversor o ciudadano, ya que es la sociedad la que al final tiene que premiar o castigar las buenas o malas prácticas de las empresas.

También intentamos, no sólo que la empresa implante estas políticas; sino que la administración pública fomente a través de políticas de promoción y algunas regulaciones suaves, todo lo que tiene que ver con el respeto a los derechos humanos, al medio ambiente, la ética y el buen gobierno de las empresas. De ahí surge esta plataforma compuesta por varias organizaciones que comparten la misma visión, y pretendemos a través de ella tener más presencia, y trasladar a las empresas lo que la sociedad demanda y dialogar para que recojan esas demandas.

RF: ¿Cómo perciben sus relaciones con el sector privado? ¿La conciben como de monitoreo y denuncia o como colaboración para impulsar este tema?

Ambas. En principio el observatorio nace con una actitud pro activa porque pensamos que la preocupación creciente en el mundo empresarial y en la ciudadanía por la responsabilidad social es una tendencia y no queremos que sea una moda., , Los impactos negativos que determinados comportamientos empresariales o han tenido y están teniendo en el mundoha generado un cambio de visión de los negocios, la economía y una nueva regla del mercado.

Por eso queremos siempre tener una actitud lo más pro activa posible, intentando dialogar. De hecho estamos en constante diálogo con empresas, participamos con ellas en diferentes eventos, pero siempre con una actitud de forma independiente y rigurosa, vigilantes si hay temas que denunciar o que analizar críticamente porque ese es nuestro papel. La empresa, obviamente, muchas veces utiliza la responsabilidad social como un cambio de imagen, como una nueva forma de comunicación a la sociedad, como una manera de hacer un marketing distinto, y en algunos casos responde a ciertos cambios reales, y en otros casos no; y entonces tendremos que trasladar a la sociedad lo que son cambios reales de las empresas y diferenciarlo de lo que no es cambio real y es simplemente palabrería.

Nuestra idea es no ser ni verificadores, ni auditores, porque no somos empresas de auditorias, pero si reclamamos que hayan sistemas de verificación y auditoria de estas cuestiones para que la información que tenga el ciudadano sea clara y transparente. En resumen, nuestro fin es dar a la opinión pública conocimiento de las buenas prácticas en responsabilidad social y cuando sea el caso denunciar las malas prácticas.

RF: Ustedes incluyen en sus informes –cosa novedosa- tanto las buenas como las malas prácticas en este campo. ¿Qué los hace pensar que este es un método tan eficaz como el de resaltar sólo lo que funciona bien?

En principio nuestra actuación es que primero se dialoga con la empresa y se discute lo que entendemos por una mala práctica. Si ese diálogo fructifica en un cambio de posición por parte de la empresa, perfecto, pero si hay que denunciarlo públicamente a través de los medios de comunicación, pues habrá que hacerlo si la empresa no responde a estas demandas.

Hay mecanismos para conseguir ese diálogo e influencia en la empresa. , por ejemplo, a través de la inversión responsable. Algunas organizaciones del observatorio como los sindicatos, o incluso algunas ONGs participamos a través de los fondos de inversión éticos o de acciones en el capital de las empresas españolas . Las juntas generales de accionistas están abiertas a cualquier accionista y además, ahora con la nueva legislación se facilita mucho el acceso a las juntas y a trasladar tus intereses o tus opiniones a esas juntas. Poco a poco ya se está empezando a trasladar a las juntas y a los consejos de administración aspectos que tienen que ver, no sólo con la rentabilidad financiera; sino con el impacto social y medio ambiental de las actuaciones de la empresa. Es pues un canal importante para trasladar nuestras quejas.

RF: ¿Pero el primer paso siempre sería tratar de negociar con la empresa?

Sí, siempre. Es necesario primero informar porque muchas veces la empresa desconoce incluso que realiza una mala práctica. Algunas veces hay corporaciones tan grandes que no conocen toda la realidad. Algunas de las ONGs que forman parte del observatorio han analizado diferentes sectores, por ejemplo el textil que es uno de los más expuestos al riesgo, porque muchas de las materias primas o de los productos textiles que se venden en nuestro país, se produce en fábricas o talleres ubicados en países menos desarrollados con menor protección socio laboral, (Centroamérica, norte de África, sudeste asiático) o incluso en España a veces en condiciones infrahumanas. Se ha analizado las empresas españolas que trabajan en ese sector y se dialoga con esas empresas, se les informa lo que se ha observado en los talleres, donde estas ONGs tienen delegaciones, y en algunos casos las empresas conocen y en otros desconocen lo que está sucediendo; por eso el primer paso es dialogar.

Hay otras empresas que no entienden por qué una ONG tiene que inmiscuirse en sus asuntos y entonces la actitud es defensiva, y no quieren dialogar. En esos casos se hace público el problema. Yo creo que los medios de comunicación estan bastante sensibilizados para recoger este tipo de noticia, lo cual puede tener un impacto de mala imagen en la empresa. Yo creo que el primer paso es dialogar, y el segundo es denunciar pero siempre con fines constructivos.

RF: Has mencionado antes el concepto inversión social responsable. Creo que este es un concepto menos conocido que el de responsabilidad social corporativa, ¿quieres explicar de qué se trata?

La inversión socialmente responsable es dirigir el dinero, el financiamiento hacia empresas o sectores que contribuyen a un mejor desarrollo sostenible; por lo que es una palanca, un impulso para el cambio de cualquier empresa a "empresa socialmente responsable". Es un motor que permite que las empresas, cada vez más, tengan presentes en su gestión diaria aspectos sociales éticos y medioambientales.

La inversión socialmente responsable en muchos países, sobre todo anglosajones, tiene una experiencia dilatada. Las primeras experiencia datan de los años 20 del siglo pasado, pasando por la fase de desarrollo de los 60 y 80. En la Europa continental, quizás su mayor desarrollo corresponde a la década de los 90..En España es un concepto aún poco conocido y un mercado muy residual. Consiste en dirigir tu ahorro e invertir como accionistas o a través de un fondo de inversiones o pensiones, en las empresas, teniendo en cuenta no sólo su rentabilidad financiera; sino el impacto social y medioambiental que está teniendo la actuación de esa empresa.

RF: ¿Hay quienes consideran que la RSC no es más que un nuevo estilo de mercadeo buscando "buena imagen" empresarial, otros creen que es un paliativo a la lógica del capitalismo realmente existente centrado en maximizar ganancias, pero unos pocos lo consideran como un esfuerzo por avanzar hacia un nuevo paradigma de desarrollo humano y sustentable? ¿Cómo lo aprecian ustedes?

Como te decía antes estamos en la postura de avanzar hacia un nuevo paradigma. Creo que las personas que estamos en el observatorio somos conscientes de que es necesaria una transformación importante. Se trata de cambiar la mentalidad de los ejecutivos, los dirigentes, los empresarios, y del propio consumidor. Creemos que es una tendencia porque el efecto que ha tenido una economía financiera muy desligada de la economía real y social ha sido tan negativo en la última década que ahora estamos viendo sus consecuencias. Incluso desde un punto de vista puramente económico- financiero, a cualquier accionista ya no le interesa sólo el rendimiento a corto plazo porque está viendo que empresas muy grandes se han desplomando, por falta de ética, corrupción, engaño, mala calidad en los productos, o por ocultar información. Ya no es sólo una cuestión moral o social, sino una cuestión de negocios que busca rentabilidad a medio y largo plazo.

Creemos que sí hay un cambio de visión, aunque obviamente no hay una manera fácil de distinguir lo que es ética y cambio real de lo que es puro maquillaje o cosmética. Quisiera creer que estamos ante una nueva tendencia y no una moda. Para que sea un cambio real y creíble los poderes públicos y las instituciones públicas nacionales e internacionales tienen un papel importante que jugar a la hora de promocionar estas nuevas formas de gestión: los sistemas de auditoría y verificación, transparencia, información a los ciudadanos sobre estas cuestiones; Incluso, como organizaciones que son con actividad económica propia, la administración pública asume una responsabilidad a la hora de consumir, invertir, gestionar sus recursos humanos, y su actividad tiene también un importante impacto social y medioambiental, por lo que debe aplicar esa misma filosofía RSC en su forma de actuar.

Quisiera agregar -porque me decías que la revista tiene difusión en América Latina-, que una de las preocupaciones del Observatorio es que el tema de la responsabilidad social de las empresas españolas se está focalizando mucho en lo que la empresa española está haciendo en España, pero no se conoce bien el impacto que esa empresa esta teniendo fuera de España, sobretodo en América Latina, donde grandes compañías españolas tienen bastante presencia en el sectores estratégicos como el financiero, comunicación, energía, agua, etc. Nos interesa mucho recoger la preocupación social de América Latina, lo que opinan los consumidores, los empleados y los sindicatos latinoamericanos sobre el impacto que están teniendo las empresas españolas en Latinoamérica, para trasladar esas quejas, esos reclamos, a las sedes centrales de aquí y a la sociedad española; porque la responsabilidad social es global y abarca, no sólo lo que se está haciendo en un país donde las normativas y el efecto del control social es mayor; sino lo que se hace en cualquier otro país, por parte de cualquier filial o cualquier subcontrata de la empresa a lo largo y ancho del planeta. Eso para el observatorio es prioritario.

RF: ¿Cómo piensan implementar este monitoreo global?

Creando una red social con América Latina, igual que la que se ha organizado en España a través del observatorio. De hecho cada una de las organizaciones miembros del observatorio participa o tienen una relación bastante intensa con organizaciones de consumidores, ONGs de derechos humanos, sindicatos, etc. de América Latina, y queremos aprovechar esos vínculos. Pensamos organizar algunos eventos, seminarios y jornadas, al margen de tener una fluida comunicación, para tratar temas de responsabilidad social empresarial que afecten especialmente a la población latinoamericana.

Para más iformación dirigirse a:
Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa

Calle Francos Rodríguez, 77
28038-MADRID
Tel.: +34.914.594.593
Mailto: rsc@ecosfron.org
 


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