
Nuestro fin es dar a la opinión pública
conocimiento de las
buenas prácticas en responsabilidad social y cuando sea el caso denunciar
las malas prácticas.
RF: ¿De donde surge la idea de crear
un Observatorio de la Responsabilidad Social Corporativa?
La idea surge en el 2002 aunque no se materializa hasta
marzo del 2004. Diferentes organizaciones sociales, entre ellas Economistas
sin Fronteras, veníamos trabajando en el tema desde el año 97 aunque no es
hasta el 2001y sobre todo el 2002 cuando se produce en España el boom de la
responsabilidad social corporativa siguiendo la tendencia de otros países
con más tradición en RSC como Canadá, Estados Unidos o el Reino Unido.
A España llega tarde pero con fuerza, y muy liderado por el
sector empresarial, aunque varias organizaciones sociales, de consumidores y
sindicatos participábamos en las iniciativas que estaban surgiendo por parte
de la empresas. Las organizaciones sociales veníamos participando de muchas
mesas de trabajo y foros de forma individual por lo que vimos oportuno crear
una plataforma de la sociedad civil en la que pudiéramos reflexionar y
compartir conocimiento y trasladarlo a la sociedad acerca del significado e
implicación de la RSC: ¿qué entendemos por responsabilidad social?, ¿qué
implica para la empresa el adoptar una política de sociedad social?, ¿cómo
debe ser su relación con los diferentes grupos de intereses (consumidores,
empleados, sindicatos, sociedad civil en general, ONGs? Desde el
Observatorio de la RSC trabajamos para generar esa reflexión, para
sensibilizar a la población española sobre el papel que puede jugar en la
transformación social como consumidor, inversor o ciudadano, ya que es la
sociedad la que al final tiene que premiar o castigar las buenas o malas
prácticas de las empresas.
También intentamos, no sólo que la empresa implante estas
políticas; sino que la administración pública fomente a través de políticas
de promoción y algunas regulaciones suaves, todo lo que tiene que ver con el
respeto a los derechos humanos, al medio ambiente, la ética y el buen
gobierno de las empresas. De ahí surge esta plataforma compuesta por varias
organizaciones que comparten la misma visión, y pretendemos a través de ella
tener más presencia, y trasladar a las empresas lo que la sociedad demanda y
dialogar para que recojan esas demandas.
RF: ¿Cómo perciben sus relaciones con
el sector privado? ¿La conciben como de monitoreo y denuncia o como
colaboración para impulsar este tema?
Ambas. En principio el observatorio nace con una actitud pro
activa porque pensamos que la preocupación creciente en el mundo empresarial
y en la ciudadanía por la responsabilidad social es una tendencia y no
queremos que sea una moda., , Los impactos negativos que determinados
comportamientos empresariales o han tenido y están teniendo en el mundoha
generado un cambio de visión de los negocios, la economía y una nueva regla
del mercado.
Por eso queremos siempre tener una actitud lo más pro activa
posible, intentando dialogar. De hecho estamos en
constante diálogo con empresas, participamos con ellas en diferentes
eventos, pero siempre con una actitud de forma independiente y rigurosa,
vigilantes si hay temas que denunciar o que analizar críticamente porque ese
es nuestro papel. La empresa, obviamente, muchas veces utiliza la
responsabilidad social como un cambio de imagen, como una nueva forma de
comunicación a la sociedad, como una manera de hacer un marketing distinto,
y en algunos casos responde a ciertos cambios reales, y en otros casos no; y
entonces tendremos que trasladar a la sociedad lo que son cambios reales de
las empresas y diferenciarlo de lo que no es cambio real y es simplemente
palabrería.
Nuestra idea es no ser ni verificadores, ni auditores,
porque no somos empresas de auditorias, pero si reclamamos que hayan
sistemas de verificación y auditoria de estas cuestiones para que la
información que tenga el ciudadano sea clara y transparente. En resumen,
nuestro fin es dar a la opinión pública conocimiento de las buenas prácticas
en responsabilidad social y cuando sea el caso denunciar las malas
prácticas.
RF: Ustedes incluyen en sus informes
–cosa novedosa- tanto las buenas como las malas prácticas en
este campo. ¿Qué los hace pensar que este es un método tan eficaz como el de
resaltar sólo lo que funciona bien?
En principio nuestra actuación es que primero se dialoga con
la empresa y se discute lo que entendemos por una mala práctica. Si ese
diálogo fructifica en un cambio de posición por parte de la empresa,
perfecto, pero si hay que denunciarlo públicamente a través de los medios de
comunicación, pues habrá que hacerlo si la empresa no responde a estas
demandas.
Hay mecanismos para conseguir ese diálogo e influencia en la
empresa. , por ejemplo, a través de la inversión responsable. Algunas
organizaciones del observatorio como los sindicatos, o incluso algunas ONGs
participamos a través de los fondos de inversión éticos o de acciones en el
capital de las empresas españolas . Las juntas generales de accionistas
están abiertas a cualquier accionista y además, ahora con la nueva
legislación se facilita mucho el acceso a las juntas y a trasladar tus
intereses o tus opiniones a esas juntas. Poco a poco ya se está empezando a
trasladar a las juntas y a los consejos de administración aspectos que
tienen que ver, no sólo con la rentabilidad financiera; sino con el impacto
social y medio ambiental de las actuaciones de la empresa. Es pues
un canal importante para trasladar nuestras quejas.
RF: ¿Pero el primer paso siempre sería
tratar de negociar con la empresa?
Sí, siempre. Es necesario primero informar porque muchas
veces la empresa desconoce incluso que realiza una mala práctica. Algunas
veces hay corporaciones tan grandes que no conocen toda la realidad. Algunas
de las ONGs que forman parte del observatorio han analizado diferentes
sectores, por ejemplo el textil que es uno de los más expuestos al riesgo,
porque muchas de las materias primas o de los productos textiles que se
venden en nuestro país, se produce en fábricas o talleres ubicados en países
menos desarrollados con menor protección socio laboral, (Centroamérica,
norte de África, sudeste asiático) o incluso en España a veces en
condiciones infrahumanas. Se ha analizado las empresas españolas que
trabajan en ese sector y se dialoga con esas empresas, se les informa lo que
se ha observado en los talleres, donde estas ONGs tienen delegaciones, y en
algunos casos las empresas conocen y en otros desconocen lo que está
sucediendo; por eso el primer paso es dialogar.
Hay otras empresas que no entienden por qué una ONG tiene
que inmiscuirse en sus asuntos y entonces la actitud es defensiva, y no
quieren dialogar. En esos casos se hace público el problema. Yo creo que los
medios de comunicación estan bastante sensibilizados para recoger este tipo
de noticia, lo cual puede tener un impacto de mala imagen en la empresa. Yo
creo que el primer paso es dialogar, y el segundo es denunciar pero siempre
con fines constructivos.
RF: Has mencionado antes el concepto
inversión social responsable. Creo que este es un concepto menos conocido
que el de responsabilidad social corporativa, ¿quieres explicar de qué se
trata?
La inversión socialmente responsable es dirigir el dinero,
el financiamiento hacia empresas o sectores que contribuyen a un mejor
desarrollo sostenible; por lo que es una palanca, un impulso para el cambio
de cualquier empresa a "empresa socialmente responsable". Es un motor que
permite que las empresas, cada vez más, tengan presentes en su gestión
diaria aspectos sociales éticos y medioambientales.
La inversión socialmente responsable en muchos países, sobre
todo anglosajones, tiene una experiencia dilatada. Las primeras experiencia
datan de los años 20 del siglo pasado, pasando por la fase de desarrollo de
los 60 y 80. En la Europa continental, quizás su mayor desarrollo
corresponde a la década de los 90..En España es un concepto aún poco
conocido y un mercado muy residual. Consiste en dirigir tu ahorro e invertir
como accionistas o a través de un fondo de inversiones o pensiones, en las
empresas, teniendo en cuenta no sólo su rentabilidad financiera; sino el
impacto social y medioambiental que está teniendo la actuación de esa
empresa.
RF: ¿Hay quienes consideran que la RSC
no es más que un nuevo estilo de mercadeo buscando "buena imagen"
empresarial, otros creen que es un paliativo a la lógica del capitalismo
realmente existente centrado en maximizar ganancias, pero unos pocos lo
consideran como un esfuerzo por avanzar hacia un nuevo paradigma de
desarrollo humano y sustentable? ¿Cómo lo aprecian ustedes?
Como te decía antes estamos en la postura de avanzar hacia
un nuevo paradigma. Creo que las personas que estamos en el observatorio
somos conscientes de que es necesaria una transformación importante. Se
trata de cambiar la mentalidad de los ejecutivos, los dirigentes, los
empresarios, y del propio consumidor. Creemos que es una tendencia porque el
efecto que ha tenido una economía financiera muy desligada de la economía
real y social ha sido tan negativo en la última década que ahora estamos
viendo sus consecuencias. Incluso desde un punto de vista puramente
económico- financiero, a cualquier accionista ya no le interesa sólo el
rendimiento a corto plazo porque está viendo que empresas muy grandes se han
desplomando, por falta de ética, corrupción, engaño, mala calidad en los
productos, o por ocultar información. Ya no es sólo una cuestión moral o
social, sino una cuestión de negocios que busca rentabilidad a medio y largo
plazo.
Creemos que sí hay un cambio de visión, aunque obviamente no
hay una manera fácil de distinguir lo que es ética y cambio real de lo que
es puro maquillaje o cosmética. Quisiera creer que estamos ante una nueva
tendencia y no una moda. Para que sea un cambio real y creíble los poderes
públicos y las instituciones públicas nacionales e internacionales tienen un
papel importante que jugar a la hora de promocionar estas nuevas formas de
gestión: los sistemas de auditoría y verificación, transparencia,
información a los ciudadanos sobre estas cuestiones; Incluso, como
organizaciones que son con actividad económica propia, la administración
pública asume una responsabilidad a la hora de consumir, invertir, gestionar
sus recursos humanos, y su actividad tiene también un importante impacto
social y medioambiental, por lo que debe aplicar esa misma filosofía RSC en
su forma de actuar.
Quisiera agregar -porque me decías que la revista tiene
difusión en América Latina-, que una de las preocupaciones del Observatorio
es que el tema de la responsabilidad social de las empresas españolas se
está focalizando mucho en lo que la empresa española está haciendo en
España, pero no se conoce bien el impacto que esa empresa esta teniendo
fuera de España, sobretodo en América Latina, donde grandes compañías
españolas tienen bastante presencia en el sectores estratégicos como el
financiero, comunicación, energía, agua, etc. Nos interesa mucho recoger la
preocupación social de América Latina, lo que opinan los consumidores, los
empleados y los sindicatos latinoamericanos sobre el impacto que están
teniendo las empresas españolas en Latinoamérica, para trasladar esas
quejas, esos reclamos, a las sedes centrales de aquí y a la sociedad
española; porque la responsabilidad social es global y abarca, no sólo lo
que se está haciendo en un país donde las normativas y el efecto del control
social es mayor; sino lo que se hace en cualquier otro país, por parte de
cualquier filial o cualquier subcontrata de la empresa a lo largo y ancho
del planeta. Eso para el observatorio es prioritario.
RF: ¿Cómo piensan implementar este
monitoreo global?
Creando una red social con América Latina, igual que la que
se ha organizado en España a través del observatorio. De hecho cada una de
las organizaciones miembros del observatorio participa o tienen una relación
bastante intensa con organizaciones de consumidores, ONGs de derechos
humanos, sindicatos, etc. de América Latina, y queremos aprovechar esos
vínculos. Pensamos organizar algunos eventos, seminarios y jornadas, al
margen de tener una fluida comunicación, para tratar temas de
responsabilidad social empresarial que afecten especialmente a la población
latinoamericana.
Para más iformación dirigirse a:
Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa
Calle Francos Rodríguez, 77
28038-MADRID
Tel.: +34.914.594.593
Mailto:
rsc@ecosfron.org