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ISSN 1913-6196

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 Esperanza tecnológica: Internet para los pueblos indígenas de América Latina

Por Óscar del Álamo 

Parte 1 /5

Resumen

¿Son las nuevas tecnologías de la información herramientas válidas para consolidar y potenciar los procesos de desarrollo humano? Este ha sido uno de los principales interrogantes que los expertos en la materia han tratado de responder durante los últimos años. Por el momento, los hallazgos son poco precisos y los planteamientos, hasta cierto punto, ambiguos. El presente trabajo trata de aclarar un poco más este panorama de incertidumbre, marcado por grandes esperanzas y, a la vez, por la presencia de riesgos considerables. La intención del mismo, en general, es la de ofrecer algunas nuevas pistas y reflexiones de cara a demostrar la utilidad de instrumentos como Internet para solventar algunos de los problemas de desarrollo más acuciantes de las sociedades actuales y, en particular, exponer la potencialidad de los mismos para superar algunas de las carencias preponderantes en las comunidades indígenas latinoamericanas.

1. Introducción

En el mundo actual ya es común la presencia de las nuevas tecnologías de la información y comunicación que prometen desarrollar y modernizar a la humanidad. Los pueblos indígenas de América Latina no están exentos de estas promesas pese a la marginación y abandono en el que viven. Aunque han transcurrido más de cinco siglos de saqueos y genocidios, las actitudes racistas contra la población indígena persisten y los pueblos indígenas siguen luchando para que su diversidad cultural, su idioma y su sabiduría ancestrales sean reconocidos dentro de los estados latinoamericanos, para ejercer sus derechos en igualdad de condiciones.

Mientras tanto, en los países considerados como desarrollados el pasado ha quedado atrás y el futuro ha empezado con la llegada y masificación de las nuevas tecnologías (León, 1999). Entre estas nuevas tecnologías, la red de Internet, es considerada la tecnología de información y comunicación más importante de los últimos tiempos fundamentalmente gracias a su naturaleza democrática e interactiva. Esta nueva tecnología digital y multimedia y sus perspectivas de uso por parte de las poblaciones y comunidades indígenas de América Latina constituyen el tema central de las siguientes páginas.

Antes de ello, precisar que la existencia de Internet no es un fenómeno aislado sino que está relacionado con el proceso de globalización económica1. Este fenómeno, mientras para unos se ha constituido en una oportunidad, para otros es una amenaza2. Básicamente, para la clase económicamente poderosa, la globalización se ha convertido en una gran oportunidad, ya que la apertura de mercados permite una mayor integración económica, más crecimiento, mayor acceso a los mercados, mayor acumulación y concentración de las riquezas. Esta concentración económica creciente excluye a los más pobres y afecta a los pueblos indígenas ya que profundiza la brecha entre aquellos que más tienen y los que menos tienen; incrementa las necesidades económicas y sociales, genera desempleo y disminuye las posibilidades de los sectores excluidos de acceder al poder político, económico y cultural, entre otros (Ayriwa, 2000)3.

Los movimientos indígenas están buscando la manera de revertir la situación en la que se encuentran (marcada por las extremas condiciones de pobreza que se reflejan en elevados niveles de analfabetismo, escasa disponibilidad de servicios sanitarios, reducidos ingresos o una amplia marginación de sus comunidades en el panorama político) y una de las formas o mecanismos por los que se ha apostado en los últimos años es el de las nuevas tecnologías de la información.

En países de Europa y también en Estados Unidos se han empleado ya las nuevas tecnologías de la información para diversos propósitos destinados a mejorar los derechos y las condiciones de vida de sus habitantes. Ante ello precisar que el uso de la tecnología de la información y la comunicación en América Latina no es nuevo. En este sentido, los medios de comunicación tradicionales han sido empleados por la población indígena, fundamentalmente desde los años cuarenta, para apoyar sus demandas. El uso de Internet para propósitos similares está más limitado debido a la falta de acceso a las nuevas tecnologías. Sin embargo, no es algo extraño encontrarse con experiencias que describen cómo las poblaciones indígenas de la región latinoamericana están sacando partido de las nuevas tecnologías para solventar algunos de los problemas más acuciantes que les afectan.

En este sentido, podemos decir que los pueblos indígenas latinoamericanos están luchando por tener su propio territorio en el ciberespacio y gozar del uso de las nuevas tecnologías. Los logros en este sentido todavía parecen ser pequeños (sobre todo si los comparamos con los avances de las grandes industrias dedicadas a las tecnologías de la información) aunque podríamos hablar de un avance indígena en materia de nuevas tecnologías durante los últimos años.

Así, nos podemos encontrar con diversas páginas web creadas para demandar la igualdad de derechos y la mejora en las condiciones de vida de las poblaciones indígenas y que han servido para crear un espacio de conocimientos y experiencias compartidas entre pueblos indígenas y no indígenas entre diferentes países. De este modo, diversos pueblos indígenas aparecen representados en las diversas páginas de la red, ofreciendo una amplia información al público que las consulta, trasladándoles sus ideales.

Este conjunto de páginas han empezado a generar la semilla para que el patrimonio y los puntos de vista de los pueblos indígenas puedan empezar a ser conocidos. Sin embargo, aunque esta presencia indígena en la red puede llegar a suponer un avance no es aún representativa de la diversidad cultural existente (Ayriwa, 2000). Al respecto, algunos trabajos4 afirman que Internet presenta oportunidades enormes para la conservación y desarrollo de la diversidad lingüística y cultural propia de poblaciones como las indígenas y que los logros del presente constituyen un buen referente de lo que puede llegarse a alcanzar en el futuro.

Por otra parte, al margen de la existencia de estas páginas, se ha producido un uso de las nuevas tecnologías de la información por parte de las poblaciones indígenas para satisfacer aquellas necesidades más materiales.

En este sentido, Internet ha permitido la posibilidad de comunicarse salvando el aislamiento geográfico en el que habitualmente viven las poblaciones indígenas. Esto ha permitido enviar alertas tempranas a todos los países del mundo para evitar casos de biopiratería5 o destrucción del entorno propio las comunidades indígenas. Así mismo, la disponibilidad de Internet ha permitido que las propias comunidades indígenas puedan entrar en contacto entre ellas, colaborando entre sí para apoyar sus esfuerzos de desarrollo, fortalecimiento organizativo, autogestión y afirmación cultural. Así mismo, también se ha facilitado el contacto directo con organizaciones regionales y nacionales, agencias de cooperación, entidades de desarrollo o ha sido posible hallar nuevas fuentes de apoyo para las comunidades.

Además, las nuevas tecnologías han empezado a ser empleadas (fundamentalmente bajo lo que se conoce como comercio electrónico) por parte de las poblaciones indígenas para ofrecer sus productos en todo el mundo. Entre otros aspectos, Internet permite a estas poblaciones tratar directamente con los consumidores, lo que le supone mayores ingresos en la medida que desaparece el papel de los intermediarios. A la vez, estas poblaciones adquieren un mayor conocimiento de las preferencias de los consumidores y, en función de ellas, pueden seguir una determinada estrategia productiva.

Internet también ha servido para brindar servicios a las poblaciones indígenas, en aspectos clave para el desarrollo como son los educativos o los sanitarios. A través de Internet, las poblaciones indígenas encuentran nuevas oportunidades para consolidar sus procesos de aprendizaje y elevar las bajas tasas de alfabetismo de sus comunidades; en esencia, Internet les permite acceder a fuentes de conocimiento que, de otro modo, ya sea por la distancia geográfica o por los obstáculos económicos, sería imposible disfrutar6. En cuanto al ámbito médico-sanitario, existen diversas experiencias, basadas en la telemedicina, destinadas a proveer atención sanitaria a la población indígena. Éstas son muy importantes si tenemos en cuenta que en las regiones indígenas más inaccesibles, la atención médica es extremadamente difícil debido a los problemas de penetración en el territorio (así, recursos como los de la telemedicina pueden llegar a convertirse en la única alternativa para salvar la vida de los colectivos allí residentes). Por otra parte, se consiguen evitar traslados largos e innecesarios que, desde estas zonas, pueden llegar a causar la muerte a los enfermos7.

Este conjunto de oportunidades supone un punto de partida a través del que empezar a pensar sobre las posibilidades y la eficiencia del uso de Internet en las comunidades indígenas para superar los grandes problemas a los que se enfrentan en la nueva coyuntura marcada por el predominio de la globalización.

En este sentido, trataremos de averiguar si las comunidades indígenas han aprovechado las oportunidades que, desde el campo de las nuevas tecnologías, les han llegado y, en qué medida las han empleado para responder a las necesidades más inmediatas que existen dentro de sus comunidades. Al contrario de lo que muchos han podido llegar a pensar, el reto de estas comunidades no consiste en la lucha contra el imperialismo cultural y económico (concepción que durante décadas ha dominado en América Latina) sino en aprovechar las ventajas de la tecnología para poder satisfacer sus demandas; es decir, lograr la supervivencia de sus culturas en los inicios del siglo XXI. Entramos, pues, en el siglo XXI con la reaparición de un movimiento indígena más experimentado políticamente y más integrado a redes transfronterizas, lo que abre la posibilidad de transitar hacia un proceso de múltiples reconcentraciones de fuerza que pueden conducir hacia el reconocimiento definitivo de sus derechos y la satisfacción de sus necesidades.

Sin embargo, al margen de las oportunidades generadas, debemos ser conscientes de la situación por la que atraviesan los pueblos indígenas. Para acceder a la tecnología de Internet, se requiere de una computadora y una línea telefónica, por lo menos. Pero los pueblos indígenas de América Latina, en la mayoría de los casos, no cuentan con los servicios básicos como la educación, el agua potable, la electrificación o las líneas telefónicas, lo que los mantiene aislados del resto de la sociedad tanto de sus propios países como internacionalmente. Frente a esta constatación surge la pregunta: ¿Puede Internet contribuir al desarrollo de los pueblos indígenas? Precisamente el propósito central de estas páginas es el de ofrecer pistas para perfilar con más detalle si las nuevas tecnologías de la información, específicamente Internet, pueden contribuir en términos de desarrollo humano al bienestar de las poblaciones indígenas.


Notas

[1] Las redes de comunicación cibernética se han desarrollado como parte de un proceso que, en aras de la descripción sencilla, ha sido denominado como globalización (Trejo, 1996).

[2] Por ejemplo, algunos consideran que la globalización es un proceso beneficioso --una clave para el desarrollo económico futuro en el mundo-- , a la vez que inevitable e irreversible. Otros la ven con hostilidad, incluso temor, debido a que consideran que suscita una mayor desigualdad dentro de cada país y entre los distintos países, amenaza el empleo y las condiciones de vida y obstaculiza el progreso social (International Monetary Fund, 2000).

[3] A medida que el proceso de globalización ha avanzado, las condiciones de vida han mejorado apreciablemente en casi todos los países. Sin embargo, los más beneficiados han sido los países avanzados y sólo algunos de los países en desarrollo. El hecho de que la brecha de ingresos entre los países de alto ingreso y los de bajo ingreso se haya ampliado es motivo de inquietud. Y el número de personas que, en el mundo entero, viven en la miseria extrema es profundamente preocupante (International Monetary Fund, 2000). Sin embargo, sería erróneo concluir sin más que la globalización ha sido la causa de esta divergencia, o que nada se puede hacer para mejorar la situación. Por el contrario: los países de bajo ingreso no han podido integrarse a la economía mundial con la misma rapidez que los demás en parte debido a las políticas que han decidido aplicar y en parte debido a factores que escapan a su control. Ningún país, y menos aún los más pobres, puede permitirse quedar aislado de la economía mundial. Todos los países deberían tener como objetivo reducir la pobreza. La comunidad internacional debería esforzarse por ayudar a los países más pobres a integrarse a la economía mundial, a acelerar su crecimiento económico y a reducir la pobreza. Esta sería la mejor forma de garantizar que todas las personas de todos los países se beneficien de la globalización.

[4] Como por ejemplo el titulado "Cultural Diversity in a Networked World", elaborado por IBM durante el pasado año 2002. El propio documento afirma que es esencial que los beneficios que Internet puede aportar en el terreno de la diversidad no sean dominados por un control excesivo de los gobiernos a través de medidas como la imposición de cupos de contenido nacional o restricciones sobre contenido extranjero, y otros esfuerzos deliberados de regular el contenido en Internet.

[5] En términos generales, la biopiratería puede ser considerada como la apropiación, por parte de empresas transnacionales -y también de algunas instituciones publicas de investigación (a menudo en curso de privatización), de los recursos genéticos y conocimientos asociados a ellos, para su privatización y para obtener lucro.

[6] Para tener constancia de este fenómeno, podemos acceder a la información que nos brinda el Centro de Investigación e Información de los Pueblos Indígenas (CIIDPI)o la que puede extraerse de los diversos proyectos destinados a consolidar las nuevas tecnologías de la información como una herramienta educativa al servicio de las poblaciones y colectivos indígenas. Por ejemplo, el de las llamadas "escuelas virtuales" en el departamento cafetero de Caldas (en Colombia)o aquél coordinado por la Universidades Estadual de Mato Grosso do Sul (Brasil)destinado a crear un curso a distancia para profesores indígenas con una duración de cuatro años.

[7] Esto queda evidenciado a través de los programas e iniciativas destinados a poner las tecnologías de la información al servicio de la mejora de la salud indígena. Entre ellos, por ejemplo, destaca el "Amazon Telehealth Program", desarrollado por el Instituto EduMed, con el propósito de apoyar la telemedicina para el sector rural e indígena en el Amazonas. También debe tenerse en cuenta el proyecto de "Servicio de Salud Indígena", también en la zona del amazonas, destinado a instalar unidades de telemedicina para prestar ayuda a las poblaciones indígenas que aún viven en condiciones muy primitivas. Otros son el "Sistema de Atención a la Salud Indígena" o las redes de telemedicina que han sido desarrolladas en diversos países de la región latinoamericana como México, Perú o Colombia.


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