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ISSN 1913-6196

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 Esperanza tecnológica: Internet para los pueblos indígenas de América Latina

Por Óscar del Álamo 

Parte 3 /5

3. La realidad a pesar de todo

Tras la revisión de las aportaciones precedentes, podemos decir que la explosión de Internet y de las llamadas nuevas tecnologías de la información ha desembocado en intensos debates y especulaciones sobre su impacto sobre la economía, la sociedad y la política. Desde muchos sectores se espera que Internet sea un nuevo y poderoso mecanismo a través del que poder transformar las actuales tendencias de inequidad social. Así se espera que tecnologías como Internet puedan convertirse en una nueva plataforma a través de la que fortalecer los vínculos entre los ciudadanos y sus representantes, facilitar nuevas formas de comunicación en las esferas públicas y ampliar las oportunidades para el desarrollo en el marco de una sociedad global. Sin embargo, para que esta intención pueda materializarse y que las poblaciones indígenas hagan un mayor uso de las nuevas tecnologías de la información, deben superarse aún muchos obstáculos.

En el caso de los pueblos indígenas latinoamericanos podemos encontrar diversas barreras u obstáculos que impiden el acceso al campo de las nuevas tecnologías. Quizá dos de estas barreras sean las más destacadas. En primer lugar, la falta de experiencia o de destreza para el uso de las computadoras que existe especialmente en personas de avanzada edad y en gente con bajo nivel de educación. Y, en segundo lugar, y siendo quizá la de mayor peso, la falta de acceso a las nuevas tecnologías unida a la ausencia de infraestructura necesaria. El servicio moderno de Internet como medio de comunicación requiere una infraestructura material y un mínimo grado de instrucción y, en eso, los pueblos indígenas están en clara desventaja. El grado de analfabetismo que presenta Latinoamérica es elevado, y tal como indican las estadísticas de pobreza, los países con mayor población indígena son también los que tienen mayor grado de analfabetismo. Además, la desigual distribución de riqueza sigue provocando que los pueblos indígenas no cuenten con electricidad o líneas telefónicas.

Junto a esta situación, no podemos obviar que siguen creándose más barreras para el uso de Internet como la existencia de tarjetas de crédito para ingresar a algunos sitios web y obtener cierta información. Por otra parte, la información que circula en el ciberespacio está en inglés u otros idiomas que son extraños para los pueblos indígenas que, por su situación social, económica y política, no han podido relacionarse con otro tipo de medios para aprender otras lenguas y conocer otras culturas con costumbres diferentes a las suyas. De este modo, si en algún caso se tiene acceso a la red, el hecho de que los mensajes y la información se transmita en un lenguaje extraño, va restando la participación en cualquier proceso de comunicación tecnificada.

Ante estos hechos, en la actualidad los pueblos indígenas, ya no se sienten marginados solamente en lo social, político o económico sino que también sufren la desventaja de no tener acceso al territorio ciberespacial que han creado las tecnologías de información y comunicación.

Esta situación ha provocado la necesidad de encontrar diversas soluciones. Así, muchos de los espacios que aparecen en el world wide web son cedidos por usuarios particulares (normalmente europeos o norteamericanos) que se han encargado de difundir temáticas indígenas desde sus propios países o a través de grupos de solidaridad. Estas personas aportan conocimientos y equipos a la hora de diseñar las páginas de los pueblos y organizaciones indígenas, muchas veces cubriendo el costo que representa mantener las páginas web. Otro de los apoyos fundamentales en Internet parte de las iniciativas emprendidas por parte de las organizaciones no gubernamentales (ONGs) que llevan a cabo proyectos de desarrollo para América Latina. En esta misma dirección podemos englobar las acciones de instituciones estatales como museos, universidades y oficinas turísticas. Pero a pesar de las buenas intenciones que hay detrás de estas iniciativas, se acaba generando una dependencia tecnológica y de conocimientos que puede convertirse en uno de los elementos básicos de perpetuación y marginación indígena evitando las posibilidades existentes de auto-representación.

De este modo, numerosos pueblos indígenas están representados en las diversas páginas de la red, ofreciendo una amplia información al público pero no son ellos los que gestionan su propia representación y, mayoritariamente, siguen sin tener los medios para hacerlo. La mayor parte del contenido de las páginas son producto de las discusiones y resoluciones de los pueblos indígenas aunque, técnicamente, no participen ni en su diseño ni construcción.

El acceso a la infraestructura se ha producido por los mismos cauces. Sin embargo, una vez se tiene acceso a la misma y se dispone de la habilidad para usar las nuevas tecnologías, ya no es tan fuerte esta relación de dependencia. Lo sigue siendo desde un punto de vista estrictamente económico en lo que a la posibilidad de adquirir equipos se refiere. Sin embargo, los indígenas, una vez sorteado el obstáculo técnico, pueden expresarse ellos mismos a través de Internet construyendo sus propias páginas, etc. A pesar de la importancia de la conectividad propiamente dicha, la esencia del verdadero desafío es que personas y grupos usen y se "apropien" de Internet. El acceso a Internet, en consecuencia, no supondría un principio en sí mismo, sino que tal principio consistiría en que los distintos grupos sociales pudieran usar y "apropiarse" socialmente de Internet para el progreso y mejora en sus procesos de desarrollo.

4. Las oportunidades de Internet para las poblaciones indígenas

A pesar de las dificultades señaladas, los pueblos indígenas latinoamericanos han logrado acceder a Internet. Ésta, por su parte, ofrece algunas oportunidades, en los términos en que hemos pautado el desarrollo humano, para estas poblaciones indígenas. Los hemos clasificado de este modo:

La educación y las nuevas tecnologías de la información

La inversión en educación y capacitación de los habitantes en materia de nuevas tecnologías supone un punto clave para el progreso en términos de desarrollo humano ya que mediante el uso adecuado de estas tecnologías se pueden ampliar los medios de acción de las personas, posibilitando que utilicen los conocimientos colectivos existentes en el mundo y contribuyan a ellos.

Los nuevos adelantos tecnológicos están abriendo nuevas posibilidades para ampliar los conocimientos, facilitar el aprendizaje y capacitar a las personas para participar en la vida de las comunidades (Naisbitt, 1985)22. En este sentido, se deben aprovechar las oportunidades que las tecnologías de la información ofrecen al mundo de la educación para que las sociedades con un menor nivel de desarrollo, progresen y otorguen un nivel de vida digna a su gente, apoyando su formación ante un mundo que se encuentra en transición y un futuro bastante imprevisible.

Una de las iniciativas más destacadas en cuanto a formación y aprovechamiento de las nuevas tecnologías por parte de los colectivos indígenas la encontramos en la creación, en 1998, INKARRI-NET, una red telemática indígena y que sirve de soporte a la formación, comunicación, información y documentación de los pueblos indígenas a través de las nuevas tecnologías. Esta red fue creada para funcionar de forma autónoma e independiente, según sus propias necesidades y desde su propia cosmovisión. El objetivo principal del proyecto, en conjunto, es la apropiación de tecnología telemática e informática por parte de las organizaciones indígenas para el año 2004. A través de INKARRI-NET, las organizaciones y pueblos indígenas están interconectados en un constante intercambio de actividades, experiencias y búsquedas de soluciones a algunas de sus necesidades más urgentes. En una primera etapa la red ya ha obtenido ciertos resultados. Se ha indicado que diariamente se reciben correos electrónicos con información y que hacen referencia exclusiva a los Pueblos Indígenas y sus temáticas. En este sentido, el uso de la red permite a las poblaciones indígenas gozar de recursos para su formación que, a la vez, son aprovechados para proclamar su identidad.

Junto a estas iniciativas de carácter más amplio otras de menor dimensión también han sido desarrolladas. Por ejemplo en Chile podemos destacar las diversas iniciativas emprendidas por parte del Banco Interamericano de Desarrollo cuya ejecución persigue la capacitación de los pueblos indígenas en el campo de las nuevas tecnologías para fortalecer sus procesos educativos y adquirir en la nación un protagonismo que con el tiempo se les ha ido alejando.

De modo puntual, también puede ser citada una iniciativa desarrollada en Guatemala que vincula la formación de mujeres indígenas con el campo de las nuevas tecnologías. Para este propósito se decidió crear una Asociación autodenominada "Nutzij"23 que cuenta con un Telecentro de Mujeres Comunicadoras Mayas, que atiende las áreas de capacitación y educación a través de las nuevas tecnologías de la información priorizando la herramienta de Internet. Este Telecentro nació por la necesidad de capacitar en el uso de las computadoras a mujeres que no estudian ni hablan el español. Hoy día, las mujeres manejan los equipos, trabajan en la producción de contenidos en su idioma y con la utilización de imágenes, ya que, los porcentajes de analfabetismo son muy altos24, desarrollan metodologías con grupos de base y colaboran con otros grupos sociales, como niños y jóvenes del sector de cara a fomentar el uso de las nuevas tecnologías y aprovechar las oportunidades que éstas ofrecen en el campo de la educación.

Además, el telecentro se ha constituido en un espacio de libre expresión para las mujeres (sin olvidar que se ha consolidado como el primer punto de acceso hacia las nuevas tecnologías de la información para el pueblo de Sololá25). Se han creado plazas de empleo para las mujeres indígenas, a las que se les ha capacitado previamente, con entrenamientos prácticos. Con cifras precisas, se ha capacitado a más de 100 mujeres indígenas entre 16 y 30 años, a pesar de que el telecentro cuenta con únicamente dos computadoras (Somos Telecentros, 2002). Actualmente, la comunidad tiene un grupo de mujeres técnicas en la creación y diseño de páginas Web, navegación en Internet, uso y manejo del correo electrónico.

La modalidad del telecentro también ha sido empleada para implementar las llamadas "escuelas virtuales" en el departamento cafetero de Caldas (Colombia). La población indígena de la zona26 (fundamentalmente de la etnia embera), básicamente las generaciones más jóvenes, se han beneficiado de la introducción de las computadoras e Internet dentro de la vida escolar. Así, en 1998, se lanzó un proyecto destinado a destinado a introducir las nuevas tecnologías de la información en 28 escuelas del estado de Caldas. Se ofreció formación a los profesores y tutores de las escuelas para que se convirtieran en los principales conductores del proyecto y que actuaran de nexo entre los alumnos y las computadoras. En diciembre de 1999 el proyecto ya involucraba a las 28 escuelas, a 274 profesores y 5.026 escolares (Sustainit, 2000). La tecnología Internet en estas escuelas ha sido empleada para que los alumnos complementen sus materiales de estudio y sus procesos de aprendizaje. Alumnos de diferentes escuelas están trabajando en proyectos vinculados propiamente a la cosmovisión indígena como la Ecología, la Cultura o la Tolerancia y se espera que se pueda colaborar con otras escuelas de otras partes del mundo. Así, la población indígena de la zona puede acceder al conocimiento que se encuentra en el resto del mundo a pesar de la distancia.

Finalmente, podemos destacar la iniciativa que se ha desarrollado en la zona de Mato Grosso del Sur (Brasil). La Universidade Estadual de Mato Grosso do Sul ha acercado la tecnología informática en zonas dónde el acceso es difícil y ha iniciado un curso para profesores indígenas (fundamentalmente de etnia terena) de una duración de cuatro años y que se desarrollará a distancia, sin que ningún alumno precise desplazarse de su aldea.

Estas experiencias demuestran que existe un doble canal a tener en cuenta en referencia a los temas formativos y de educación. Por una parte, la formación necesaria para emplear las nuevas tecnologías y, por otra, el conocimiento que puede extraerse de ellas. En este sentido, las experiencias presentadas son una señal de la preocupación por los indígenas por emplear las nuevas tecnologías y aprovecharlas no sólo para adquirir los conocimientos accesibles a través de ellas sino también para empezar a fortalecer la identidad y cosmovisión indígena en el conjunto de países del mundo.

Las nuevas tecnologías de la información y la mejora de la salud

El componente salud es parte esencial del concepto de desarrollo humano y, en referencia a él, uno de los grandes avances logrados a través de la incorporación de las nuevas tecnologías es la aparición de la telemedicina. Este concepto ha nacido a partir de la integración de las ciencias médicas con el desarrollo de la informática y las telecomunicaciones. Siguiendo a la Organización Panamericana de la Salud (2000) podría definirse como la distribución de servicios de salud, en el que la distancia es un factor crítico, donde los profesionales de la salud usan información y tecnología de comunicación para el intercambio de información válida para el diagnóstico, tratamiento y prevención de enfermedades, o daños, investigación y evaluación, y para la educación continuada de los proveedores de salud pública; todo ello en interés de la salud del individuo y su comunidad.

Por ejemplo, una de las grandes posibilidades de la telemedicina es la posibilidad de aplicar diagnósticos o la aplicación de éstos al mayor número de personas, especialmente a aquellas residentes en áreas rurales o localidades dispersas (tanto en los países en desarrollo como en aquellos considerados como ya "desarrollados"). Al margen de esto, las nuevas tecnologías de la información, en estas zonas y en lo relativo a la difusión de información y capacitación, pueden jugar un importante papel en lo que se refiere a la prevención y tratamiento de una enfermedad.

En este campo, deben destacarse los logros obtenidos por algunas iniciativas destinadas a brindar servicios sanitarios a las poblaciones indígenas. En este sentido, se ha tratado de dar respuesta a las necesidades de la población indígena con programas como el "Amazon Telehealth Program" como plataforma de cara a apoyar la telemedicina para el sector rural en el Amazonas. El proyecto está siendo desarrollado por el Instituto EduMed, una asociación sin fines de lucro, en colaboración con la facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad del Amazonas. Este programa facilitará la comunicación remota, por medio de transmisión de voz y de video por Internet y satélite, entre estudiantes de medicina en las comunidades indígenas del Amazonas y sus profesores ubicados en el Hospital de la Universidad de Manaus o en otros hospitales de apoyo, con el objeto de resolver los problemas que la población de la zona debe enfrentar en la actividad diaria. Esta estrategia ayudará a mejorar los servicios de asistencia y de prevención de la salud en aquellas regiones, aumentando la calidad de vida de su población.

Por otra parte, no debe olvidarse la existencia del proyecto de Servicio de Salud Indígena que, también en la zona del Amazonas, planea instalar unidades de telemedicina en sus centros para prestar ayuda a más de 85.000 indígenas de los más de 130 grupos étnicos diferentes que aún viven en condiciones muy primitivas. Estas unidades ayudarán al agente de salud a la hora de tratar a los pacientes que deben ser sometidos a procedimientos médicos más complejos.

Junto a estas iniciativas, también destaca la aparición del Sistema de Atención a la Salud Indígena (SIASI) que almacena los datos sobre la cobertura en materia de vacunas, la incidencia de dolencias u la situación en cuanto a la salud de cada indígena. La existencia del mismo ha contribuido a orientar y facilitar la toma de acciones sanitarias para la población indígena en el país. Para que el proyecto pudiera emprender su marcha, la Fundación Nacional de Salud (FUNASA)27 proveyó a los Distritos Sanitarios Especiales Indígenas con antenas parabólicas de transmisión vía satélite mediante los cuales se podrán trasmitir y recibir datos. La implantación de las antenas parabólicas facilitará la comunicación de los Distritos Sanitarios Especiales Indígenas con las demás unidades de FUNASA y permitirá el acceso on-line a los sistemas de la institución, a las informaciones almacenadas en la Intranet de la organización así como la utilización del correo electrónico.

La importancia de iniciativas como ésta puede comprenderse si tenemos en cuenta que en las regiones más inaccesibles, como por ejemplo la selva amazónica, la atención médica es extremadamente difícil debido a la dificultad de penetración en ese territorio. Así, opciones como la telemedicina pueden ser la única alternativa para salvar la vida de las personas allí residentes. Por ejemplo, en Villa Envira, en Brasil, con una población de 35.000 habitantes, existen solamente tres médicos y la atención sanitaria, en gran parte, es prestada por misioneros con poco entrenamiento médico. El 90% de su población es muy pobre, con un salario mensual de 200 reales o menos. Más del 80% son analfabetos o estudiaron menos de ocho años. La mayoría son indígenas o descendientes de indígenas. Las personas aquejadas de una enfermedad grave que necesitan tratamiento especializado, deben ser trasladadas a la capital o al hospital más cercano, lo que significa viajar durante dos a cinco días en una canoa a remo, desde sus chozas situadas al borde del río. A continuación, deben soportar un viaje en pequeños aviones sobre la selva, y si el dinero no les alcanza, deben enfrentar la muerte.

Países como México tampoco escapan a los problemas como los que debe afrontar Brasil. De este modo, ante la necesidad de atender a las comunidades más apartadas del país, en 1995 el instituto de Seguridad y Servicio Social para los Trabajadores del estado (ISSSTE) creó el programa de Telemedicina, para dar atención médica especializada. Con esta iniciativa, mediante videoconferencia se han conseguido enlazar las unidades médicas distantes del interior de la República con hospitales regionales. A través de este sistema, el primero en América Latina y único en México, se han dado alrededor de 3 mil 600 consultas y a 2 mil 87 pacientes en 49 especialidades. Además se disminuyó el índice de traslado de pacientes a la ciudad de México en un 48%. Desde un punto de vista más economicista, con el sistema los costes han disminuido considerablemente, ya que una consulta de 20 minutos, cuesta, alrededor de 196 pesos, comparado con los 3 mil 850 pesos que cuesta el traslado de un paciente a la ciudad de México (Investigación y Desarrollo, 2000).

Colombia también experimenta cómo las regiones apartadas del país, como la comprendida en el área del Amazonas28, San Andrés29 o Providencia, el grado de desarrollo de los servicios de salud no es suficiente para atender de manera apropiada a la población de modo que en la mayoría de ocasiones, los pacientes deben ser trasladados a las principales capitales del país como Bogotá, Barranquilla y Medellín. Así, en su deseo de apoyar y mejorar los servicios de salud en las poblaciones apartadas del país, se han desarrollado varios proyectos, como por ejemplo la red piloto de Telemedicina Bogotá - San Andrés – Providencia o la Red Piloto de Telemedicina Bogotá – Leticia, a cargo de la Universidad Nacional. Con estos proyectos, se está tratando de hacer llegar los servicios sanitarios a estas zonas y reducir los pacientes remitidos a las capitales indicadas, con lo que se espera la disminución de los costes sociales y económicos. Así, una investigación de la Universidad Nacional publicada en 1996, indicaba que el coste total por remisión de pacientes durante un año de Leticia al Hospital de San Juan de Dios fue de 600 millones de pesos. De 72 pacientes remitidos, 32 no lo ameritaban, lo que corresponde al 44% (AHCIET, 2000).

Por su parte, República Dominicana, tampoco se ha quedado atrás. Con la intención de conectar las áreas más atrasadas del país con los descubrimientos, tratamientos y técnicas más recientes, ha empezado a introducir unidades tecnológicas multimedia en comunidades remotas y apartadas, mediante las cuales los usuarios de la comunidad puedan tener acceso a toda riqueza de información disponible hoy día30. El proyecto, denominado "Pequeñas Comunidades de Inteligencia", por el momento ha instalado cinco unidades que incluyen computadoras con acceso a Internet de cara a tener acceso a los servicios de telemedicina en aquellas áreas donde a menudo las telecomunicaciones y la electricidad todavía son deficientes (Fundación Global Democracia y Desarrollo, 2000)31.

En Perú, el Instituto Peruano de Seguridad Social (IPSS), observando las posibilidades y los logros de las iniciativas presentadas, está comprometido en un Proyecto Piloto de Telemedicina que le permita afirmarse en este campo para servir más y mejor a la población. Mientras tanto, el país se ha beneficiado de los frutos obtenidos del proyecto de Enlace Hispano Americano de Salud (EHAS). Este programa ofrece una red de telecomunicación de bajo coste y un conjunto de servicios de telemedicina adaptados al entorno rural32. Con el sistema EHAS se puede dotar a puestos y centros de salud rurales de comunicación de radiofonía y correo electrónico, incluso en zonas donde no haya teléfono ni fluido eléctrico. Así mismo, también se ofrecieron módulos para la capacitación a distancia del personal en salud, la posibilidad de consultas remotas a especialistas, ayuda en el acceso a documentación sobre salud y asesoramiento para desarrollar sistemas de envío de información.

También en Perú destaca el proyecto llevado a cabo en zonas como Huancayo y Lagunas, dos aldeas ubicadas en la selva amazónica separadas por un viaje de 18 horas por tres ríos, situación similar a la del resto de pueblos indígenas de la provincia peruana del Alto Amazonas, en las que los lugareños sólo pueden sortear la selva por rutas fluviales. Investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid y de la organización Ingenieros Sin Fronteras se encuentran trabajando para mejorar las comunicaciones del personal sanitario de estas zonas, montando una red de radio que permite a 93 puestos de salud comunicarse entre sí a través de conversaciones o correo electrónico. Estos técnicos sanitarios tienen que hacer frente a cualquier emergencia sin posibilidad de comunicarse con médicos que puedan asesorarles. En los dos últimos años 36 puestos ya han sido incorporados a una red en la que una emisora de radio sirve tanto para transmitir una conversación como para llevar un correo electrónico (Estalella, 2001). Los puestos de estos pueblos indígenas se han dotado de un equipo de radio, un ordenador portátil y paneles solares conectados a baterías para suplir la falta de electricidad.

Con este tipo de iniciativas ha aumentado el acceso a los sistemas de salud para parte de la población indígena latinoamericana; de este modo se han reducido los costes y ha aumentado la calidad de la atención, con lo que ha solucionado, en gran medida, algunos de los problemas que hasta el momento frenaban el desarrollo en este campo.

En este sentido, la telemedicina se plantea como una solución a uno de los problemas más serios que afectan a la región: la enorme desigualdad de distribución de recursos de asistencia médica en los respectivos territorios nacionales y que afecta en gran manera a las poblaciones y colectivos indígenas.

La región latinoamericana adolece el encontrarse con grandes ciudades que tienen más médicos por habitantes que lo preconizado como ideal por la Organización Mundial de la Salud, es decir, 300 habitantes por médico (Sabbatini, 1996) mientras existen diversos municipios que siguen sin contar con médicos, hospitales o puestos de salud, hecho que es crítico en las comunidades rurales indígenas, donde la pequeña densidad poblacional y el bajo poder adquisitivo son factores que impiden la aparición de un médico. En líneas generales, el aislamiento de varias zonas de la región, la dispersión de su población, la deficiente infraestructura de transporte, la disponibilidad tecnológica y humana, las dificultades de capacitación, la ausencia de estímulos económicos, sociales y culturales y la ausencia de especialistas determinada por los altos costes que demanda su permanencia en una zona con baja densidad de población, hacen que muchas regiones apartadas no tengan servicios de salud.

Los casos señalados nos indican cómo las nuevas tecnologías permiten una virtualización en la prestación de los servicios sanitarios, con los que se evita trasladar o movilizar personas de un lugar a otro. En este sentido, el uso de instrumentos electrónicos digitales permiten transmitir con exactitud y eficiencia, información multimedial en tiempo real o diferido, agilizando las comunicaciones entre personal especializado localizado en centros de referencia y diferentes áreas geográficas remotas. De este modo, el uso del correo electrónico, la transmisión de imágenes y las opciones de la teleconferencia en tiempo real, permiten una interacción directa y se convierten en los mejores instrumentos para materializar unos objetivos no sólo necesarios sino que responden al inalienable derecho a los servicios de salud que debe tener todo ciudadano.

Notas

[22] Si bien las nuevas tecnologías pueden ser un gran aporte a la mejora de la calidad de la educación, no debe olvidarse que constituyen medios, herramientas que aportan a un proceso pedagógico. La sola introducción de estas tecnologías no transforma automáticamente la calidad del proceso educativo. El problema de la educación, con toda su complejidad, más que tecnológico es pedagógico, así que no puede confundirse el acceso a la información con conocimiento. En este contexto, las nuevas tecnologías de la información deben ser concebidas como el conjunto de recursos que pueden contribuir a la realización de todo tipo de actividades en el contexto más general de la palabra educación.

[23] En maya significa "mi palabra".

[24] En gran parte de los departamentos del país con amplia mayoría de población indígena, los índices de analfabetismo superan cifras hasta del 50% (Comisión Interamericana de Derechos Humanos, 2001).

[25] Situado en el Departamento rural del mismo nombre.

[26] Formada por una cantidad cercana a los 40.000 miembros (Presidencia de la República de Caldas, 1999).

[27] FUNASA es el órgano ejecutivo del Ministerio de Salud.

[28] En el territorio del Amazonas colombiano viven gran variedad de grupos indígenas como los andoques, boras, ctjeretúes, cocamas, carijonas, letuamas, mirañas, muinanes, nonuyas, ocainas, ticunas, urumíes, yaguas, yucuna-matapíes y huitotos, entre otros.

[29] Donde habitan colectivos indígenas como los del Resguardo zenú (formado por unos 20.000 indígenas ).

[30] El 39.5% de la población del país se encuentra en estas zonas. Sus habitantes, en mayoría, son descendientes de indígenas (Laneta, 2001).

[31] Zonas fundamentalmente de población indígena.

[32] Las zonas rurales de Perú son habitadas en su mayoría por campesinos indígenas (Laneta, 1999).


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