Los derechos humanos y las nuevas tecnologías de la
información
Los derechos humanos son los derechos que tienen
todas las personas para vivir una vida de libertad y dignidad (PNUD, 2001).
Complementando esta definición podríamos añadir que la sociedad
contemporánea reconoce que todo ser humano, por el hecho de serlo, tiene
derechos frente al Estado, derechos que éste, o bien tiene el deber de
respetar y garantizar o bien está llamado a organizar su acción a fin de
satisfacer su plena realización. Estos derechos, atributos de toda persona e
inherentes a su dignidad, que el Estado está en deber de respetar,
garantizar o satisfacer, son lo que hoy conocemos como derechos humanos (Nikken,
1994).
Las tecnologías de la información pueden resultar de enorme utilidad para la
protección de los derechos humanos. Una opinión pública bien informada y
alerta, que pueda hacer sentir su peso moral, es uno de los factores más
importantes para el respeto a los derechos humanos. En ese sentido, la
utilización de la red mundial e instantánea que es Internet ha alcanzado
dimensiones de mucho impacto.
En el pasado (aunque hoy sigue ocurriendo en algunos contextos), las
personas y organizaciones que pretendían denunciar violaciones de derechos
humanos, tenían que eludir controles, censuras, interrupción de
comunicaciones y dificultades para el transporte, y sabían de antemano que
sus llamados de socorro no podían llegar muy lejos, si es que llegaban
efectivamente a algún lugar; en la actualidad, gracias a Internet y las
demás tecnologías de la información, la denuncia de abusos gubernamentales y
privaciones de derechos humanos pueden, en primer lugar, evadir más
fácilmente los controles y censuras oficiales, y, en segundo lugar, pueden
llegar en cuestión de segundos no sólo a lugares vecinos, sino tan lejos
como se quiera.
En este sentido, las nuevas tecnologías pueden ayudar poderosamente a la
creación y fortalecimiento de una cultura de los derechos humanos. Son
algunas las experiencias indígenas que han tratado de aprovechar esta
posibilidad. Quizá el caso más paradigmático sea el de los zapatistas que
empezaron a usar el sistema de Internet desde 1994, a fin de denunciar los
atropellos que sufren los pueblos indígenas de Chiapas. A través de los
textos, imágenes y sonidos de sus páginas electrónicas, las demandas
indígenas han llegado al mundo entero, pidiendo solidaridad y realizando
pronunciamientos en contra del gobierno mexicano. Son innumerables las
páginas zapatistas que circulan en Internet.
Además del caso de los zapatistas, otro caso destacado es el de la
Asociación Nacional de Indígenas Salvadoreños (ANIS) que declara la
intención de educar al usuario acerca de los siglos de lucha para defender
los derechos humanos por parte de los numerosos pueblos indígenas de El
Salvador. Así mismo, el Consejo de Ancianos de la Nación Comunitaria de
Moskitia de Managua (Nicaragua), deja constancia de sus reivindicaciones a
través de la ventana al mundo que supone Internet.
Estas experiencias son el fruto de los avances pioneros logrados a través de
NativeNet, a finales de 1989, creada con la finalidad de proteger y defender
los derechos de los pueblos indígenas en todo el mundo. Además de las
experiencias anteriores, NativeNet sirvió como núcleo para la génesis de
otros emprendimientos como Nativeweb en 1994. El objetivo principal de este
portal era el de difundir los temas y acontecimientos indígenas a nivel
mundial a través del uso de las telecomunicaciones – incluyendo las
aplicaciones informáticas y de Internet – para fomentar la comunicación
entre pueblos indígenas, organizaciones y también con gente de otras
culturas existentes en el mundo, todo ello sin olvidar la reivindicación de
los derechos indígenas. La página, además, ha servido para conectar diversos
grupos indígenas de América Latina para intercambiar mensajes sin que
interfiera la distancia o los límites que separan a un pueblo de otro. En
este sentido, la página se ha convertido en una nueva plataforma no sólo
para recoger materiales indígenas (fundamentalmente literarios y
artísticos) sino para difundir denuncias de injusticias, los atropellos y las
diferentes formas de lucha y posiciones indígenas.
Posteriormente, varios grupos, personas y ONGs se han solidarizado y han
creado innumerables páginas web destinadas a la difusión de la temática
indígena y las reivindicaciones de estos pueblos y colectivos.
Al margen de la existencia de este conjunto de páginas, la disponibilidad de
computadoras ha permitido que los propios indígenas también desarrollen un
importante trabajo en pro de sus derechos. Tal es el caso del proyecto "Powers
that Be", en Guatemala, destinado a fomentar el uso de Internet para que las
poblaciones indígenas del país puedan ejercer actividades de presión
destinadas a lograr el respeto por los derechos indígenas así como para
ayudar a redefinir su cultura e identidad nacional. Esta iniciativa se ha
convertido en uno de los intentos más serios de cara a crear un espacio en
Internet para las 22 culturas indígenas que existen en el país. Con este
proyecto, los mayas están trabajando para recuperar la información que
pertenece a su cultura empezando con programas de restauración lingüística y
documentos que puedan aportar luz sobre la legitimidad de sus antiguas
demandas territoriales.
Internet se constituye así como un instrumento de lucha para reclamar los
derechos y plantear las posiciones de los pueblos indígenas. Además, existen
oportunidades de intercambiar información y experiencias con los demás
pueblos indígenas de otros países y de otros continentes, sin la
interferencia de fronteras establecidas por el estado o la censura.
En este sentido, podemos decir que las opciones de Internet como mecanismos
de reivindicación de los derechos humanos por parte de las poblaciones
indígenas parece irse consolidando y en el futuro es probable que esta
tendencia siga fortaleciéndose. Más aún si tenemos en cuenta que diversos
organismos internacionales están promoviendo diversas iniciativas para que
esto sea así. Una de las más recientes es la promovida por Naciones Unidas
mediante la creación de una nueva página web dentro de su programa "Indigenous
Media Network", cuyo objetivo es dar respuesta a las necesidades de los
pueblos indígenas de América Latina y del mundo entero. La página en
cuestión empezó a operar a principios del pasado mes de junio del 200233.
Los mismos objetivos persigue el reciente proyecto de Advocacy Project con
la utilización de Internet como herramienta para promover los derechos
humanos indígenas. Se ha ido más allá de la creación de una página web para
estos fines y se ha creado una red34
que al margen de la lucha por los derechos humanos de la población indígena
tiene por objetivo capacitar, publicar y vincular periodistas indígenas
latinoamericanos y a otros pertenecientes a regiones remotas del planeta,
sobre las que suele darse muy poca información.
Que Internet sirva de nueva plataforma para la defensa de los derechos
humanos de las poblaciones indígenas latinoamericanas es fundamental, ya que
para avanzar hacia sociedades más equitativas, capaces y democráticas en
América Latina basadas en la igualdad ciudadana, es necesario lograr que los
derechos de los pueblos indígenas sean reconocidos, tanto en el ámbito
nacional como en el internacional (Banco Interamericano de Desarrollo,
1999). En este sentido, el uso de Internet está contribuyendo a que esta
situación, progresivamente, se encuentre más cercana.
Las nuevas tecnologías de la información y la actividad económica
El incremento de la productividad y el crecimiento de la economía son
condiciones necesarias para el desarrollo humano. Teniendo en cuenta estos
factores y acogiéndonos a la aparición de las nuevas tecnologías resulta
clave hacer referencia a la emergencia del comercio electrónico.
Según la Organización Mundial del Comercio (OMC), se entiende por comercio
electrónico la producción, distribución, comercialización, venta o entrega
de bienes y servicios por medios electrónicos (OMC, 1998). Así, tecnologías
como Internet se convierten en las "carreteras" para comunicarse o
transportar productos o apoyar la transacción en alguna o en todas sus
etapas.
La tecnología puede apoyar para llegar a más mercados, reducir costes de
producción, volverse más competitivo y eficiente y, en general, para
comerciar con mayor calidad y en mayores volúmenes. Así mismo, innovaciones
como Internet son una nueva ventana para la promoción de productos y para
canalizar información sobre la evolución de mercados de distintos productos.
Los avances tecnológicos permiten poner a disposición de un número cada vez
mayor de personas las "vitrinas" de ofertas disponibles, ya sea en sus
propias computadoras o en las de escuelas, colegios, universidades, cabinas
y terminales públicos o en los cada vez más populares cibercafés.
Ante este conjunto de posibilidades, diversos grupos indígenas han empezado
a emplear las posibilidades de las nuevas tecnologías en lo que a comercio
electrónico se refiere, lo que les permite ofrecer sus productos en todo el
mundo. Internet les permite tratar directamente con los consumidores, lo que
le supone mayores ingresos en la medida que desaparece el papel de los
intermediarios. Las nuevas tecnologías han incrementado las ventas de los
productos indígenas en que se produce un mejor conocimiento de las
preferencias de los consumidores y en función de ellas puede seguirse una
determinada estrategia productiva.
En este caso, tenemos diversos ejemplos. Uno de ellos es Samajel B´atz´, una
cooperativa fundada en Guatemala por parte de nueve grupos indígenas de cara
a vender sus artesanías a través de la red. También destacar a iniciativa de
la población indígena de Otavalo, en la provincia ecuatoriana de Imbabura,
que está empleando Internet para mejorar sus relaciones comerciales y
culturales exhibiendo sus productos en la web. Finalmente, aunque no la
última, la experiencia del Consejo Mundial de Pueblos Indígenas en Honduras
cuya página presenta una sección en la que pueden adquirirse productos como
CD´s o cassettes con melodías de algunas etnias indígenas como los garifunas.
Junto a estas iniciativas también podemos destacar la labor de diversas
organizaciones que están tratando de introducir a los diversos grupos
indígenas latinoamericanos en el comercio electrónico con la intención de
que estos puedan sacar provecho de las ventajas que éste ofrece. Este es el
caso de Peoplink, una organización no gubernamental creada en 1995, que está
ayudando a artesanos indígenas en América Latina y otras regiones a ingresar
a la era del comercio electrónico. Gracias a aportes y donaciones, la
organización ha establecido una red que ya sirve a unos 100.000 artesanos y
propietarios de pequeñas empresas en 20 países. Uno de los grupos que ya
está usando los servicios de PEOPLink es la Cooperativa de Productoras de
Molas, que incluye a 1.500 mujeres Kuna de las islas San Blas, un
archipiélago panameño en el Caribe. Las indígenas cosen molas, unos
intrincados bordados multicolores que tradicionalmente se usan para decorar
sus vestidos. Internet ofrece a las artesanas Kuna una oportunidad para
obviar a los intermediarios, quienes generalmente exigen grandes descuentos
para comprar sus artesanías.
Junto a PEOPLink podemos destacar la actividad desempeñada por la Fundación
de asesoría Financiera a Instituciones de Desarrollo y Servicio Social (FAFIDESS)35
en Guatemala con su proyecto "Tesoros Mayas". La iniciativa en cuestión ha
perseguido la búsqueda de nuevos mercados (tanto a nivel nacional como
internacional) para los productos elaborados por las mujeres indígenas mayas
guatemaltecas, fundamentalmente artesanías, puesto que éstas últimas
constituyen una de las principales riquezas culturales que poseen. A través
de Internet se ha logrado exportar estos productos a países como Estados
Unidos, España, Alemania, Japón, México y Costa Rica. La presencia de
Internet, además, les ha otorgado la posibilidad tener conocimiento sobre el
impacto de sus productos y ha consolidado el que una parte de su actividad
pase por reuniones destinadas a analizar los productos y determinar si éstos
son congruentes con las tendencias de los mercados internacionales y/o si es
posible realizar algunas adaptaciones para incluirlas en las líneas de sus
productos. Los resultados son claros: gracias al apoyo de Internet, en sus
tres años de existencia, "Tesoros Mayas" ha conseguido posicionarse como una
de las mejores comercializadoras guatemaltecas de artesanías de calidad. Por
otra parte, el nivel de ventas actuales se encuentra en un 50% de
autosostenibilidad y se espera que alcance la autosostenibilidad en el
presente año 2003 (FAFIDESS, 2001).
Otro de los casos que, en esta línea, puede ilustrar la potencialidad
económica del comercio electrónico para las poblaciones indígenas es el de
las artesanías wichís36.
Las tallas se habían ido vendiendo por parte de los indígenas wichís37
en las ferias artesanales y en los negocios turísticos del país. Sin
embargo, la reciente recesión económica que ha venido afectando a la
economía argentina en los últimos años ha exigido la búsqueda de nuevos
horizontes donde colocar estos productos. Para tener una idea de esta
situación podemos atender al hecho de que, durante el año 2000, las ventas
nacionales de objetos wichí disminuyeron en un 40%. En este contexto, la
exportación – que constituía un paso más en la expansión del proyecto
artesanal – pasó a convertirse en un objetivo prioritario en el menor plazo
posible. Internet se convirtió en uno de los mecanismos para materializar
esta intención. En este sentido, se diseñó "PatagonBird", una página
destinada a las compras online. La página, actualmente, recibe entre 200 y
300 visitas diarias y, a partir del mes de diciembre del 2000, las ventas se
multiplicaron por cuatro (Rozenberg, 2001). Los ingresos generados por las
ventas han generado más trabajo para la población y se dispone ya de un
acceso generado a la electricidad, agua corriente en los domicilios y se ha
podido construir un centro empleado tanto para tareas de educación primaria
como secundaria.
La disponibilidad de Internet, como destacábamos en alguna de las
iniciativas destacadas con anterioridad, les ha permitido adaptarse a los
gustos cambiantes del mercado nacional e internacional. Semanalmente los
artesanos indígenas se reúnen para discutir tendencias y sugerir nuevos
modelos para las artesanías. El éxito del emprendimiento ha sido tal que si
bien en un principio la página fue diseñada para la venta minorista, pronto
se comprobó que también atraía a grandes negocios. En este sentido, la
página se ha convertido en un excelente medio de promoción a bajo coste.
Modelos e iniciativas como ésta y las anteriores, pueden demostrar los
muchos beneficios que Internet puede aportar a las poblaciones indígenas en
el terreno económico; entre ellos, alentar el espíritu de empresa entre los
grupos indígenas y las mujeres; proveer a los artesanos acceso a mercados
internacionales y cerrar una brecha tecnológica. Al usar la tecnología de
Internet, este proyecto ayuda a crear redes entre las poblaciones indígenas
y los microempresarios, poniéndolos en contacto más cercano con otras gentes
y otros pueblos y con mercados alrededor del mundo.
El análisis las oportunidades mencionadas en estas páginas, Al margen de las
puramente económicas, parece apuntar al hecho de que las nuevas tecnologías
de la información están contribuyendo a la mejora de la situación de las
poblaciones indígenas en términos de desarrollo humano. En este sentido, los
ejemplos mostrados conducen a pensar que las nuevas tecnologías de la
información están siendo útiles para que las poblaciones indígenas puedan
solventar sus problemas y encontrar nuevas alternativas en su camino hacia
el desarrollo.
Las iniciativas descritas son la mejor manera de anunciar que,
progresivamente, los indígenas están ganando terreno en lo referente al
acceso y uso de las nuevas tecnologías de la información. En este sentido,
podemos mantener una visión optimista y manifestar que, con las nuevas
tecnologías, las poblaciones indígenas han entrado en el nuevo milenio
confiando en las opciones que el factor tecnológico brinda para que sus
voces puedan ser efectivamente escuchadas y sus necesidades satisfechas.
Notas
[33]
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