Una publicación de CDF     | Enlaces | Comentarios | Contacto | Búsqueda |

ISSN 1913-6196

Inicio Temas Autores Reseñas Libros Recursos digitales
Ediciones Documentos Multimedia Lectores opinan Entrevistas Nosotros
Año 2008 Vol. VI
Futuros 21
 Futuros 20
Año 2007 Vol. V
 Futuros 19
 Futuros 18
 Futuros 17
Año 2006 Vol . IV
 Futuros 16
 Futuros 15
 Futuros 14
 Futuros 13

Año 2005 Vol.  III

 Futuros 12
 Futuros 11
 Futuros 10
 Futuros 9
Año 2004 Vol. II
 Futuros 8
 Futuros 7
 Futuros 6
 Futuros 5
Año 2006 Vol.  I
 Futuros 4
 Futuros 3
 Futuros 2
 Futuros 1
 
Más leídos

1. ¿Qué entender por sostenibilidad?

2. ¿Qué son los conflictos?

3.Democracia real, democracia formal. ¿Existe la democracia?

4. Energías renovables: ventajas y desventajas de la energía eólica

5. ¿Cómo evitar el suicidio en adolescentes?

6. El emprendedor y las pequeñas empresas

7. Sociedad política y sociedad civil: ¿nuevos modelos de democracia?

8. ¿Qué impacto puede tener la ética?

9. Comunicación para la equidad de géneros: el poder de la palabra

10. Mediación dirigida por los individuos

 

 Esperanza tecnológica: Internet para los pueblos indígenas de América Latina

Por Óscar del Álamo 

Parte 4 /5

Los derechos humanos y las nuevas tecnologías de la información

Los derechos humanos son los derechos que tienen todas las personas para vivir una vida de libertad y dignidad (PNUD, 2001). Complementando esta definición podríamos añadir que la sociedad contemporánea reconoce que todo ser humano, por el hecho de serlo, tiene derechos frente al Estado, derechos que éste, o bien tiene el deber de respetar y garantizar o bien está llamado a organizar su acción a fin de satisfacer su plena realización. Estos derechos, atributos de toda persona e inherentes a su dignidad, que el Estado está en deber de respetar, garantizar o satisfacer, son lo que hoy conocemos como derechos humanos (Nikken, 1994).

Las tecnologías de la información pueden resultar de enorme utilidad para la protección de los derechos humanos. Una opinión pública bien informada y alerta, que pueda hacer sentir su peso moral, es uno de los factores más importantes para el respeto a los derechos humanos. En ese sentido, la utilización de la red mundial e instantánea que es Internet ha alcanzado dimensiones de mucho impacto.

En el pasado (aunque hoy sigue ocurriendo en algunos contextos), las personas y organizaciones que pretendían denunciar violaciones de derechos humanos, tenían que eludir controles, censuras, interrupción de comunicaciones y dificultades para el transporte, y sabían de antemano que sus llamados de socorro no podían llegar muy lejos, si es que llegaban efectivamente a algún lugar; en la actualidad, gracias a Internet y las demás tecnologías de la información, la denuncia de abusos gubernamentales y privaciones de derechos humanos pueden, en primer lugar, evadir más fácilmente los controles y censuras oficiales, y, en segundo lugar, pueden llegar en cuestión de segundos no sólo a lugares vecinos, sino tan lejos como se quiera.

En este sentido, las nuevas tecnologías pueden ayudar poderosamente a la creación y fortalecimiento de una cultura de los derechos humanos. Son algunas las experiencias indígenas que han tratado de aprovechar esta posibilidad. Quizá el caso más paradigmático sea el de los zapatistas que empezaron a usar el sistema de Internet desde 1994, a fin de denunciar los atropellos que sufren los pueblos indígenas de Chiapas. A través de los textos, imágenes y sonidos de sus páginas electrónicas, las demandas indígenas han llegado al mundo entero, pidiendo solidaridad y realizando pronunciamientos en contra del gobierno mexicano. Son innumerables las páginas zapatistas que circulan en Internet.

Además del caso de los zapatistas, otro caso destacado es el de la Asociación Nacional de Indígenas Salvadoreños (ANIS) que declara la intención de educar al usuario acerca de los siglos de lucha para defender los derechos humanos por parte de los numerosos pueblos indígenas de El Salvador. Así mismo, el Consejo de Ancianos de la Nación Comunitaria de Moskitia de Managua (Nicaragua), deja constancia de sus reivindicaciones a través de la ventana al mundo que supone Internet.

Estas experiencias son el fruto de los avances pioneros logrados a través de NativeNet, a finales de 1989, creada con la finalidad de proteger y defender los derechos de los pueblos indígenas en todo el mundo. Además de las experiencias anteriores, NativeNet sirvió como núcleo para la génesis de otros emprendimientos como Nativeweb en 1994. El objetivo principal de este portal era el de difundir los temas y acontecimientos indígenas a nivel mundial a través del uso de las telecomunicaciones – incluyendo las aplicaciones informáticas y de Internet – para fomentar la comunicación entre pueblos indígenas, organizaciones y también con gente de otras culturas existentes en el mundo, todo ello sin olvidar la reivindicación de los derechos indígenas. La página, además, ha servido para conectar diversos grupos indígenas de América Latina para intercambiar mensajes sin que interfiera la distancia o los límites que separan a un pueblo de otro. En este sentido, la página se ha convertido en una nueva plataforma no sólo para recoger materiales indígenas (fundamentalmente literarios y artísticos) sino para difundir denuncias de injusticias, los atropellos y las diferentes formas de lucha y posiciones indígenas.

Posteriormente, varios grupos, personas y ONGs se han solidarizado y han creado innumerables páginas web destinadas a la difusión de la temática indígena y las reivindicaciones de estos pueblos y colectivos.

Al margen de la existencia de este conjunto de páginas, la disponibilidad de computadoras ha permitido que los propios indígenas también desarrollen un importante trabajo en pro de sus derechos. Tal es el caso del proyecto "Powers that Be", en Guatemala, destinado a fomentar el uso de Internet para que las poblaciones indígenas del país puedan ejercer actividades de presión destinadas a lograr el respeto por los derechos indígenas así como para ayudar a redefinir su cultura e identidad nacional. Esta iniciativa se ha convertido en uno de los intentos más serios de cara a crear un espacio en Internet para las 22 culturas indígenas que existen en el país. Con este proyecto, los mayas están trabajando para recuperar la información que pertenece a su cultura empezando con programas de restauración lingüística y documentos que puedan aportar luz sobre la legitimidad de sus antiguas demandas territoriales.

Internet se constituye así como un instrumento de lucha para reclamar los derechos y plantear las posiciones de los pueblos indígenas. Además, existen oportunidades de intercambiar información y experiencias con los demás pueblos indígenas de otros países y de otros continentes, sin la interferencia de fronteras establecidas por el estado o la censura.

En este sentido, podemos decir que las opciones de Internet como mecanismos de reivindicación de los derechos humanos por parte de las poblaciones indígenas parece irse consolidando y en el futuro es probable que esta tendencia siga fortaleciéndose. Más aún si tenemos en cuenta que diversos organismos internacionales están promoviendo diversas iniciativas para que esto sea así. Una de las más recientes es la promovida por Naciones Unidas mediante la creación de una nueva página web dentro de su programa "Indigenous Media Network", cuyo objetivo es dar respuesta a las necesidades de los pueblos indígenas de América Latina y del mundo entero. La página en cuestión empezó a operar a principios del pasado mes de junio del 2002
33. Los mismos objetivos persigue el reciente proyecto de Advocacy Project con la utilización de Internet como herramienta para promover los derechos humanos indígenas. Se ha ido más allá de la creación de una página web para estos fines y se ha creado una red34 que al margen de la lucha por los derechos humanos de la población indígena tiene por objetivo capacitar, publicar y vincular periodistas indígenas latinoamericanos y a otros pertenecientes a regiones remotas del planeta, sobre las que suele darse muy poca información.

Que Internet sirva de nueva plataforma para la defensa de los derechos humanos de las poblaciones indígenas latinoamericanas es fundamental, ya que para avanzar hacia sociedades más equitativas, capaces y democráticas en América Latina basadas en la igualdad ciudadana, es necesario lograr que los derechos de los pueblos indígenas sean reconocidos, tanto en el ámbito nacional como en el internacional (Banco Interamericano de Desarrollo, 1999). En este sentido, el uso de Internet está contribuyendo a que esta situación, progresivamente, se encuentre más cercana.

Las nuevas tecnologías de la información y la actividad económica

El incremento de la productividad y el crecimiento de la economía son condiciones necesarias para el desarrollo humano. Teniendo en cuenta estos factores y acogiéndonos a la aparición de las nuevas tecnologías resulta clave hacer referencia a la emergencia del comercio electrónico.

Según la Organización Mundial del Comercio (OMC), se entiende por comercio electrónico la producción, distribución, comercialización, venta o entrega de bienes y servicios por medios electrónicos (OMC, 1998). Así, tecnologías como Internet se convierten en las "carreteras" para comunicarse o transportar productos o apoyar la transacción en alguna o en todas sus etapas.

La tecnología puede apoyar para llegar a más mercados, reducir costes de producción, volverse más competitivo y eficiente y, en general, para comerciar con mayor calidad y en mayores volúmenes. Así mismo, innovaciones como Internet son una nueva ventana para la promoción de productos y para canalizar información sobre la evolución de mercados de distintos productos.

Los avances tecnológicos permiten poner a disposición de un número cada vez mayor de personas las "vitrinas" de ofertas disponibles, ya sea en sus propias computadoras o en las de escuelas, colegios, universidades, cabinas y terminales públicos o en los cada vez más populares cibercafés.

Ante este conjunto de posibilidades, diversos grupos indígenas han empezado a emplear las posibilidades de las nuevas tecnologías en lo que a comercio electrónico se refiere, lo que les permite ofrecer sus productos en todo el mundo. Internet les permite tratar directamente con los consumidores, lo que le supone mayores ingresos en la medida que desaparece el papel de los intermediarios. Las nuevas tecnologías han incrementado las ventas de los productos indígenas en que se produce un mejor conocimiento de las preferencias de los consumidores y en función de ellas puede seguirse una determinada estrategia productiva.

En este caso, tenemos diversos ejemplos. Uno de ellos es Samajel B´atz´, una cooperativa fundada en Guatemala por parte de nueve grupos indígenas de cara a vender sus artesanías a través de la red. También destacar a iniciativa de la población indígena de Otavalo, en la provincia ecuatoriana de Imbabura, que está empleando Internet para mejorar sus relaciones comerciales y culturales exhibiendo sus productos en la web. Finalmente, aunque no la última, la experiencia del Consejo Mundial de Pueblos Indígenas en Honduras cuya página presenta una sección en la que pueden adquirirse productos como CD´s o cassettes con melodías de algunas etnias indígenas como los garifunas.

Junto a estas iniciativas también podemos destacar la labor de diversas organizaciones que están tratando de introducir a los diversos grupos indígenas latinoamericanos en el comercio electrónico con la intención de que estos puedan sacar provecho de las ventajas que éste ofrece. Este es el caso de Peoplink, una organización no gubernamental creada en 1995, que está ayudando a artesanos indígenas en América Latina y otras regiones a ingresar a la era del comercio electrónico. Gracias a aportes y donaciones, la organización ha establecido una red que ya sirve a unos 100.000 artesanos y propietarios de pequeñas empresas en 20 países. Uno de los grupos que ya está usando los servicios de PEOPLink es la Cooperativa de Productoras de Molas, que incluye a 1.500 mujeres Kuna de las islas San Blas, un archipiélago panameño en el Caribe. Las indígenas cosen molas, unos intrincados bordados multicolores que tradicionalmente se usan para decorar sus vestidos. Internet ofrece a las artesanas Kuna una oportunidad para obviar a los intermediarios, quienes generalmente exigen grandes descuentos para comprar sus artesanías.

Junto a PEOPLink podemos destacar la actividad desempeñada por la Fundación de asesoría Financiera a Instituciones de Desarrollo y Servicio Social (FAFIDESS)35 en Guatemala con su proyecto "Tesoros Mayas". La iniciativa en cuestión ha perseguido la búsqueda de nuevos mercados (tanto a nivel nacional como internacional) para los productos elaborados por las mujeres indígenas mayas guatemaltecas, fundamentalmente artesanías, puesto que éstas últimas constituyen una de las principales riquezas culturales que poseen. A través de Internet se ha logrado exportar estos productos a países como Estados Unidos, España, Alemania, Japón, México y Costa Rica. La presencia de Internet, además, les ha otorgado la posibilidad tener conocimiento sobre el impacto de sus productos y ha consolidado el que una parte de su actividad pase por reuniones destinadas a analizar los productos y determinar si éstos son congruentes con las tendencias de los mercados internacionales y/o si es posible realizar algunas adaptaciones para incluirlas en las líneas de sus productos. Los resultados son claros: gracias al apoyo de Internet, en sus tres años de existencia, "Tesoros Mayas" ha conseguido posicionarse como una de las mejores comercializadoras guatemaltecas de artesanías de calidad. Por otra parte, el nivel de ventas actuales se encuentra en un 50% de autosostenibilidad y se espera que alcance la autosostenibilidad en el presente año 2003 (FAFIDESS, 2001).

Otro de los casos que, en esta línea, puede ilustrar la potencialidad económica del comercio electrónico para las poblaciones indígenas es el de las artesanías wichís36. Las tallas se habían ido vendiendo por parte de los indígenas wichís37 en las ferias artesanales y en los negocios turísticos del país. Sin embargo, la reciente recesión económica que ha venido afectando a la economía argentina en los últimos años ha exigido la búsqueda de nuevos horizontes donde colocar estos productos. Para tener una idea de esta situación podemos atender al hecho de que, durante el año 2000, las ventas nacionales de objetos wichí disminuyeron en un 40%. En este contexto, la exportación – que constituía un paso más en la expansión del proyecto artesanal – pasó a convertirse en un objetivo prioritario en el menor plazo posible. Internet se convirtió en uno de los mecanismos para materializar esta intención. En este sentido, se diseñó "PatagonBird", una página destinada a las compras online. La página, actualmente, recibe entre 200 y 300 visitas diarias y, a partir del mes de diciembre del 2000, las ventas se multiplicaron por cuatro (Rozenberg, 2001). Los ingresos generados por las ventas han generado más trabajo para la población y se dispone ya de un acceso generado a la electricidad, agua corriente en los domicilios y se ha podido construir un centro empleado tanto para tareas de educación primaria como secundaria.

La disponibilidad de Internet, como destacábamos en alguna de las iniciativas destacadas con anterioridad, les ha permitido adaptarse a los gustos cambiantes del mercado nacional e internacional. Semanalmente los artesanos indígenas se reúnen para discutir tendencias y sugerir nuevos modelos para las artesanías. El éxito del emprendimiento ha sido tal que si bien en un principio la página fue diseñada para la venta minorista, pronto se comprobó que también atraía a grandes negocios. En este sentido, la página se ha convertido en un excelente medio de promoción a bajo coste.

Modelos e iniciativas como ésta y las anteriores, pueden demostrar los muchos beneficios que Internet puede aportar a las poblaciones indígenas en el terreno económico; entre ellos, alentar el espíritu de empresa entre los grupos indígenas y las mujeres; proveer a los artesanos acceso a mercados internacionales y cerrar una brecha tecnológica. Al usar la tecnología de Internet, este proyecto ayuda a crear redes entre las poblaciones indígenas y los microempresarios, poniéndolos en contacto más cercano con otras gentes y otros pueblos y con mercados alrededor del mundo.

El análisis las oportunidades mencionadas en estas páginas, Al margen de las puramente económicas, parece apuntar al hecho de que las nuevas tecnologías de la información están contribuyendo a la mejora de la situación de las poblaciones indígenas en términos de desarrollo humano. En este sentido, los ejemplos mostrados conducen a pensar que las nuevas tecnologías de la información están siendo útiles para que las poblaciones indígenas puedan solventar sus problemas y encontrar nuevas alternativas en su camino hacia el desarrollo.

Las iniciativas descritas son la mejor manera de anunciar que, progresivamente, los indígenas están ganando terreno en lo referente al acceso y uso de las nuevas tecnologías de la información. En este sentido, podemos mantener una visión optimista y manifestar que, con las nuevas tecnologías, las poblaciones indígenas han entrado en el nuevo milenio confiando en las opciones que el factor tecnológico brinda para que sus voces puedan ser efectivamente escuchadas y sus necesidades satisfechas.

Notas

[33] Puede accederse a la página a través de esta dirección http://www.indigenousmedia.org/

[34] La dirección con la que puede accederse a esta red es http://www.advocacynet.org/ 

[35] Una organización privada de desarrollo guatemalteca, sin fines de lucro y sin vínculos políticos ni gubernamentales.

[36] Básicamente, estas artesanías son tallas de madera que son muy apreciadas por su calidad.

[37] Las artesanías son el principal canal de subsistencia para estos indígenas.


Ir a:
 

Primera Parte
Segunda Parte
Tercera Parte
Cuarta Parte
Quinta Parte

Siguiente: Algunas conclusiones   

Imprimir este artículo   Imprimir


Este website esta bajo la licencia de Creative Commons Licence
Cualquier material de esta revista puede reproducirse libremente de forma impresa o electrónica sin previa autorización, siempre que se cite como  fuente a la Revista Futuros y su uso no sea con fines comerciales. Agradeceríamos ser informados y que se nos hiciera llegar una copia o referencia del material reproducido.
Se exceptúan de la libre reproducción los materiales tomados de otras fuentes; para reproducir estos artículos debe pedirse autorización a la fuente original.

Las opiniones expresadas en los artículos son de los y las autores y no del American Friends Service Committee o de Citizen Digital Facilitation
Los invitamos a enviarnos sus colaboraciones, las cuales serán  publicadas de ser seleccionadas por la dirección de la revista.
Si tiene problemas o preguntas relacionadas con esta Web, póngase en contacto con
[webmaster@revistafuturos.info]
Última actualización: