Parte
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Belkis Genao:
La experiencia que ganamos no tiene precio
Conocida y respetada entre sus colegas y en su medio social
en general, la periodista Belkis Genao se convirtió en una fuente de
referencia imprescindible porque durante años compiló las estadísticas más
confiables – más aún que las de la Policía – sobre hechos de sangre en que
interviniesen mujeres y , de manera más particular, sobre feminicidios.
En 2002 la comunicadora vivió una experiencia insólita: su
propia hija fue asesinada por la pareja. Genao resistió con una fortaleza
personal inconmensurable y siguió haciendo periodismo de crónica roja. El
agresor de su hija aún no ha sido sentenciado.
A ella Futuros le preguntó:
Si se piensa en noticias de sucesos, de hechos de sangre y
muerte, no es fácil entender qué se quiere decir cuando la publicación de la
Red de Periodistas habla de enfoque de género en la noticia, ¿cómo lo
explicaría usted desde su experiencia?
Parecería un tanto paradójico pero en la crónica roja, que
es lo que menos se parece al periodismo rosa (por muchos considerado
"femenino"), es donde realicé más trabajo con perspectiva de género,
probablemente porque es el espacio al que menos se mira con esta
perspectiva.
Yo pude introducir reportajes con problemáticas que atañen a
las mujeres y procurar enfoques que no las culpabilizara a ellas sino que se
viesen todos los elementos y dónde estaban los excesos y las relaciones
abusivas de poder que muchas veces las convertían en víctimas.
Recuerdo en particular el tratamiento dado al caso de una
muchacha quemada con ácido, una joven a la cual su ex compañero sexual, le
destrozó la vida en fracciones de minutos. Gran parte de su cuerpo quedó
marcado para siempre con abundantes cicatrices. Las informaciones que
realizamos yo y otros colegas y la conciencia que se generó al colocar el
caso en la opinión pública logró que se aplicara la ley, la 24-97 contra la
violencia intrafamiliar, y que el agresor recibiera la condena máxima de 30
años de prisión.
Recientemente, a finales de febrero ese caso se ventiló
nuevamente en los tribunales porque el perpetrador apeló la sentencia. Tanto
el fiscal como las abogadas de la parte civil mostraron ante la sala y el
tribunal la revista a la que alude Belkis Genao donde aparecen fotos de cómo
era esa muchacha antes y después. En esa circunstancia el periodismo
realizado por Genao sirvió de elemento demostrativo adicional de las culpas
del abusador, a quien le fue ratificada la sentencia.
Conseguimos también que a las
trabajadoras sexuales se
les dejara de llamar
prostitutas o "cueros", epítetos
que no se aplican a hombres
de conductas semejantes
Otra de las satisfacciones de mi experiencia fue cuando pude
interesar e involucrar al jefe de redacción en el cambio de términos que se
usaban por otros apropiados para ubicar las realidades que trabajamos con
perspectivas de género. Por ejemplo, a veces se culpabilizaba a la agredida
con titulares como "se puso de necia y el novio la mató de un botellazo",
con lo cual se minimizaba la responsabilidad del asesino.
Conseguimos también que a las trabajadores sexuales se les
dejara de llamar prostitutas o "cueros", mujeres de la mala vida y otros
epítetos que suelen usarse comúnmente en las crónicas de sucesos, y que para
nada se aplican calificativos parecidos a los hombres, no importa cuáles
sean sus conductas en este sentido.
¿Por qué y cómo se vinculó usted a un grupo profesional
donde hay poco que ganar en términos concretos?
Porque en mi trabajo como reportera de crónica roja se fue
ampliando con hechos que perjudicaban principalmente a la mujer como la
violencia intrafamiliar, la discriminación racial y social. Participé luego
en un taller – el primero que hizo la Red – donde aprendí que el medio, no
importa cuál sea, da siempre la posibilidad de trabajar la noticia con estos
enfoques inclusivos. Lo que hace importante la labor pionera que realizamos
es el trabajo, romper las barreras y hacer la labor necesaria donde sea
necesario, no importa si es crónica roja, amarilla o rosada.
Y sí, ciertamente, la labor con la Red de Periodistas no nos
proporciona ganancias materiales. Eso a mí no me importa porque es una gran
experiencia profesional, una visión de gran riqueza cuando aplicamos
enfoques a la noticia que la hacen diferente, más justa y también más
"objetiva" en el sentido en que se usa esta palabra en el periodismo
clásico: eso no tiene precio.