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Parte 2/4
Los actores
Las
iniciativas de las OSC se dan en todos los niveles: local, regional y
nacional. Pero además hay que sumarle un gran número de iniciativas sociales
de acompañamiento internacional, principalmente en EEUU y en Europa
occidental. En paralelo, la Comunidad Internacional se hace presente en
todas sus manifestaciones institucionales: embajadas nacionales con sus
respectivas agencias de cooperación, la Unión Europea que promueve
Laboratorios de Paz, y organismos multilaterales. La ONU tiene en Colombia a
más de 10 agencias, a parte de un enviado especial del Secretario General.
El potencial para una acción sólida de diplomacia ciudadana
es, pues, elevado. Tal vez podríamos afirmar que no es fácil encontrar en
otro contexto de conflicto armado una multiplicidad de actores como en
Colombia. Sin embargo, un gran número de actores o de estructuras no es
sinónimo ni garantía de eficacia.
En la década de 1990 se evidenció una falta de coordinación
estratégica en la gestión de varios conflictos, como los esfuerzos difusos
en Bosnia, las estrategias conflictivas en Ruanda, o las respuestas
fragmentadas en Burundi. 10
El reto, por lo tanto, es doble: incrementar el número de
actores implicados pero, al mismo tiempo, su eficacia.
Más actores
Si uno de los retos de la diplomacia ciudadana consiste en
"usurpar" un rol tradicional del Estado, uno de las tareas consiste en
identificar los diferentes actores que, de una forma u otra, puedan ejercer
un papel en esta tarea. Hasta la fecha, los nuevos agentes de la diplomacia
han sido principalmente un grupo reducido de ONG, movimientos sociales,
grupos religiosos o centros académicos. Sin embargo, hay espacio para que
esos mismos actores se multipliquen y, además, se pueden implicar otros
actores hasta ahora inconscientes de sus posibilidades. Es el caso, por
ejemplo, de los agentes de la cooperación descentralizada: administraciones
locales y regionales, en alianza con el tejido asociativo que convive bajo
su administración.
Las manifestaciones contra la guerra de Irak en todo el
mundo han puesto de manifiesto nuevamente el rechazo de millones de personas
a la violencia como recurso para resolver los conflictos. Sin embargo, toda
esa energía ciudadana que se concentra en manifestaciones puntuales, luego
se dispersa por la falta de propuestas de acción continuada. Sin duda, uno
de los principales retos consiste en identificar posibilidades de
implicación personal y colectiva en la prevención y la transformación de
conflictos, con todas las limitaciones que implican la distancia, la falta
de un conocimiento especializado, la dificultad de mantener un compromiso en
el tiempo, la diversidad de conflictos existentes, etc.
El gráfico 3 ilustra la incidencia actual que tienen
algunos actores de la cooperación descentralizada, y los potenciales de
incidencia que pueden llegar a tener.

Gráfico 3: Umbrales de incidencia actual y
potencial para agentes de la cooperación descentralizada
Cualquier actor local lo suficientemente motivado, por
pequeño que sea, puede alcanzar un umbral de incidencia puntual. El actor
que ya tenga una cierta experiencia, puede pasar de la incidencia puntual a
una incidencia sostenida. Si es capaz de establecer alianzas con otros
actores, la suma de las iniciativas les puede permitir alcanzar un umbral
incluso de referencia.
Notas
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