Una publicación de CDF     | Enlaces | Comentarios | Contacto | Búsqueda |

ISSN 1913-6196

Inicio Temas Autores Reseñas Libros Recursos digitales
Ediciones Documentos Multimedia Lectores opinan Entrevistas Nosotros
Año 2008 Vol. VI
Futuros 21
 Futuros 20
Año 2007 Vol. V
 Futuros 19
 Futuros 18
 Futuros 17
Año 2006 Vol . IV
 Futuros 16
 Futuros 15
 Futuros 14
 Futuros 13

Año 2005 Vol.  III

 Futuros 12
 Futuros 11
 Futuros 10
 Futuros 9
Año 2004 Vol. II
 Futuros 8
 Futuros 7
 Futuros 6
 Futuros 5
Año 2006 Vol.  I
 Futuros 4
 Futuros 3
 Futuros 2
 Futuros 1
 
Más leídos

1. ¿Qué entender por sostenibilidad?

2. ¿Qué son los conflictos?

3.Democracia real, democracia formal. ¿Existe la democracia?

4. Energías renovables: ventajas y desventajas de la energía eólica

5. ¿Cómo evitar el suicidio en adolescentes?

6. El emprendedor y las pequeñas empresas

7. Sociedad política y sociedad civil: ¿nuevos modelos de democracia?

8. ¿Qué impacto puede tener la ética?

9. Comunicación para la equidad de géneros: el poder de la palabra

10. Mediación dirigida por los individuos

 

Diplomacia ciudadana en conflictos armados: el caso de Colombia

  Por Kristian Herbolzheimer Flamtermesky  

Parte 3/4

La eficacia

Si 20 años de procesos de negociación entre Gobierno y actores armados y de movilizaciones ciudadanas por la paz no han logrado acabar con el conflicto armado, es que algo falla. Obviamente, si el conflicto es complejo, la resolución del mismo también lo es, por lo cual no es fácil identificar y enmendar las deficiencias. En todo caso, está claro que la paz no se logra solamente con buena voluntad y mucho esfuerzo y sacrificio.

Mary Anderson y Lara Olson se dedicaron a compilar, durante tres años, las experiencias directas de más de 200 agentes locales, nacionales e internacionales dedicados a la construcción de la paz, en todo el mundo, con el objetivo de sacar lecciones aprendidas que permitan incrementar la eficacia de su labor11. El estudio concluye que un programa de paz contribuye eficazmente a la construcción de la paz cuando:

  1. El esfuerzo contribuye a que los participantes y las comunidades desarrollen sus propias iniciativas de paz.
  2. El proceso implica la creación o la reforma de instituciones políticas que aborden las causas del conflicto.
  3. El esfuerzo incrementa la capacidad de la población para resistir frente a la violencia o frente a provocaciones que inducen a la violencia.
  4. El esfuerzo contribuye a incrementar la seguridad de la gente.

Los cuatro criterios son complementarios, es decir, que la eficacia incrementa cuantos más criterios se cumplan.

Además, los cuatro criterios se ven atravesados por otras tres consideraciones:

  1. Urgencia en su cumplimiento.
  2. Sostenibilidad de la acción en el tiempo.
  3. Proporcionalidad en relación al conflicto (abordar un conflicto nacional en una escala local es importante pero insuficiente).

Alianzas

La magnitud del reto de cumplir estos criterios y consideraciones puede aturdir a cualquiera, con el riesgo de tener un efecto contrario al deseado, es decir, la parálisis. Es evidente que no hay nadie que pueda hacer frente por sí solo a tamaña tarea. Se hace necesario, pues, entablar alianzas entre actores que se mueven en ámbitos diferentes y pueden jugar papeles complementarios. Algunas OSC colombianas tienden a identificarse más por lo que las separa -entre ellas y con relación a otros actores- que por lo que las une. El desconocimiento o, incluso, el recelo abierto entre sectores muy diferentes como los son las OSC, los medios de comunicación, la academia, etc. constituyen una barrera que dificulta identificar ventanas de oportunidad en las múltiples alianzas posibles. Por ejemplo, una de las muchas paradojas de Colombia es la distancia que separa la academia del trabajo de las OSC. En Colombia es frecuente el comentario que el país está "sobrediagnosticado", pues la bibliografía sobre todos los aspectos habidos y por haber en relación con el conflicto estan recogidos en una ingente cantidad de publicaciones que inunda las bibliotecas. Sin embargo, mientras las OSC se ahogan en un trabajo caracterizado por "mucha acción, pero poca reflexión", la academia en cambio se inhibe bajo el marco de "mucha reflexión, pero poca acción".

En ese orden, una propuesta conceptual de alianzas nos permite diseñar un "pentágono de paz" (en contraposición al Pentágono militarista), como muestra el gráfico 4:

Gráfico 4: El pentágono de la paz 12.

Hay varios ejemplos interesantes de alianzas de este tipo. El Programa de Desarrollo y Paz del Magdalena Medio es una iniciativa civil liderada por un religioso, que ha conseguido importante recursos económicos de la comunidad internacional (desde agencias de cooperación al Banco Mundial) y que ha sabido tejer una amplia red de alianzas entre múltiples actores locales para que sean ellos quienes diseñen e implementar sus propios planes de desarrollo. El Magdalena Medio abarca a una treintena de municipios pertenecientes a varios departamentos, y es una de las zonas del país con mayor intensidad del conflicto. La Unión Europea se ha inspirado en este modelo de "paz por desarrollo", para impulsar otros tres Laboratorios de Paz en zonas donde coinciden la presencia de diversos actores de guerra enfrentados, con un tejido asociativo capaz de apropiarse de los proyectos.

Una de las iniciativas ciudadanas más innovadoras y exitosas de los últimos años han sido las Asambleas Municipales Constituyentes. Se trata de procesos en un marco que se podría llamar de "paz por democracia", que consiste principalmente en romper los esquemas políticos tradicionales asociados al clientelismo, el caciquismo, la compra de votos, la polarización, la exclusión, etc. Tomando como referencia la Constitución, que afirma que el poder reside en el pueblo, las Asambleas Municipales promueven la democratización de las instituciones locales a partir de incrementar el papel de la ciudadanía en la gestión pública. En el pequeño municipio de Tarso, han sido capaces de sentar en una misma mesa a campesinos y terratenientes, a jóvenes, niños y mujeres, a los funcionarios de la administración municipal, a concejales y al alcalde, a los partidos políticos tradicionales, etc. para diseñar y decidir conjuntamente el futuro del municipio. Esta metodología ha roto los esquemas clásicos asociados a los tres sectores enfrentados en la guerra: la politiquería que reina en las instancias del Estado, el feudalismo asociado a los paramilitares y el autoritarismo que suelen ejercer las guerrillas. Las amenazas a los promotores de la iniciativa han llegado desde las diversas orillas: primero fue la guerrilla y después los paramilitares, los que intentaron socavar este esfuerzo de democratización. Por esa razón fue necesario diseñar una estrategia de acompañamiento nacional e internacional, que se llamó la "estrategia de la manzana".

La estrategia pretende, por un lado, consolidar un escudo de protección para el proceso que le permita hacer frente a las amenazas que pueda recibir. Pero al mismo tiempo es también una herramienta para prevenir los frecuentes conflictos que se dan entre actores locales y actores acompañantes, o entre "insiders" y "outsiders" en terminología anglosajona 13.

Así se reconoce como el núcleo del proceso al actor principal, que es la Asamblea. La semilla tiene una primera capa de protección -la pulpa- que rodea el proceso a partir de un contacto directo entre ambas. En el caso de Tarso se trata de instituciones públicas (la Gobernación Departamental, otros municipios, el Gobierno Nacional), de ONG regionales, de otros movimientos civiles de resistencia contra la guerra y de agentes de la comunidad internacional presentes en Colombia (embajadas y sistema de Naciones Unidas). Todos saben que su función es de acompañamiento, no de representación, y que comparten esta función con otros actores, siempre de forma voluntaria. De esta manera se reduce el riesgo de que alguien se quiera atribuir la representatividad del proceso y obtener algún beneficio a partir de la proyección de la labor de la Asamblea. Finalmente hay una segunda capa de protección –la piel o cáscara- más delgada, pero más visible. Es la que le da brillo al proceso, lo hace atractivo y le da mayor visibilidad. Se trata del acompañamiento internacional, que debido a la distancia tiene un contacto menos directo con la Asamblea, pero que le proporciona una legitimidad que incluso estimula que la pulpa se nutra de un mayor número de actores, de mayor significado político e institucional.

La estrategia lleva tres años implementándose y ha funcionado bien. Se puede decir que ha conseguido comprometer a todos los actores del pentágono de la paz y ha incrementado el costo de una posible agresión a la Asamblea a un nivel que ningún actor armado ha querido asumir. Es más, hoy en días los mismos actores armados que llegaron a amenazar la Asamblea se han acercado a ese proceso, interesados en las posibilidades de implementarlo en sus zonas de mayor influencia.

Finalmente apuntamos otra iniciativa innovadora de alianzas entre actores poco acostumbrados a trabajar juntos. Se trata de la Mesa Catalana por la Paz y los Derechos Humanos en Colombia, con sede en Barcelona, que reúne a organizaciones sociales, ONG, sindicatos y academia con instituciones gubernamentales locales (ayuntamientos) y regionales (Diputación, Gobierno de Catalunya). El documento de constitución de la Mesa afirma que:

Las entidades que forman parte de la Taula Catalana per la Pau i els Drets Humans a Colòmbia compartimos la idea de que la incidencia de nuestra solidaridad con Colombia será superior en la medida en que podamos construir un espacio de concertación entre diferentes actores sociales e institucionales de Cataluña. Este espacio debe permitir:

  • Compartir los respectivos puntos de vista de cara a construir un diagnóstico y una propuesta de acción concertada.
  • Buscar la complementariedad de las potencialidades de cada entidad de la Taula.
  • Identificar conjuntamente las contrapartes sociales e institucionales a las que se desea dar apoyo.
  • Poner en común los criterios de prioridad de actuación en Colombia.
  • Elaborar una estrategia de comunicación de cara a incrementar la movilización de la sociedad catalana por la paz en Colombia.

Estos tres ejemplos son simplemente una pequeña muestra de las redes de alianzas exitosas existentes. También nos permiten analizar con ejemplos concretos el cuadro que según Anderson y Olson resume las esferas en que se mueven todas las iniciativas de paz, así como los retos que deberían asumir:

Cuadro 2: Matriz de resumen de los ámbitos de incidencia de las OSC que trabajan la diplomacia ciudadana

Fuente: Anderson y Olson (op.cit.)

Las estrategias para incrementar el número de actores implicados en la construcción de paz se orientan o bien a incrementar el número de personas comprometidas (por ejemplo, a través de movilizaciones ciudadanas) o a identificar y comprometer a actores que por una o varias razones son clave (un sector social específico como una minoría étnica; personas cercanas al pensamiento de los actores armados, etc.).

Los niveles de trabajo también se pueden resumir es dos ámbitos: el individual o personal (cambiar la actitud personal) y el social o político (cambios sistemáticos, institucionales).

Los cuatro cuadrantes descritos no son, obviamente, estancos, y muchas iniciativas se desarrollan en más de uno a la vez. Es más, una de las recomendaciones principales del estudio es que se debe procurar la conexión entre ellos. Así, el trabajo en el nivel individual / personal, que procura capacitar a individuos o construir lazos de confianza entre comunidades o actores enfrentados se quedará en un esfuerzo poco eficaz si no sabe impactar en la esfera política.

También se ha podido constatar que los esfuerzos por comprometer a un mayor número de actores no son eficaces si no consiguen también implicar a los actores clave.

En definitiva, el cuadro recoge la necesidad que ya hemos descrito de implicar al mayor número posible de actores y, al mismo tiempo, saber tejer las alianzas necesarias para cubrir todo el espectro necesario para un trabajo por la paz eficaz.

Notas

[14] IDEA Democracia y conflictos profundamente arraigados: opciones para la negociación, Bogotá, Tercer Mundo Editores, 2001

[15] op. cit. p. 458

[16] op. cit. P. 459

[17] Lederach, J.P. Construyendo la paz. Bakeaz y Gernika Gogoratuz, 1998.


Ir a:
 

Primera Parte
Segunda Parte
Tercera Parte
Cuarta Parte

Siguiente: Diferentes etapas... 

Imprimir este artículo   Imprimir


Este website esta bajo la licencia de Creative Commons Licence
Cualquier material de esta revista puede reproducirse libremente de forma impresa o electrónica sin previa autorización, siempre que se cite como  fuente a la Revista Futuros y su uso no sea con fines comerciales. Agradeceríamos ser informados y que se nos hiciera llegar una copia o referencia del material reproducido.
Se exceptúan de la libre reproducción los materiales tomados de otras fuentes; para reproducir estos artículos debe pedirse autorización a la fuente original.

Las opiniones expresadas en los artículos son de los y las autores y no del American Friends Service Committee o de Citizen Digital Facilitation
Los invitamos a enviarnos sus colaboraciones, las cuales serán  publicadas de ser seleccionadas por la dirección de la revista.
Si tiene problemas o preguntas relacionadas con esta Web, póngase en contacto con
[webmaster@revistafuturos.info]
Última actualización: