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Impacto de la emigración en la región del Caribe y de América Central

Por Manuel Orozco

2. El transnacionalismo y sus efectos en la integración hemisférica

Estas corrientes migratorias han creado un nuevo grupo —las diásporas centroamericana y caribeña— que ha tenido un impacto en la región y sigue influyendo en la forma en la que se desarrollan los intercambios sociales y económicos tradicionales. La integración económica de América Central y del Caribe en la economía global se está produciendo en gran medida a través de los efectos económicos de la emigración de la mano de obra. El turismo, el transporte, las telecomunicaciones, el "comercio nostálgico" o "etnomercado" y las transferencias de remesas han abierto toda una serie de oportunidades comerciales que mejoran los vínculos comerciales y de inversión entre la región y el resto del mundo y que, además, afectan al desarrollo de la región.

La conectividad económica entre los emigrantes y sus países de origen se ha convertido en un proceso que se refuerza a sí mismo. El Salvador, Honduras y Nicaragua son países de los 50 dólares estadounidenses por día. Los nicaragüenses viajan a menudo desde Miami (donde reside el 40 % de los nicaragüenses que viven actualmente en Estados Unidos) a Managua con bienes y mercancías como regalo para sus familiares. En la República Dominicana casi el 40 % de los turistas que entran en el país son dominicanos que residen en el extranjero, sobre todo en Estados Unidos. La duración media de su estancia en el país también es superior a quince días y gastan unos 65 dólares estadounidenses diarios, con lo cual realizan una importante contribución a la economía local. Únicamente desde el aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York viajan a Santo Domingo unas 140.000 personas anualmente. A pesar de la presencia del embargo estadounidense, los cubanoamericanos visitan cada vez con mayor frecuencia su país de origen o el de sus antepasados. En los tres últimos años, al menos 200.000 cubano-americanos viajaron anualmente a Cuba directamente desde Estados Unidos, cifra ésta que representa al menos el 10 % de los turistas que visitan ese país. Un gran número de cubanos que residen en Estados Unidos también viaja a Cuba a través de otros países, como México, Jamaica y Barbados, con el fin de sortear las restricciones destinadas a imponer el embargo de Estados Unidos.

La utilización del transporte aéreo también es importante para estas comunidades. El Grupo Taca, compañía aérea que cubre la región centroamericana, tiene 21 vuelos diarios desde Estados Unidos a El Salvador. Al menos el 70 % de su clientela es centroamericana. La compañía también vuela directamente dos veces por semana a Toronto y a Montreal, ciudades donde vive la mayoría de los centroamericanos residentes en Canadá. Los inmigrantes que vuelan desde Canadá por lo general transitan por Estados Unidos debido a las conexiones; por ello resulta difícil establecer el verdadero impacto de las diásporas en los viajes aéreos desde Canadá. El tráfico aéreo ha aumentado de manera significativa ya que la demanda de vuelos se extiende por Estados Unidos. Más de seis compañías aéreas estadounidenses, como American Airlines, Continental, Delta, United y TWA, realizan diariamente operaciones con estos países. El número de vuelos mensuales con destino a Cuba desde Estados Unidos subió de 5 a 30 en los cinco últimos años. Los vuelos directos a Haití desde Canadá y Estados Unidos llevan sobre todo inmigrantes haitianos que visitan a sus familiares.

El proceso de integración personal y comercial también ha estimulado un crecimiento de los servicios y productos de telecomunicaciones entre las comunidades que viven en el extranjero y sus países de origen. La demanda y el volumen de llamadas a América Central y el Caribe han aumentado a medida que los vínculos se han fortalecido y las diásporas han creado oportunidades de ampliación de los negocios y de las inversiones en los sectores de la telefonía celular, Internet y correo electrónico. Compañías como Nortel Networks, AT&T, Bell South y Motorola han establecido una amplia infraestructura económica para facilitar la comunicación entre las diásporas y sus países de origen. Muchas compañías canadienses que ofrecen servicios a los cubanoamericanos han llenado un importante vacío en las relaciones con Cuba. Hay un número importante de empresas canadienses de transferencia de dinero y otras compañías que ofrecen servicios de entrega de bienes no financieros que van desde los electrodomésticos hasta alimentos.

Las comunidades centroamericana y caribeña en el extranjero también han generado una demanda de nuevos servicios y bienes en sus países de origen. Los inmigrantes se han convertido cada vez más en un nuevo mercado que atrae exportaciones procedentes de sus países de origen. Las importaciones de artículos como la cerveza, el ron, el queso y otros alimentos locales atraen cada vez más a los productores en América Central y el Caribe. Por ejemplo, en 2001 el valor de este tipo de exportaciones desde El Salvador subió a 240 millones de dólares estadounidenses, lo que representa el 10 % del valor total exportado.

Uno de los subproductos de estos sectores ligados al comercio de bienes de carácter nostálgico es la inversión de los emigrantes en sus países de origen para producir alimentos como queso, fruta y hortalizas de esos países. Muchos inmigrantes en Canadá y en Estados Unidos han creado empresas en sus países de origen en el ramo de la distribución y de la venta al por menor. Un ejemplo concreto de esto es la compañía estadounidense Roos Foods, Inc., fabricante de alimentos que produce y vende productos lácteos en América Central y a centroamericanos y mexicanos que viven en Estados Unidos. Roos Foods trabaja en Estados Unidos, pero tiene franquicias en Nicaragua y El Salvador. Esta tendencia hacia la inversión de los emigrantes en los países de origen probablemente continuará en los próximos años.

El envío de remesas constituye una de las fuentes más importantes de ingresos para América Central y el Caribe. El Salvador recibió 2.000 millones de dólares de esta manera en 2002 y los otros países de la región también están empezando a beneficiarse de este fenómeno. En Estados Unidos, las tiendas que venden productos latinoamericanos representan aproximadamente el 60% de las operaciones de transferencia de dinero. Western Union es la compañía más importante en el campo del envío de remesas desde Canadá a América Central y el Caribe. La competencia entre estas compañías es importante ya que las transferencias de dinero, que actualmente constituyen unos 30.000 millones de dólares estadounidenses en dirección a América Latina, han tenido efectos económicos positivos en los países receptores.


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