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Parte 1/4
Esta historia forma parte del libro
“How to change the world”,
http://www.howtochangetheworld.org/
que narra increíbles experiencias de empresarios sociales de
diferentes partes del mundo.
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Fabio Rosa mostrando los
enchufes especiales que sirven para conectarlos a la batería |
El hecho de poder tener una idea de como funciona el sistema
de energía solar diseñado por Fabio Rosa requiere detenerse en una serie de
detalles: Cuando uno esta armando un negocio que, a través de la energía
solar, pueda brindar un servicio a personas de bajos recursos no hay casi
lugar para el error.
Las baterías tienen que protegerse en cajas especiales con
claves. Los enchufes tienen que estar diseñados de tal manera que se puedan
conectar de una forma y no de otra, ya que sino podría producirse un
problema de polaridad que dañaría el sistema. Y finalmente, con un toque de
inspiración, se podría poner una pequeña escultura de un santo encima de la
caja de baterías, como un recordatorio de que las baterías deben cuidarse
como algo sagrado.
Dos mil millones de personas, casi un 30% de la población
mundial, no tienen acceso a la electricidad. Se estima que casi mil millones
podrían pagar servicios de energía solar a precios de mercado, siempre y
cuando se les de la pasibilidad de poder instalar el sistema pagándolo
durante un periodo de tiempo. Poder brindar energía solar a miles de
millones de personas estimulará la actividad económica, mejorará la
educación y la salud, reducirá las emisiones de carbón y dará un poco mas de
aire a las ciudades mas superpobladas del planeta.
Teniendo en cuenta esta necesidad y lo grande
del mercado uno puede preguntarse: ¿Por qué las empresazas de energía no
están haciendo nada? La respuesta mas corta es que las empresas tienen poca
experiencia con este tipo de mercados. Dicho de manera simple, no sabes como
llegar a estos clientes. No saben como venderles y darles un servicio.
Sin embargo, el emprendedor social brasileño Fabio Rosa sabe
como hacerlo.
Rosa no es nuevo en este tipo de actividades. Hace 17 años,
el y su colega Ricardo Mello fueron pioneros en el desarrollo de un sistema
de electricidad de benefició a millones de pobladores rurales en el estado
de Rio Grande do Sul. (25 millones de brasileños no tienen electricidad).
Utilizando materiales baratos y modelos simples de
construcción, Fabio creo el sistema de "monofase" (utiliza un solo cable en
vez de tres). Este sistema reduce los costos de distribución de $7,000 a
$400 por hogar. Rosa ha logrado que este sistema sea usado por mas de 27,000
personas entre 1980 y 1990, poco tiempo después de haber sido elegido Fellow
de Ashoka.
Su sistema de distribución logró reconocimiento nacional. A
mitad de los años 90 Rosa comenzó a trabajar con las empresas eléctricas del
estado para poder expandir su sistema, el cual se llama "Norma 025", a
cientos de miles de brasileños que viven en las zonas rurales.
Alquilando; La Energía
No Se Compra.
Por un tiempo el futuro se veía prometedor. Pero a fines de
los 90' los sistemas eléctricos de Brasil comenzaron a ser privatizados. Los
nuevos dueños no tenían ningún interés en seguir apoyando sistemas baratos
de electricidad para las poblaciones rurales. No generaba la misma ganancia
que las ciudades.
De esta forma, en los últimos años el servicio de energía en
las áreas rurales no se ha expandido, a pesar de que la cantidad de barrios
pobres y personas sin tierra ha aumentado.
En 2001, Rosa comenzó a explorar un nuevo concepto para su
negocio; la idea era alquilar energía solar a personas de bajos ingresos.
Durante los 90 ¿Rosa había creado una empresa de tipo social llamada STA
Agroeltro, la cual durante mucho años proveyó de energía solar a las
poblaciones rurales del país. Se dio cuenta que podía hacer esto de manera
menos costosa brindando este servicio junto a otros como; sistemas de
irrigación, alambrados eléctricos y métodos de cultivo de tipo orgánico.
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Construyendo un alambrado que funciona a energía solar
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A través de un sistema de alquiler, Rosa se dio
cuanta de que podía atraer a más clientes más rápidamente. Por otro lado,
los clientes podían evadir los costos tan altos de los impuestos (los cuales
subieron casi un 50 por ciento).
De esta manea la idea comenzó a tomar forma. ¿Qué significa
comprar paneles solares?, se pregunta Rosa. "Significa comprar energía por
los próximos 25 años. Quien compra comida para los próximos 25 años. Uno
compra comida para la próxima semana o el próximo mes. Debe pasar lo mismo
con la energía".
Rosa comenzó a hacer un estudio de mercado. Recibió dinero
para hacer una inversión inicial de $60,000. Este dinero fue prestado por el
Solar Development Group de Washington. Ellos también prometieron otros
$50,000 adicionales. STA invirtió $45,000 se sus propios fondos.
El equipo de Rosa comenzó un estudio en el cual se
relevarían 77 familias en seis municipalidades de Río Grande do Sul durante
8 meses. Las respuestas que obtuvieron les permitieron seguir adelante. Casi
el 70% de las familias entrevistadas gastaban $11 al mes en diversas fuentes
de energía no renovable (kerosene, velas, baterías, petróleo liquido, gas)
Esto era casi lo mismo que gastarían si tuvieran que alquilar un sistema de
energía solar con todos los cables, las cajas y los cerramientos.
Con la asistencia del Centro Ashoka-McKinsey Rosa comenzó
pensar más seriamente el negocio. Desarrollo el concepto de "El Sol Brilla
para Todos". Estuvo dos años desarrollando el plan de negocios, analizando
el mercado, los riesgos, la competencia, viendo de que manera tendría acceso
al dinero y las posibles ganancias en los próximos 10 años.
En la primera fase del proyecto, durante los primeros 4
años, el negocio esta diseñado para alcanzar alrededor de 6,500 propiedades
rurales en Rio Grande do Sul. Seguidamente en la segunda fase, se expandirá
a otras 6,100 propiedades en Bahía. Después de este proceso la idea es
expandirse en Rio Grande do Sul y Bahía, en donde Rosa ha identificado más
de 775,000 propiedades que no tienen energía.
Rosa ha realizado negocios en cada estado por muchos años.
Ha logrado tener contacto con los distribuidores locales quienes instalarán
el servicio.
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