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Parte 2 /2
La participación de la sociedad civil en México y en el
Estado de Chiapas
La participación de la Sociedad Civil en México ha sido
diversa en diferentes momentos coyunturales y estructurales; pero adquiere
una mayor participación en los últimos veinte años en la medida en que la
población ha estado más informada, más conciente, activa y organizada; como
por ejemplo, la amplia participación social en 1985 para auxiliar a la
población afectada por el terremoto del 19 de septiembre de 1985 en la
Ciudad de México, hasta lograr reconstruir el tejido social y de
infraestructura que poco a poco logró normalizar la vida de la capital del
país. Asimismo, en 1988 cuando se dio por primera vez la construcción de un
frente amplio de organizaciones, de Comités Ciudadanos, de frentes de
resistencia, etc., que abanderaron y empujaron la candidatura a la
presidencia de la república del Ing. Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, por el
Frente Democrático Nacional (FDN). La Sociedad Civil, de por si no creía en
el sistema político mexicano conducido por el PRI gobierno, pero en esta
ocasión debido al gran fraude electoral, la Sociedad Civil aceleró su
proceso de incredulidad frente al Estado-Gobierno, pero también fue el
inicio de la falta de credibilidad en los Partidos Políticos de canales de
participación y decisión de la Sociedad Civil, y al gobierno se le empezó a
caer la máscara de ser un Estado representante y conductor de la Sociedad
Civil y a partir de este tiempo se empezaron a construir los Comités de
Defensa Popular, Frentes de Resistencia Civil, Organismos de Defensa de los
Derechos Humanos, de Comercio Justo, de Consumidores, de Vivienda, etc., que
cuando arribamos al 01 de 1994, la Sociedad Civil no solo entendió y
comprendió el levantamiento armado del EZLN compuesto y dirigido
principalmente por los indígenas en Chiapas; si no, que la Sociedad Civil
estaba madura y fue capaz de organizarse, movilizarse hasta hacer que el 12
de enero de 1994, el gobierno de Carlos Salinas decretara un cese al fuego y
el EZLN aceptara el cese a las confrontaciones militares y se iniciara
la búsqueda de una salida política y negociada al conflicto armado. Aquel 12
de enero, fueron más de 2 millones de personas que se movilizaron en la
ciudad de México, pero así sucedió en por lo menos unos veinticinco estados
de la república con el único interés de detener la guerra que amenazaba con
extenderse al resto de la república mexicana.
La participación de la Sociedad Civil se manifestó
posteriormente en Cinturones Civiles de Paz en la Catedral de San Cristóbal,
cuando se inició el diálogo EZLN-Gobierno y dio todo su apoyo a la Comisión
Nacional de Intermediación (CONAI), encabezada por el Obispo San Cristóbal,
Samuel Ruiz García. Fue impresionante la participación de la Sociedad Civil
en estos Cinturones de Paz coordinados y actuando juntos con el Comité
Internacional de la Cruz Roja y el Ejército Mexicano. Posteriormente lo fue
en los Foros, en la Convención Nacional Democrática, en las elecciones
federales de agosto de 1994, en la ayuda a la población afectada por
desastres naturales, etc.
Posteriormente, cuando el 9 de febrero de 1995, el entonces
presidente de México, Ernesto Zedillo ordenara la captura de la Comandancia
General del EZLN, hubo un gran movimiento nacional e internacional el 12 de
febrero, donde se tomaron carreteras, puentes, puertos, etc. y en 52 países
del mundo hubieron movilizaciones para detener la ofensiva contra los
zapatistas. Hasta llegar al 11 de marzo en que se promulga la Ley de
Concordia y Pacificación (COCOPA). Así en abril de 1995 inician las
negociaciones en San Miguel municipio de Ocosingo y posteriormente en San
Andrés; entre el EZLN y el Gobierno Federal. Aquí la participación de la
Sociedad Civil fue muy importante, ya no solo en los Cinturones Civiles,
junto al CICR, Ejército Mexicano e indígenas bases de apoyo del EZLN, sino
que diversos sectores organizados trascendieron y fueron capaces de ponerse
de acuerdo y entrar a las negociaciones con una propuesta política para
negociar junto con el EZLN. Por lo tanto, las decisiones y la construcción
de un México nuevo y la agenda del movimiento social, y nacional se
discutían entre el Gobierno Federal, EZLN y Sociedad Civil en San Andrés.
Los grandes temas de la agenda nacional se discutían en San Andrés y no en
el Congreso Federal. Por lo que éste dejó de ser el lugar donde se discutían
y aprobaban las leyes y desde ahí se aceleró mucho más la falta de
credibilidad de los Partidos Políticos (sin dejar de reconocer la
importancia de los partidos que integraron la COCOPA), llegando hasta el
momento del PAN-Amigos de Fox, el PRI con Pemexgate, PVEM y los escándalos
del "Niño Verde" y más recientemente el caso del PRD en el Distrito Federal
y su vinculación mafiosa con Carlos Ahumada (aunque no todos en el PRD
actúan de la misma manera, pero el PRD ya se manchó) y el acabose del PRD en
Chiapas, la agresión y emboscada que los perredistas tiraron a los
zapatistas el 10 abril en Jech´vó municipio de Zincantán. Todas estas
prácticas en nada se diferencian del PRI.
Por ello, la Sociedad Civil se ha dado otras formas de
organización y lucha por sus demandas y busca nuevas formas de organización.
Volviendo al tema de las negociaciones, éstas avanzaban
por esa participación fuerte y decidida de la Sociedad Civil, y la
militarización y paramilitarización, el incumplimiento oficial
obligaron a los zapatistas a suspender los diálogos. Mientras que en Chiapas
y en México se aplicaba paralelamente una Guerra de Baja Intensidad contra
las comunidades indígenas y campesinas, que rebasaron la mesa de
negociaciones y se suspendió el diálogo que hasta el día de hoy no ha sido
capaz de reanudarse por la desconfianza de los actores, por la falta del
cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés en Materia de Derechos y Cultura
Indígena, por la falta de voluntad política del gobierno federal, tanto de
los expresidentes como del actual presidente Vicente Fox. El representante
para el Diálogo en Chiapas, don Luis H. Alvarez, viaja constantemente a
Chiapas, reuniéndose con priístas, paramilitares, con empresarios,
comerciantes, diciendo que está dialogando con los zapatistas. H. Alvarez
delira con tener un diálogo con EZLN, cosa imposible, porque ¿de que sirve
dialogar, llegar a acuerdos y el gobierno no cumple?.
Al verse cerradas las posibilidades de diálogo con el
gobierno, la opción del EZLN ha sido continuar el diálogo con la Sociedad
Civil, la construcción de las Juntas de Buen Gobierno, la articulación del
zapatismo en Municipios Autónomos Rebeldes y su vinculación con el
movimiento de la sociedad civil nacional e internacional; porque sabe que su
principal fortaleza está en legitimarse ante la sociedad nacional e
internacional, ante ese Arco Iris de pensamientos, de formas de expresión,
de organización, de rebeldía, que incluso reúne a sectores hasta
opuestos entre sí, porque, lo que hace bonito al Arco Iris es la mezcla de
la lluvia tenue y la puesta del sol, que son tan contradictorios, pero tan
complementarios entre sí en un determinado momento. Lo bonito del Arco Iris
es por la diversidad de colores, que juntos pero no mezclados se manifiestan
frente al sol, con una solo forma que lo hace tomar identidad. Así como
aparece y se manifiesta, así desaparece, ya sea porque el sol brilla mas
fuerte y vence a la lluvia o porque la lluvia vence al sol.
Así es la Sociedad Civil, una masa social gelatinosa a la
que no es tan fácilmente esquematizar y tampoco se le puede estructurar en
formas tradicionales de organización, es cambiante y va apareciendo en
determinadas coyunturas sociales, que hace cambiar la correlación de fuerzas
a favor de determinados actores.
La Sociedad Civil en Chiapas
La Sociedad Civil en México y en Chiapas, se manifestó desde
el principio de la guerra en 1994, a través de Caravanas y Jornadas por la
Paz, Campamentos Civiles de Paz, recorridos de observación, etc., con ayuda
constante y vigilante a la población civil en las zonas de guerra
principalmente. La Sociedad Civil chiapaneca ha jugado un papel importante
para detener la guerra y en los tiempos más álgidos de los conflictos ha
sido capaz de organizarse de diferentes formas y manifestarse a favor de la
paz. Su organización ha sido en Comités y Frentes de Resistencia, en Comités
Ciudadanos, en Espacios Civiles de Paz, etc., Estas formas organizativas en
tiempos electorales se han expresado de manera alternativa en la
construcción e instauración de Procuradurías y Tribunales Electorales, en
Asambleas Populares por barrios, colonias y comunidades, etc.; y que su
práctica cotidiana se expresa en la Resistencia Civil, en la rebeldía, una
forma de lucha pacífica no violenta que construye paulatinamente nuevas
formas de gobierno popular en comunidades indígenas, nuevas formas de
relaciones con la comunidad nacional e internacional, que redimensiona el
concepto y contenido de la solidaridad internacional; genera nuevas formas
de producción; nuevas maneras de aplicación de la justicia, donde no
necesariamente el castigo a los culpables es la cárcel o la pena de muerte,
hay otras formas más humanas de hacer justicia. Estas formas de organización
también buscan una mayor participación de las mujeres en las decisiones de
la comunidad; ello viene dándose desde los buenos usos, costumbres,
tradiciones y cultura de los pueblos y comunidades indígenas.
Todo ello no fuera posible si no hubiera habido un proceso
de educación y auto educación popular, con métodos sencillos y prácticos,
donde no solo se analiza y reflexiona, sino que se piensa que es lo que
mejor que conviene al colectivo y al grueso de la población, sin importar
partido político, religión, organización o militancia política alguna. Lo
que se busca es el bien común. El actuar se da en función de la construcción
de una alternativa económica, política y social de las comunidades. Se
reflexiona sobre los problemas que son comunes y juntos se buscan soluciones
comunes.
Para que esto pueda ser posible, intervienen varios
factores, una cosa importante es la asamblea comunitaria, como órgano de
decisión y solución a conflictos, donde lo colectivo se impone a lo
individual, donde los valores de perdón, justicia, paz y reconciliación se
da en función de la comunidad y no de los individuos. Juega un papel
importante también la lectura de textos bíblicos desde la opción por los mas
desprotegidos y marginados. Se reflexiona sobre cuales son los problemas
estructurales y coyunturales que nos afectan a todos, se buscan los
problemas que más duelen en el corazón y reflexión y buscan las propuestas
que ayuden a quitar ese dolor, ya que las comunidades hablan desde el
corazón y no tanto desde el pensamiento.
Otro elemento importante también, es el de intentar buscar
la participación de las mujeres, quienes están en un proceso de organización
en la toma de decisiones y den su palabra, y tomen cargos en su proceso
organizativo. Muchas veces esto se concreta en la organización de tiendas
cooperativas, en educación comunitaria de acuerdo a las costumbres y en sus
propias lenguas indígenas, en Comisiones de Honor y Justicia Comunitaria, en
Comisiones de Diálogo y Reconciliación; en la producción de una agricultura
orgánica que vigile, cuide y proteja a la madre tierra, su territorio y sus
recursos naturales, porque de ella venimos, en ella vivimos, en ella nos
reproducimos y en ella morimos; los pueblos y las comunidades tienen una
cosmovisión integral de la vida vinculada con la tierra, la producción
y la vida cotidiana.
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