Una publicación de CDF     | Enlaces | Comentarios | Contacto | Búsqueda |

ISSN 1913-6196

Inicio Temas Autores Reseñas Libros Recursos digitales
Ediciones Documentos Multimedia Lectores opinan Entrevistas Nosotros
Año 2008 Vol. VI
Futuros 21
 Futuros 20
Año 2007 Vol. V
 Futuros 19
 Futuros 18
 Futuros 17
Año 2006 Vol . IV
 Futuros 16
 Futuros 15
 Futuros 14
 Futuros 13

Año 2005 Vol.  III

 Futuros 12
 Futuros 11
 Futuros 10
 Futuros 9
Año 2004 Vol. II
 Futuros 8
 Futuros 7
 Futuros 6
 Futuros 5
Año 2006 Vol.  I
 Futuros 4
 Futuros 3
 Futuros 2
 Futuros 1
 

Visítenos en el nuevo portal
Futuros 21

 

 Suicidio: la violencia autoinfligida

Salud

Por la Organización Panamericana de la Salud  

Parte 7 /8

Antecedentes Enfoques vinculados con las relaciones
La magnitud del problema Enfoques sociales
Tasas de suicidio por país, edad y sexo Recomendaciones
Factores de riesgo Referencias

Recomendaciones

A partir de lo expuesto en el presente capítulo, se pueden formular varias recomendaciones importantes para la reducción del comportamiento suicida tanto mortal como no mortal.

Mejores datos

Hay una necesidad urgente de obtener más información en el plano nacional e internacional sobre las causas del suicidio, en particular en los grupos minoritarios. Deben promoverse los estudios transculturales, que pueden conducir a una mejor comprensión de los factores causales y protectores y, en consecuencia, ayudar a mejorar las actividades de prevención.

Las siguientes son algunas recomendaciones específicas para obtener mejor información sobre el suicidio:

  • Se debe alentar a los gobiernos a recopilar datos sobre el comportamiento suicida tanto mortal como no mortal y ponerlos a disposición de la Organización Mundial de la Salud. Es preciso instar encarecidamente a los hospitales y otros servicios sociales y médicos a llevar registros del comportamiento suicida no mortal.
  • Los datos sobre el suicidio y el intento de suicidio tienen que ser válidos y actualizados. Es necesario contar con un conjunto de criterios y definiciones uniformes que —una vez establecidos— deben ser aplicados en forma sistemática y revisados continuamente.
  • La recopilación de datos debe organizarse de tal modo que se evite la duplicación de los registros estadísticos; al mismo tiempo, la información tiene que ser fácilmente accesible para los investigadores que realizan encuestas analíticas y epidemiológicas.
  • Hay que esforzarse por mejorar el enlace de la información a través de una variedad de organismos, tales como los hospitales, las instituciones psiquiátricas y médicas de otro tipo y los departamentos de policía y de medicina forense.
  • Todos los profesionales de la salud y los funcionarios en los organismos pertinentes deben recibir capacitación para detectar y remitir a las personas en riesgo de comportamientos suicidas, y para codificar esos casos apropiadamente en los sistemas de recopilación de datos.
  • Es preciso recopilar información sobre los indicadores sociales —como son los indicadores de la calidad de vida, las tasas de divorcio y los cambios sociales y demográficos— junto con los datos concernientes al comportamiento suicida, con el fin de mejorar la comprensión actual del problema.

Más investigaciones

Se deben realizar más investigaciones que examinen la contribución relativa de los factores psicosociales y biológicos en el comportamiento suicida. Un mayor acoplamiento de los dos tipos de factores en los programas de investigación permitiría lograr importantes adelantos en el conocimiento actual del suicidio. Un campo particularmente prometedor es la investigación en rápida expansión de la genética molecular, donde, entre otras cosas, hay ahora mayor conocimiento acerca del control del metabolismo de la serotonina.

Hay que llevar a cabo más investigaciones clínicas sobre la función causal de las afecciones coexistentes, por ejemplo la interacción entre la depresión y el abuso del alcohol. También debe haber mayor énfasis en los subgrupos de la población según la edad (ya que el suicidio en las personas de edad tiene características diferentes del suicidio en los jóvenes), la personalidad y el temperamento. La obtención de imágenes cerebrales es otro campo que requiere más esfuerzos de investigación. Finalmente, debe haber más investigaciones sobre la función de la hostilidad, la agresión y la impulsividad en el comportamiento suicida.

Mejor tratamiento psiquiátrico

La considerable contribución que los factores psiquiátricos hacen al comportamiento suicida indica que la mejora del tratamiento para las personas con trastornos psiquiátricos es importante para prevenir el suicidio. En este sentido, se deben adoptar las siguientes medidas:

  • Es preciso instar a las empresas farmacéuticas a preparar más medicamentos eficaces para los trastornos psiquiátricos. El advenimiento de los inhibidores selectivos de recaptación de la serotonina, por ejemplo, puede haber producido una disminución de las tasas de suicidio en Escandinavia (180).
  • El financiamiento de la investigación debe dirigirse a crear técnicas más eficaces de psicoterapia y orientación para los suicidas. En particular, debe haber técnicas más específicas para las personas cuyos trastornos de la personalidad se asocian estrechamente con el comportamiento suicida.
  • Es necesario hacer que muchas más personas conozcan los signos y síntomas del comportamiento suicida y sepan dónde se puede obtener ayuda si es necesario, ya sea de la familia y los amigos, los médicos, los asistentes sociales, los líderes religiosos, los empleadores o profesores y otro personal escolar. Los médicos y otros prestadores de asistencia sanitaria, en particular, deben ser instruidos y capacitados para reconocer, remitir y tratar a las personas con trastornos psiquiátricos, especialmente trastornos afectivos.
  • Una prioridad urgente para los gobiernos y sus departamentos de planificación de la asistencia sanitaria es la identificación y el tratamiento tempranos de los individuos que sufren no solo trastornos mentales sino también dependencia de las drogas y el alcohol. El programa establecido por Rutz (181) en Gotland (Suecia) puede proporcionar un modelo útil para otros países.

Cambios en el ámbito de vida

Se sugiere una variedad de modificaciones para dificultar las posibilidades de suicidarse, tales como:

  • Colocar vallas en los puentes altos.
  • Limitar el acceso a los techos y los sitios exteriores altos de los edificios elevados.
  • Obligar a los fabricantes de automóviles a modificar la forma de los caños de escape de los vehículos y a introducir un mecanismo mediante el cual el motor se apague automáticamente después de un período específico en que esté en marcha sin que se desplace el vehículo.
  • Restringir el acceso a los plaguicidas y los fertilizantes para los que no son agricultores.
  • En lo concerniente a medicamentos en potencia letales:
    • exigir el monitoreo estricto de las prescripciones por los médicos y los farmacéuticos;
    • reducir al máximo el tamaño de las prescripciones;
    • envasar los medicamentos en ampollas de material plástico;
    • cuando sea posible, prescribir medicamentos en forma de supositorios.
  • Reducir el acceso a las armas de fuego entre los grupos en riesgo de cometer suicidio.

Fortalecer las actividades comunitarias

Las comunidades locales son ámbitos importantes para las actividades existentes de prevención del suicidio, si bien se puede hacer mucho más para fortalecer los esfuerzos comunitarios. En particular, se debe prestar atención a:

  • Elaborar y evaluar programas comunitarios.
  • Mejorar la calidad de los servicios en los programas existentes.
  • Otorgar mayor financiamiento gubernamental y apoyo profesional a las actividades de:
    • los centros de prevención del suicidio;
    • los grupos de apoyo para las personas que han perdido a un ser querido a causa del suicidio (como un hijo, un compañero íntimo o un progenitor) y que, por lo tanto, pueden tener ellas mismas mayor riesgo de suicidarse;
    • reducción del aislamiento social promoviendo programas comunitarios como los centros para jóvenes y para personas mayores.
  • Establecer asociaciones y mejorar la colaboración entre los organismos pertinentes.
  • Crear programas educativos de prevención del comportamiento suicida, no solo para las escuelas, como es casi siempre el caso en la actualidad, sino también para otros grupos, como los lugares de trabajo y otros entornos en las comunidades.

Conclusiones

El suicidio es una de las principales causas de muerte en todo el mundo y constituye un problema importante de salud pública. El suicidio y el intento de suicidio son fenómenos complejos que surgen, de manera muy individualista, de la acción recíproca entre factores biológicos, psicológicos, psiquiátricos y sociales. La complejidad de las causas requiere necesariamente un enfoque polifacético de la prevención que tenga en cuenta el contexto cultural. Los factores culturales desempeñan una función destacada en el comportamiento suicida (182) y producen grandes diferencias en las características de este problema en todo el mundo (183). Dadas estas diferencias, lo que tiene un efecto positivo para prevenir el suicidio en un lugar quizá sea ineficaz o aun contraproducente en otro ámbito cultural.

Se necesita una inversión importante tanto en la investigación como en las actividades preventivas. Aunque los estudios a corto plazo contribuyen a una mejor comprensión de por qué ocurre el suicidio y qué se puede hacer para prevenirlo, son necesarios estudios longitudinales para conocer plenamente la función de los factores biológicos, psicosociales y ambientales en el suicidio. También se requieren evaluaciones rigurosas y a largo plazo

de las intervenciones. Hasta la fecha, la mayoría de los proyectos han sido de corta duración, con poca o ninguna evaluación.

Finalmente, las actividades de prevención del suicidio serán ineficaces si no se establecen en el marco de planes a gran escala elaborados por equipos multidisciplinarios que incluyan a funcionarios del gobierno, planificadores y trabajadores de la atención de salud e investigadores y profesionales de diversas disciplinas y sectores. Las inversiones importantes en la planificación, los recursos y la colaboración entre estos grupos contribuirán a reducir este trascendente problema de salud pública


Ir a:
 

Primera Parte
Segunda Parte
Tercera Parte
Cuarta Parte
Quinta Parte
Sexta Parte
Séptima Parte
Octava Parte

Siguiente: Referencias

Descargar en formato pdf   Imprimir


Este website esta bajo la licencia de Creative Commons Licence
Cualquier material de esta revista puede reproducirse libremente de forma impresa o electrónica sin previa autorización, siempre que se cite como  fuente a la Revista Futuros y su uso no sea con fines comerciales. Agradeceríamos ser informados y que se nos hiciera llegar una copia o referencia del material reproducido.
Se exceptúan de la libre reproducción los materiales tomados de otras fuentes; para reproducir estos artículos debe pedirse autorización a la fuente original.

Las opiniones expresadas en los artículos son de los y las autores y no de Rostros y Voces  o de Citizen Digital Facilitation
Los invitamos a enviarnos sus colaboraciones, las cuales serán  publicadas de ser seleccionadas por la dirección de la revista.
Si tiene problemas o preguntas relacionadas con esta Web, póngase en contacto con el Equipo Futuros.
Última actualización: