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Entre el extenso listado de publicaciones de Transparency
International (TI) se encuentra este libro realizado por Bruno Speck.
De TI conocemos sus informes anuales acerca de los niveles
de corrupción en diversas partes del mundo --incluida la América del Norte
y la región de América Latina y el Caribe--, de su incesante lucha por
lograr la transparencia administrativa por parte de los gobiernos
nacionales y locales.
TILAC, por ejemplo, es la red de TI que durante más de
diez años ha trabajado en países caribeños y latinoamericanos para ofrecer
respuestas a la corrupción, "un problema que presenta muchos elementos
comunes en la región", con independencia de las inclinaciones políticas de
los gobiernos.
Acerca de uno de los cinco temas principales a los que
TILAC ha dedicado su esfuerzo trata El control ciudadano: reducir la
corrupción en el financiamiento político. Los otros cuatro temas, serán la
transparencia en las contrataciones públicas, la integridad del sector
privado, el periodismo de investigación sobre la corrupción y la
transparencia en Centroamérica.
TI nos dice que el financiamiento de partidos y campañas
"es una necesidad de las democracias modernas", pero también es "una de
las puertas de entrada para la corrupción en todos los países del
hemisferio": "Cuando los representantes electos usan su mandato para
favorecer intereses particulares antes que defender los intereses
públicos, muchas veces existe una relación con los aportes efectuados por
donantes para financiar las campañas de los candidatos y los partidos
políticos. Siendo el financiamiento de la política uno de los mayores
desafíos de las democracias modernas, la red de TILAC se ha fijado como
prioridad enfrentar mediante una acción concertada los riesgos de
corrupción asociados a la obtención y el manejo de esos recursos."
El gran antídoto contra la corrupción tanto en el nivel
nacional como en el financiamiento político –tema de este texto— es la
combinación de instituciones fuertes en el sistema judicial, de sociedades
civiles activas y de una prensa independiente. El control ciudadano, a
través de organizaciones de la sociedad civil, es elemento clave en esta
fórmula.
Se trata de que las expresiones de corrupción siempre van
a afectar ante todo a los ciudadanos, cualesquiera que sean los sectores
en las que tenga lugar:
"A modo de ejemplo, los
sobreprecios que paga el Estado en materia de obras y servicios
reducen los recursos disponibles para inversiones sociales y – de
esta forma – empeoran la calidad de los
servicios prestados. Menos escuelas serán construidas,
faltarán remedios en hospitales y, entre otros, la merienda
escolar será de baja calidad (...) los fiscales ambientales que hayan
aceptado sobornos cargarán con la responsabilidad por catástrofes
medioambientales y por las consecuencias en términos de calidad e
integridad de la vida de los ciudadanos afectados. La policía que
incrementa su sueldo con coimas del crimen organizado dejará de
garantizar la seguridad pública."
Este valioso libro de Speck está dividido en tres partes
principales, cada una a su vez dividida en numerosos acápites: La primera,
"El financiamiento de la política y la corrupción"; la segunda,
"Experiencias y desafíos en el control ciudadano"; y la tercera,
"Herramientas prácticas", entendidas para el uso del control ciudadano.
Una rigurosa investigación, el uso de datos estadísticos y tablas permiten
a Speck abordar las situaciones de los países de América Latina en cuanto
al uso de las rendiciones de cuentas por mandato legal; de los recursos
privados en las campañas políticas, sus limitaciones legales o no; o las
posibilidades de reelección inmediata de los órganos legislativo y
ejecutivo.
El control ciudadano, de acuerdo con nuestro autor, no
sólo permite mejorar el desempeño estatal mediante las informaciones
acerca de las "transgresiones legales", sino es además un recurso que
llega allí donde incluso la aplicación de las leyes es estricta: "La ley
hace compromisos, los votantes no necesitan hacerlos", nos dirá.
La segunda parte, dedicada a los desafíos de esta
primordial tarea de control, parte de la necesidad de que cada ciudadano
conozca "acerca de la importancia del voto" y de las implicaciones de
"realizar una elección conciente". El proceso electoral, entre otras
muchas funciones, debe ser "una plataforma para la lucha contra la
corrupción", de ahí que el uso de bancos de datos sobre los candidatos y
los partidos, bien mediante investigaciones públicas o privadas, deba
estar al alcance de todos. Un desafío, en opinión de Speck, es el papel
que la prensa puede desempeñar como favorecedora de determinadas campañas
o candidatos.
Muchas y variadas fueron las lecciones aprendidas a lo
largo de esta investigación que sometemos a la consideración de nuestros
lectores. Es un texto que está al alcance de todos, por vía de la red de
redes. |