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Este valioso libro ya va por su segunda edición. Es que
uno de los problemas que experimentan las democracias en América Latina es
la carencia de instituciones fuertes que permitan sostener y hacer avanzar
los resultados de los procesos electorales que han tenido lugar en los
últimos años, de modo que las naciones de la región se puedan colocar a la
altura de las nuevas circunstancias mundiales. Sobre este objetivo
principal de La política importa, Luis Alberto Moreno y Vidar Helgesen,
Presidente y Secretario General del BID e IDEA Internacional
respectivamente nos dicen en su Prólogo:
Los últimos veinticinco años han sido testigos de una
progresiva consolidación de las libertades
democráticas en América Latina y el Caribe, por lo que actores políticos
y ciudadanía han aceptado las reglas del juego
electoral. En estos gobiernos acotados en el
tiempo, los representantes han aceptado periódicamente verse sometidos a
procesos de competición política en los que se
sanciona el desempeño a través del voto. Ahora la región está
atravesando la fase electoral más intensa de su historia, lo que en
algunos casos está suponiendo realineaciones, el acceso de nuevos grupos
a las instituciones representativas y, con ellos, ciertamente, nuevas
ideas. El desafío es que, más allá de las personas elegidas, las
instituciones democráticas permanezcan, se consoliden y resulten
fortalecidas de esos procesos.
El libro cuenta con la autoría de una pléyade de expertos
sobre la región para la redacción de cada uno de los capítulos. Por la
sección de Agradecimientos conocemos, además, que nombres hasta la cifra
de varias decenas, entre los que figuran los de Guillermo O’Donnell,
Torquato Jardim, o Arturo Núñez, de México, Brasil, Honduras, Panamá,
Venezuela o Paraguay, leyeron los textos originales y brindaron sus
valiosas contribuciones para mejorarlos.
El capítulo uno, por ejemplo, está a cargo de Edmundo
Jarquín, de larga data como especialista del BID, abogado, economista y
político en Nicaragua; se le une Koldo Echebarría, quien ha dedicado
largos años a trabajos en diversos organismos internacionales, y quien en
2004 nos ofreció una excelente investigación sobre "La corrupción y los
indicadores de gobernabilidad", donde se propuso probar, con éxito, la
correlación entre los altos niveles de corrupción y los bajos niveles de
desarrollo en la región. Podemos encontrar a Mark Payne como autor o
coautor de varios capítulos, quien ha dedicado sus esfuerzos desde el BID
a los estudios sobre desarrollo social. También a Fernando Carrillo Flórez,
un nombre en la política de Colombia, profesor de Instituciones Políticas
en el Instituto de Estudios Políticos de Paris.
Por la diversidad de temas tratados en las Conclusiones,
donde los autores proponen reformas a ser implementadas por los regímenes
democráticos en funciones, podemos percibir el rigor de las más de
trescientas páginas de este libro: Formas de gobierno y reglas
electorales, partidos políticos, participación ciudadana y democracia.
Cada uno de estos amplios temas subdivididos en problemas específicos,
como los de los sistemas de partidos, su fragmentación,
institucionalización y polarización, o el equilibrio que debe existir
entre legislativo y gobierno para lograr fortalecer la gobernabilidad en
cualquier país.
La política importa "pretende enfatizar y comprender mejor
la importancia de la política y, más
específicamente, de la estructura y el funcionamiento de los sistemas
democráticos para el potencial desarrollo de los países de América
Latina". Es que la dura realidad de los países de la región indica que las
llamadas Metas del Milenio aprobadas en Naciones Unidas distan de ser
cumplidas. El propósito de reducir a la mitad los niveles de pobreza y el
hambre no se ha logrado; más aún, apenas se perciben reducciones
significativas. Tampoco se ha avanzado de manera considerable en el logro
de la enseñanza primaria universal; en la promoción de la igualdad entre
los sexos; en la reducción de la mortalidad infantil, la mortalidad
materna; no se ha detenido la propagación de enfermedades como el VIH/SIDA
o el paludismo; no se garantiza la sostenibilidad del medio ambiente; ni
se han dado pasos relevantes en el fomento de una asociación mundial para
el desarrollo, con metas para la asistencia, el comercio y el alivio de la
carga de la deuda.
Ante este panorama, el libro no ofrece "panaceas
universales sobre los tipos de reformas que se deben aplicar en la región
en su conjunto, ni en ningún país en particular". Ofrece información. Pone
de relieve aspectos clave sobre los que deben continuar trabajando los
gobiernos, sociedad civil y organismos multilaterales para fortalecer las
democracias, como garantía de desarrollo, de gobernabilidad en nuestras
sociedades.
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