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La historia de la región latinoamericana en general --y en
especial la de varios países de América Central-- ha estado marcada por la
violencia. Fue la manera de deshacerse de los poderes coloniales en el
siglo XIX; fue también la manera de enfrentar dictaduras militares,
intervenciones extranjeras; fueron las expresiones que adquirieron guerras
políticas, fratricidas. Sin dudas, durante la década de los años 90 del
pasado siglo los cambios políticos ocurridos que dieron lugar al
establecimiento de regímenes democráticos en la región, unido a su
fortalecimiento y apoyo por parte de la OEA, significaron transformaciones
en la atención que la sociedad civil y los organismos internacionales
brindaban a las manifestaciones de la violencia en Guatemala, El Salvador
o Nicaragua. El foco de atención se ha desplazado, como tendencia, hacia
el ámbito local y doméstico.
Este documento, elaborado con el apoyo de la Fundación
Friedrich Ebert, examina "propuestas de atención de la violencia
intrafamiliar como parte de una política integral de seguridad ciudadana
en el plano municipal". Nos dice en su Introducción que existe una
coincidencia "en los estudios recientes que se realizan desde un enfoque
de género, acerca del doble problema existente al respecto: por un lado,
los diagnósticos sobre violencia social y las correspondientes propuestas
en materia de seguridad ciudadana no incluyen de forma trasversal el
enfoque de género, y, por el otro lado, el esfuerzo cognitivo y operativo
que se ha desarrollado sobre violencia contra la mujer y violencia
intrafamiliar, no se contextualiza con rigor en el cuadro general de la
violencia social, ni en el marco real de las políticas de seguridad
ciudadana". Para especialistas como Alberto Binder, jurista, profesor de
Derecho Procesal de la Universidad de Buenos y sobre todo, un activista
por la justicia social, es este "el nuevo escenario violento de América
Latina", donde la violencia de género ocupa un espacio importante.
...hay que ubicar las particularidades del istmo
centroamericano. En primer lugar, hay que subrayar que ese tránsito del
escenario marcado por la violencia política al nuevo escenario afectado
por la violencia social, se produce en esta subregión más tarde que en el
resto de América Latina, así, los años ochenta son de agudización de esa
violencia política, hasta adquirir su expresión de conflicto militar y
solo es desde comienzos de los años noventa que puede hablarse de
emergimiento del nuevo escenario violento.
En el acápite titulado "Marco Situacional", se examinan la
relación entre violencia social y violencia intrafamiliar, las políticas
de seguridad ciudadana, la relación entre políticas nacionales y locales,
y como éstas afectan o no, y en qué grado la violencia intrafamiliar. A
continuación se brindan los resultados de los casos estudiados en los
barrios de Santa Tecla en El Salvador, Santa Lucía Cotzumalguapa en
Guatemala, San Miguelito en Panamá, y San José en Costa Rica. Un fenómeno
objeto de estudio, que acapara la atención tanto de las autoridades como
de la sociedad civil, es el de la actividad de los maras en El Salvador.
"Las mujeres, por razones de género y mediáticas, son las principales
víctimas de los crímenes demostrativos o ‘con mensaje’, caracterizados por
su saña y brutalidad, que cometen principalmente el crimen organizado y
las maras", nos dice este estudio.
Se apuntan las debilidades sistémicas, la flaqueza de las
instituciones jurídicas y penitenciarias, el hacinamiento en prisiones,
que en los casos de El Salvador y Guatemala son alarmantes. "En este
cuadro de debilidad sistémica, los gobiernos de los países de mayor
violencia social han impulsado planes específicos, denominados de Mano
Dura, centrados fundamentalmente en la represión de las pandillas
juveniles. Después de los intentos de impulsar legislaciones de dudosa
constitucionalidad y de practicar detenciones masivas, que no se traducían
en casos judiciales con mérito, estos planes han comenzado a modificar su
orientación técnica." Es alentador conocer que en dos de las localidades
estudiadas, Santa Tecla y Santa Lucía, se están aplicando políticas
locales de seguridad ciudadana que han comenzado a ser aplicadas en el
ámbito del barrio, para después ensayarlas en todo el municipio.
Fesamerica central.org, es el modo que tiene la Fundación
Friedrich Ebert de operar en Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua,
Costa Rica y Panamá. Esta representación de la fundación alemana nos dice
que asume "la agenda de género como eje transversal a todo nuestro
actuar". Mediante una red de expertos trabaja con actores e instituciones
fundamentales para la toma de decisiones. Sus temas principales de trabajo
son la integración regional, seguridad ciudadana, modernización del
sistema político, políticas sociales y relaciones laborales. Es de esta
manera, con acciones impulsadas desde la sociedad civil en coordinación
con los gobiernos locales que problemas de criminalidad, o de violencia
intrafamiliar, en los que las mujeres resultan las más afectadas, pueden
encontrar solución.
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