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Desde el primer capítulo de este libro, denominado "Entre
la religión y la política", Cebrián nos adelanta las similitudes que
determinadas manifestaciones de la política pueden guardar con las
religiones, cuando se trata de expresiones fundamentalistas.
Una incursión en los orígenes y expresiones del
fundamentalismo nos hará conocer que sus raíces se remontan a la Biblia y
a la civilización judeocristiana, a diferencia de la percepción más
generalizada de que es un asunto propio del Islam. De igual manera, puede
ser una expresión política de gobiernos de signos ideológicos diferentes,
como los comunistas o los democráticos. Aunque siempre nos aclara el autor
que la verdadera democracia no puede ser una ideología, pues "admite en su
seno una pluralidad ideológica infinita". "Las ideologías tienden a
establecer una relación del hombre con algún tipo de verdad", nos dice.
Para este autor, los hechos más importantes de estos
últimos años en el mundo vienen dados por "la dificultad creciente de las
sociedades libres para acoplar sus estándares y sistemas de vida al nuevo
marco de la globalización", y añade:
La ocupación de Irak es el hecho más paradigmático de
cuantos definen el actual marco de las relaciones internacionales y la
construcción de ese nuevo orden que los líderes del mundo vienen
procurando desde la caída del Muro de Berlín (...) Se inscribe en una
lógica en la que, en nombre de la lucha contra el terrorismo y de la
defensa de los derechos humanos o de la democracia, conviven
embarulladamente convicciones éticas y actuaciones execrables...
El discurso sobre la guerra contra el terrorismo es
también, para Cebrián, una manifestación fundamentalista, toda vez que
para este autor "un fundamentalista es, en definitiva, un integrista,
alguien tan convencido de que tiene la razón que está dispuesto a
imponerla a los demás, para el bien de ellos, y que no ha de reparar en
métodos a la hora de hacerlo".
A lo largo de este breve tomo de 179 páginas, se define el
mesianismo, el populismo y el autoritarismo. Se ofrece una explicación de
la intolerancia española a través de la historia, "contra el infiel, árabe
o judío; contra el disidente, masón o comunista; contra el diferente,
inmigrante u homosexual; contra el opositor, el crítico, el insumiso (...)
Intolerancia, sobre todo, contra la tolerancia." Se alerta de los peligros
subyacentes en la actual política de España, para este país y para Europa.
Se advierte de las tendencias totalizadoras, absolutistas y demagógicas de
gran parte de los poderes que operan hoy en el mundo. Se nos explica qué
es la democracia de la duda:
... es la mejor de cuantas democracias existen, porque
parte de la base de que el mundo se edifica sobre preguntas y no
principalmente sobre respuestas, y de que en el derecho a discrepar
reside, precisamente, la base de la difusión del poder, condición
indispensable para toda convivencia en libertad.
Juan Luis Cebrián es periodista, cofundador del conocido
diario español, El País. La calidad de sus escritos le han concedido el
honor de pertenecer a la Real Academia Española. Ha sido escritor de
ensayos como La España que bosteza, El siglo de las sombras, y La red. Ha
escrito novelas como La agonía del dragón, La isla del viento y la más
reciente Franco-moribundia.
Este título que hoy les recomendamos a nuestros lectores,
es un ensayo que surgió de una conferencia ofrecida en la cátedra "Julio
Cortázar" de la Universidad de Guadalajara, México, a invitación de los
escritores Gabriel García Márquez y Carlos Fuentes. Como Cebrián nos dice
al final de este texto, no ha pretendido "establecer teoría alguna sobre
el poder y la relación con la sociedad". Se ha limitado "a describir el
carácter contradictorio, y hasta perverso, de algunos fenómenos de la
democracia moderna, y a tratar de explicarlos desde la comprensión de un
ciudadano de a pie". |