|
Un hombre con la experiencia de haber dirigido operaciones
de Naciones Unidas y de la OCDE (Organización para la Cooperación
Económica y el Desarrollo) sobre gobernabilidad y prevención de
conflictos, de haber hecho su disertación de doctorado acerca del
desarrollo participativo en el Cuerno Africano para la Escuela de Altos
Estudios en Ciencias Sociales de París, nos resume buena parte de sus
conocimientos en este libro, publicado hace dos años ya.
Sobre el desarrollo existen infinidad de estudios, y sobre
la participación social también. Pero nos sumamos al entusiasmo del
Instituto de Estudios Políticos para América Latina y África, IEPALA, al
publicar esta obra de Tommasoli porque resuma conocimientos teóricos,
probados en la práctica de situaciones específicas del Tercer Mundo.
"Siempre me ha fascinado la relación entre conciencia y acción", nos
adelanta el autor desde las primeras páginas de este tomo.
En sus primeras páginas nos dice que tres serán sus
temáticas en el recorrido por las investigaciones de campo y las
evaluaciones de programas y políticas de cooperación: Los problemas
teóricos que se derivan de la planificación del cambio económico y
político en el marco de un cambio social; los conflictos que se derivan de
las dinámicas de reasentamiento o de creación de nuevos pueblos por
presiones migratorias; y el análisis de los procesos institucionales en
marcha dentro de micro contextos de cambio, como las intervenciones
programadas por las agencias de la cooperación internacional.
La obra está dividida en siete capítulos: "Antropología,
desarrollo y participación", "El descubrimiento de las dimensiones
sociales del desarrollo", "Críticas antropológicas al desarrollo",
"Desarrollo participativo, participación popular y aparato del
desarrollo", "Análisis social y ciclo del proyecto", "Participación y
políticas de desarrollo en Etiopía", y "El control social del desarrollo".
A través de ella, Tommasoli nos brinda sus conceptos acerca de asuntos
como la cultura, desarrollo, desarrollo participativo, antropología, su
aplicación al desarrollo y más. Veamos el orden de sus disertaciones:
El primer capítulo estará dedicado a clarificar los
conceptos que el autor desarrollará a lo largo de la obra. Mediante el
concepto de "desarrollo participativo", por ejemplo, se considerará el
impacto de las formulaciones teóricas generales sobre la praxis de la
intervención de los organismos de cooperación.
En el segundo capítulo, después de haber explicado los
límites y alcances de la noción de desarrollo, se somete a prueba la
dimensión de lo social. Para ello, "se considerará la ambigüedad del
concepto de desarrollo mediante análisis de los enfoques principales sobre
este asunto, elaborados por economistas y científicos sociales en las
últimas décadas hasta el descubrimiento de las dimensiones sociales del
desarrollo por parte de instituciones como el Banco Mundial".
De la consolidación de las diversas variantes de
investigación dedicadas a los aspectos sociales y culturales de los
procesos de cambio planificado, tratará el capítulo tercero. Y es que en
la antropología moderna la naturaleza ambivalente del concepto de
desarrollo ha sido objeto de varias reflexiones críticas: la antropología
clásica del desarrollo, la crítica desconstruccionista, y "una
antropología del cambio socio cultural nacida del diálogo entre
antropólogos europeos y africanos". Se analizarán las diferencias entre
estas perspectivas y las conclusiones de cada uno de estos enfoques.
La participación es el objeto del capítulo cuarto. De ahí
que se analice con detenimiento la participación popular en el desarrollo.
Para Tommasoli, tanto el punto de vista de las élites (dirigentes,
expertos, investigadores) como el de los beneficiarios, puede estar lleno
de prejuicios, y no necesariamente expresa mayor verdad, con la diferencia
de que mientras el primero, nos dice, depende "del contexto y de la
localización de la intervención, el segundo tiende a una mayor
estandarización".
El capítulo quinto versará sobre la importancia de los
servicios sociales de algunas agencias de cooperación. El sexto se dedica
al caso específico de Etiopía, en especial a un programa de desarrollo
rural en las regiones de Arsi y Bale, y otro en la cuenca del río Beles,
ambos realizados en los años 80, más un fondo social financiado en los
años 90. El capítulo final se centra en las lógicas de intervención a
partir de los límites que presentan las instituciones de cooperación.
No es este un libro para el gran público, sino para todo
aquel que se dedica al mundo del desarrollo y sus aparatos, a los agentes
del desarrollo, las agencias de cooperación, políticos, funcionarios y
analistas. Sin dudas es la obra de un experto. |