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Este no es un libro que trate acerca de qué fue la
Inquisición ordenada por los llamados santos reyes católicos Fernando e
Isabel, durante su reinado en la segunda mitad del siglo XV --se dice que
para mantener la ortodoxia católica en sus dominios—, ni sobre las
atrocidades que los tribunales inquisidores cometieron bajo el argumento
de combatir las herejías. No se trata del dictado papal de Lucio III, Ad
abolendam, proclamado dos siglos antes para combatir las acciones
consideradas contrarias a lo decretado por la Iglesia en Roma para los
reinos de Europa durante la Edad Media.
Este libro es una investigación sobre investigaciones,
acerca de las repercusiones que el concepto de Inquisición como paradigma,
mito o símbolo de intolerancia ha tenido, ya trascendiendo los hechos
históricos que le dieron origen. La nota biográfica de su autora, Doris
Moreno, en la solapa de esta edición, nos dice ya algo sobre su contenido:
La doctora Moreno ha investigado temas tales como "la censura, las élites
de poder, la cultura y las mentalidades (brujería y fiestas), a través de
su principal ámbito de estudio, la Inquisición española". El prólogo de
Ricardo García Cárcel --también erudito en este período de la historia
europea—nos aclara más: "Entre los jóvenes historiadores que en los
últimos años han desarrollado investigaciones muy provechosas sobre la
Inquisición desde ópticas novedosas brilla con luz propia Doris Moreno
(...) Ahora nos ofrece un libro apasionante sobre la invención de la
Inquisición."
Pero, ¿qué significa ese término de invención, relativo a
la Inquisición en este caso, utilizado en el título de este libro?
La autora nos dice de él, que es sin duda un título
"polémico, chirriante, que abre un interrogante al posible lector. Un
título que requiere de una explicación". Y esclarece que la palabra
invención se refiere a una novedosa creación intelectual que como concepto
historiográfico fue creado por Eric Hobsbawn, el historiador marxista
británico. "Detrás de la invención se esconde un proceso de deliberada
construcción intelectual de una realidad poblada de mitos y símbolos sin
duda funcionales porque sirven para dotar de coherencia lógica y sentido
teleológico nuestro propio presente", añadirá Moreno.
"La clave última de la llamada invención de la
Inquisición" --dice García Cárcel— "ha sido la imposibilidad de
comprender la complejidad de aquella institución por parte de sus
víctimas y la incapacidad de explicarla o justificarla convincentemente
por parte de los inquisidores. Y lo que no se asimiló o comprendió hubo
que inventarlo".
El libro está dividido en ocho partes o capítulos, más
unas "Reflexiones finales" que exponen las visiones diferentes, según los
sectores o individuos que las sostienen, de la Inquisición. En la primera,
a modo de introducción, se presenta la realidad histórica; seguida de lo
que sería la visión del período de la Inquisición por parte de las
víctimas; la mirada de los intelectuales españoles; "La mirada europea. La
invención del mito liberal"; "La mirada curiosa de los viajeros", o sea,
de aquellos procesados por el Santo Oficio; la visión de literatos y
artistas que han contribuido a la representación en imágenes de ese
período; "La invención de la herejía", que ofrece la mirada de los propios
inquisidores, "una mirada narcisista", dirá la autora; y la mirada de los
historiadores, que se convierte "en caballo de batalla de posicionamientos
ideológicos".
Al terminar el recorrido por las más de 300 páginas de
esta muy seria indagación histórica, "llegamos al final volviendo al
principio, a la realidad histórica", porque a pesar de las visiones
diferentes, "la Inquisición fue realidad pese a todo, pese a todos".
Palabras en las "Reflexiones finales" de Doris Moreno, que nos conducen a
aceptar las estremecedoras circunstancias de 350 años de vida de la
Inquisición española, durante los cuales se procesó a más de 150,000
personas, y se condenó a muerte a más de 3,000.
Un amigo historiador me decía una vez que, entre otras
cosas, las lecciones de la historia nos sirven para analizar nuestro
presente. En la Inquisición, por ejemplo, los tribunales siguieron un
procedimiento penal excepcional basado "en la presunción de culpabilidad
(in dubium pro Deum), en la sospecha que, según el jurista italiano Italo
Mereu, está en la base de alguna legislación antiterrorista actual" –y de
legislaciones de sociedades de la región latinoamericana también— "con
gravísimas consecuencias para la libertad de los individuos".
La invención de la Inquisición, es una obra para
historiadores, para aquellas personas interesadas en indagar acerca de las
investigaciones que a lo largo de décadas, siglos también, numerosos
autores de gran prestigio han realizado acerca de la Inquisición española.
Es también una obra para todo interesado en no repetir en las sociedades
nuestras los crímenes por intolerancia, censura, prohibiciones,
detenciones arbitrarias que los inquisidores de estos tiempos han cometido
y continúan cometiendo siglos después. Para impedir el combate de "nuevas
herejías" en nombre de llamados principios sacrosantos, desde el poder. |