En los ámbitos doméstico, laboral, comunitario, nacional e
internacional la solución de conflictos requiere de la labor de
profesionales. La mediación puede ser ejercida para solucionar conflictos
conyugales, familiares, entre obreros y patronos, entre tendencias
políticas, sean estas nacionales o internacionales, sean los conflictos
armados o no. Cada vez que exista un conflicto, sea interpersonal o
trascienda las fronteras nacionales, la utilización de un mediador, o de un
equipo de mediadores, debiera ser requerido.
Gabriel Marcelo Justiniano, es un médico psicoterapeuta
argentino, director de una institución dedicada a la docencia, investigación
y asesoramiento de relaciones en dificultades, bajo el nombre de Acordar
"Facilitación Interpersonal", y presidente de la Asociación Interamericana
de Mediación. En su introducción al libro, Justiniano utiliza una cita de
Thomas Hora: "Para comprenderse a sí mismo, el hombre necesita que otro lo
comprenda. Para que otro lo comprenda, necesita comprender al otro."
Al partir de la comprensión como basamento para intentar
soluciones de conflictos, el autor nos propone darnos respuesta acerca de
varios puntos: cómo se expresan esas personas; cómo funcionan entre ellas;
por qué se expresan de esa manera y no de otra; para qué se expresan así;
qué las motiva; cuáles son las necesidades que se ponen en juego en la
mediación; qué supuestos y qué sobreentendidos están presentes en los
participantes; cómo utilizan el lenguaje verbal; qué tipos de preguntas se
deben ensayar; cómo elaborar hipótesis y ponerlas a consideración de los
participantes, y otros más.
Los capítulos III y IV del libro, dedicados a la
comunicación humana, están a cargo de Norma Adriana Scapellato. Parte la
autora de un axioma de la comunicación: "Es imposible no comunicarse." La
comunicación se efectuará de manera verbal o no verbal y son estas las
formas de comunicación tratadas. Un individuo que no responde a una
pregunta, nos dice la autora, está comunicando que no quiere responder. El
aspecto de la comunicación no verbal, está tratado en detalle y acompaña a
este capítulo una guía para hacer un análisis global del comportamiento no
verbal de los participantes en un proceso de mediación.
Resulta sumamente interesante el capítulo dedicado al
diálogo. David Bohm (1917-1992), reconocido físico teórico nacido en Estados
Unidos, discípulo de Einstein y Oppenheimer, de quien Justiniano toma sus
ideas fundamentales, dijo en su obra La revelación del significado (Unfolding
Meaning): "El proceso de diálogo es en sí un libre flujo de significados
entre los participantes." Sobre esta base, el autor desarrolla sus ideas. "Bohm
propone el uso del diálogo para alcanzar nuevos niveles de conciencia y,
finalmente, una transformación de la conciencia colectiva", nos dice
Justiniano. El diálogo tiene su tiempo, espacio, temas, inicio y final. Cada
uno de estos aspectos debe ser trabajado por el mediador en aras de lograr
resultados. Aunque nos aclara, "el diálogo informa y construye sin perseguir
un resultado determinado".
A continuación se nos presenta la utilización del Pacing
en el diálogo. Una categoría de las ciencias químicas, biológicas, aplicadas
a los procesos de mediación. Pacing quiere decir, en este caso,
narrar las historias o puntos de vista suavemente, con total control sobre
las ideas y sobre el ritmo de exposición. Es, sobre todo, un instrumento en
manos del mediador sobre los participantes.
Esta obra, consta de un Anexo, donde el lector encontrará
consideraciones acerca de la negociación y la mediación, bajo la autoría de
Edgardo Navarro; las experiencias de la mediación desde la abogacía, por
Felicitas S. Llan de Rosos y un último capítulo a cargo de Viviana Beatriz
Ibáñez acerca de la mediación como un nuevo pensamiento social, basado en la
comprensión.
Es esta una obra realizada por expertos de varias
disciplinas –médicos, psicólogos, abogados y asistentes sociales-- con el
fin de aportar, desde sus especialidades, herramientas al servicio de las
personas, u asociaciones de ellas, interesadas en encontrar alternativas
para la resolución de conflictos.
Permítanme los lectores concluir con un pequeño fragmento de
una obra de Bohm: "Proponemos que un diálogo libre sea la forma más efectiva
de investigar acerca de la crisis que enfrenta la sociedad, y en realidad el
conjunto de la humanidad y el conocimiento de hoy. Es más, pudiera suceder
que esta forma de intercambio libre de ideas e información sea de
importancia fundamental para transformar la cultura y liberarla de la
desinformación, de modo que la creatividad sea también liberada."