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Título:
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Gobernabilidad: entre la democracia y el mercado |
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Autor: |
Angel Saldomando |
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Fuente: |
Centro Editorial de la Mujer |
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Ciudad: |
Managua, Nicaragua |
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Año de la
publicación: |
Junio, 2002 |
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Más información: |
asaldo@cablenet.com.ni
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En este ensayo el sociólogo y economista chileno Ángel
Saldomando nos ofrece sus reflexiones acerca del contexto en que se mueve la
definición de gobernabilidad. El uso del término "gobernabilidad" ha crecido
a pesar de que no existe un consenso establecido sobre él. El abanico de
opiniones es diverso y a menudo controversial. Hay quienes lo consideran un
producto ideológico relacionado con el neoliberalismo, mientras que otros se
aproximan a un concepto instrumental valido para la eficacia de gobierno,
las instituciones y el sistema político.
Saldomando, quien actualmente se dedica a la construcción de
un "observatorio de gobernabilidad" en Centroamérica, tiene sobrada
experiencia técnica sobre el tema. Ha trabajado de investigador y consultor
para el PNUD y otras organizaciones. Pero sobre todo, lo que destaca este
texto de muchos otros es que el alto nivel profesional de sus reflexiones no
ha obligado al autor a emplear un lenguaje que escape al ciudadano que se
preocupa por estos asuntos. Más importante aún: Saldomando se aleja del tipo
de enfoque tecnicista que tiende a fragmentar la realidad. Por el contrario,
es el carácter holístico de su aproximación a la gobernabilidad lo que
cautiva al lector al develar los límites y posibilidades de ese concepto
dado el contexto en que viene operando.
Como se expresa desde la introducción: "la reflexión sobre
la gobernabilidad quiso abordar desde el principio las condiciones políticas
e institucionales que según el enfoque inicial afectaban al desarrollo
capitalista". Ello –sumado a la imprecisión del concepto- abrió una caja de
Pandora al apoderarse de él, atribuyéndole contornos diferenciables,
diversas corrientes y actores que pretendían debatir algo tan sensible como
la regulación del orden social sin asumir la carga ideológica que ese tema
tuvo hasta hace poco. Las agencias internacionales y las elites vieron su
utilidad para "descontaminar" políticamente las discusiones sobre la reforma
del Estado, la descentralización, la reforma de los aparatos de justicia y
otros en el marco de los ajustes neoliberales que se impulsaban a escala
global. Ello produjo el justificado recelo de aquellos luchadores por la
justicia social y no hubo pocos entre ellos que pretendiesen apresurarse a
descartar el concepto como un "truco" ideológico.
Sin embargo, el libro de Saldomando demuestra que se trata
de una categoría de gran utilidad si su análisis y empleo se realizan
precisamente desde el contexto histórico-concreto que sus promotores
iniciales habían pretendido obviar al formularlo. El autor muestra a lo
largo de este brillante y original ensayo los lazos indisolubles entre la
gobernabilidad, la democracia y el mercado ejerciendo su pensamiento crítico
respecto a la calidad y contenido de esos tres elementos y la dialéctica de
sus interconexiones. Como expresa muy acertadamente el autor: "La
importancia que adquirió el concepto no radica, sin embargo, en la calidad
científica de la respuesta que pretendió aportar, sino más bien en el
problema político que planteó" (…) "La evidencia negativa sobre los
resultados sociales y políticos de esta alquimia entre modelos de regulación
social y mercado puro, abrió brechas criticas, politizando abiertamente el
concepto en un sentido democrático y de regulación del desarrollo".
Ángel Saldomando se rebela contra las actuales tendencias
homogeneizantes en materia de modelos de desarrollo. Sin dejar de reconocer
los límites estructurales que el actual sistema mundo impone al desarrollo
nacional reafirma su rechazo contra el fatalismo que justifica la
irresponsabilidad de los gobernantes y las elites y conduce a la
desmovilización de otros actores sociales. La cuestión central que esta en
juego-nos dice- es que "las sociedades no pueden abandonar su propia suerte
a tendencias globales que están hasta ahora solo validando las desigualdades
de poder y los intereses dominantes en la transnacionalización. Cada
sociedad debe buscar como resolver sus problemas para encontrar una mejor
calidad de vida y las necesidades de la regulación que surjan de ésta. Esto
todavía sigue siendo la principal contribución a un mundo mejor".
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