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Vicenç Fisas es un profesor nacido en Barcelona, quien
ostenta el cargo de titular de la cátedra UNESCO sobre Paz y Derechos
Humanos en la Universidad de su región de origen. Pero, más que su vida
profesional, premios alcanzados y otras responsabilidades que comparte,
es un hombre que ha dedicado su talento a la ayuda en la solución de
conflictos, a defender el respeto por los derechos de los humanos, y por
tanto, a defender la paz. Este libro editado hace apenas dos años está
dedicado ello: a la necesidad de paz entre los hombres, a la creación de
una cultura que la fomente y llegue a lograrla.
Pero, según el mismo autor nos advierte en sus inicios,
la paz ha sido un deseo del hombre, una meta a alcanzar ya en sus
relaciones como individuos, o mediante la creación de un nuevo orden
social que la sostenga y respete. El libro, nos dice, pretende ser "una
aproximación a un conjunto seleccionado de cuestiones (...) que están
alrededor de los procesos que nos acercan o nos alejan de la paz, la
violencia y de un tipo determinado de conflictos". Cuando todos los
hombres y mujeres sensibles de este mundo vivimos preocupados por la
proliferación de conflictos armados –"la expresión de ‘no paz’ más
dolorosa"—y por las expresiones más horrendas de violencia, nunca más
oportuno interesarnos por una teoría sobre la cultura de paz. La cual
veremos desarrollada en el capítulo final de este volumen.
Antes, el autor nos lleva de la mano por explicaciones
acerca de los conceptos de paz, violencia, conflicto y guerra. Nos
introduce en las características de lo que fueron los conflictos de fin
de siglo, la tipología de los nuevos conflictos y los costes de la
violencia actual, los cuales pueden ser humanitarios, políticos,
materiales, ecológicos, sociales, culturales, psicológicos y
espirituales. "Muchos de estos costes son inmensurables" –nos dice Fisas—
"Y sin embargo nos empeñamos en tentar el enfrentamiento, la discordia y
el odio sembrando nuevas fracturas, diferencias, agravios e
injusticias".
Sobre la base de que la guerra y los conflictos son
"fenómenos culturales, enfermedades sociales, agresiones racionalizadas,
preparadas y planificadas", el autor nos va adentrando en las gestiones
para solucionar las crisis humanitarias, el carácter de la comunicación
en los conflictos contemporáneos, el abuso hecho de la compasión y de la
"humanidad" en conflictos, los dilemas de la ayuda humanitaria y, por
tanto, la crisis en la que ha devenido el derecho humanitario refrendado
en los instrumentos de organismos multilaterales contemporáneos, como
los de las Convenciones de Ginebra. Sobre esto último, el autor nos dice
que para aplicar determinados Protocolos previstos por el Derecho
Internacional Humanitario, es necesario que el conflicto haya alcanzado
determinado grado de intensidad, y es potestad de los gobiernos decidir
cuándo se alcanzan los límites prescritos en los protocolos
internacionales. "Ante esta posibilidad de elegir, la mayoría de los
gobiernos no consienten que sus acciones sean sometidas al análisis
internacional cuando éste puede limitar su capacidad bélica. Esto, por
ejemplo, es lo que ha permitido al gobierno de la Federación Rusa
atribuir carácter interno a la guerra de Chechenia". De igual manera,
otros gobiernos han invocado la ayuda humanitaria para "solucionar"
conflictos dentro de determinados estados con acciones bélicas que no
han contribuido a deslindar dónde terminó un conflicto bélico y se dio
inicio a otro.
Otros capítulos abordarán la reconstrucción de las
sociedades después de los conflictos, la prevención de los mismos, la
negociación y la mediación; la transformación contemporánea de los
conflictos –donde encontraremos definiciones basadas en las obras de
Johan Galtung, Paul Wehr, Adam Curle y otros autores dedicados a la
resolución de conflictos, como clave de la paz. Es precisamente éste el
énfasis de esta obra. La cultura de paz para Fisas estará basada en el
concepto, avalado por la UNESCO, de "los valores, actitudes,
comportamientos y medios de vida basados en la no violencia y en el
respeto de los derechos humanos fundamentales, las libertades de todas
las personas, la comprensión intercultural, la tolerancia, la
solidaridad y la plena participación de hombres y mujeres". Vinculado a
esto, el autor considera la participación de la sociedad civil, y el
diálogo cívico que de ella pueda surgir, como elementos fundamentales de
una nueva seguridad que dé solución a problemas como la pobreza y la
marginación generadores de conflictos.
Para Fisas, la comunicación, el diálogo igualitario, son
bases ineludibles para la evitación de conflictos y bases de la nueva
cultura de paz.
... la paz es algo más que la ausencia de guerras, y
tiene que ver con la superación, reducción o evitación de todo tipo de
violencias, y con nuestra capacidad y habilidad para transformar los
conflictos, para que en ves de tener una situación violenta y
destructiva, las oportunidades de conflicto puedan ser oportunidades
creativas, de encuentro, comunicación, cambio, adaptación e
intercambio.
Más aún, como dijera Federico Mayor Zaragoza en la
Introducción a esta obra: "La cultura de paz es un horizonte al que hay
que acercarse, construyendo nuevas políticas y desarrollando nuevas
relaciones humanas a partir de unas reglas mínimas que tengan validez
universal". Pensamos que es una meta alcanzable hacia la cual todos, sin
exclusión, debemos encaminar nuestros pasos.
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