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El tema de la globalización ha sido discutido
prolíficamente en medios políticos y académicos durante los últimos
quince años. Desde La Habana hasta Washington, pasando por Lieja,
Toronto, Monterrey o Sao Paulo, ha dividido los auditorios entre
enemigos, activistas en favor del fenómeno global y observadores
atentos. Ha sido denunciado, y también presentado desde perspectivas
positivas como una expresión de una etapa nueva de desarrollo del
capital internacional. Lo que sí resulta un hecho es que existe y
afecta, para bien o para mal, a todas y cada una de las naciones de este
mundo, desde las más desarrolladas hasta las que lo son menos.
Para Carlos Abin, este proceso globalizador es "una
batalla por la redistribución del mundo en el terreno económico", sobre
la base de la obsolescencia de los acuerdos de Bretton Woods, lanzada
por "las grandes corporaciones, el gran capital internacional y los
círculos de connivencia de la élite corporativa y algunas de las élites
políticas más reaccionarias de la historia contemporánea, como la que
actualmente detenta la administración de Estados Unidos". Con estas
explicaciones dadas por el autor en el prólogo de este libro, el lector
sabrá de la perspectiva que será desarrollada en las más de 150 páginas
de este volumen.
Pero el libro, como su título indica, no se circunscribe
al ámbito mundial del fenómeno, sino al muy local de la región
americana, entendida desde la Bahía de Hudson hasta la Patagonia. Para
ello, analiza el Tratado de Libre Comercio de la América del Norte (TLCAN)
en marcha entre Estados Unidos, Canadá y México desde la década de los
90, y ofrece sus visiones de los peligros que le aguardan a las naciones
latinoamericanas y caribeñas bajo la posibilidad de la firma del Acuerdo
de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
Esta obra está dividida en siete capítulos: "El contexto
global y hemisférico"; "Los objetivos del ALCA", "Los contenidos del
ALCA"; "El TLCAN, un espejo cercano"; "Miami, noviembre 2003. Se ajusta
el método, los objetivos se mantienen"; "Los tratados de libre comercio.
Su impacto sobre los derechos humanos"; "Integración para el desarrollo:
una alternativa. Análisis desde el Mercosur"; más un anexo donde se
incluye un "Cuadro comparativo de datos de los treinta y cuatro países
que discuten el ALCA". El trabajo de Abin le ofrece al lector una
discusión informada acerca de las consecuencias para México de la puesta
en marcha del TLCAN, y de las que tendría la firma del ALCA para el
resto de los países de la región.
Pero quizás el ángulo de análisis más interesante de
este libro es el dedicado al impacto que el ALCA tendría sobre los
derechos económicos, sociales y culturales de los habitantes de los
países latinoamericanos y caribeños, y de las afectaciones que
conllevaría sobre sus derechos civiles y políticos. Cabe la aclaración
que el autor ofrece sobre la necesidad imprescindible para todo estado
en el mundo actual de sostener relaciones de comercio internacional:
En la era de la globalización, en un mundo
profundamente vinculado mediante las telecomunicaciones y la facilidad
de los viajes internacionales, la red de relaciones comerciales
internacionales constituye una realidad insoslayable. Ningún país
podría sobrevivir aislado, encerrado en sus fronteras. Ningún país es
autosuficiente. Ningún país –por poderoso que sea– puede sustraerse a
la presión de los mercados internacionales, a la existencia misma de
éstos, tanto en lo que tiene que ver con la oferta, como con lo
vinculado a la demanda de bienes y servicios. Más aún, ningún proyecto
nacional –o regional– de desarrollo autónomo e independiente es
posible hoy día sin una inserción inteligente, positiva, soberana y
vigilante en el mercado internacional.
Abin desarrolla sus argumentos acerca de cómo los países
más poderosos despliegan sus relaciones de poder con el objetivo de
perpetuarse, y cómo quedan afectados los países menos desarrollados y,
en ellos, aquellos segmentos de población más empobrecidos:
... en las condiciones presentes una parte sustantiva
de las relaciones de comercio internacional, tal como están
constituidas y se desenvuelven, tal como se han impuesto y como
funcionan, conforman una pieza fundamental de un sistema cuyo
resultado práctico es la privación de derechos elementales para
enormes masas a lo largo y ancho del mundo. Pero esto no es todo.
Porque la negación práctica de los derechos económicos, sociales y
culturales a miles de millones,
implica necesaria e inevitablemente
la imposibilidad de ejercicio efectivo de sus derechos civiles y
políticos, o una seria degradación en la forma y contenido de ese
ejercicio, o simplemente la amenaza de desaparición en los hechos de
tales derechos civiles y políticos.
Carlos Abin es abogado, integrante de la dirección del
Instituto del Tercer Mundo (ITeM) con sede en Montevideo, fundador del
Capítulo Uruguay de la Plataforma Interamericana de Derechos Humanos,
Democracia y Desarrollo, de la Coordinadora Uruguaya por la Soberanía y
contra el ALCA y de la coordinación de organizaciones en pro de la Corte
Penal Internacional. Periodista desde el semanario Brecha, la Revista
del Sur y Escenario 2, ha participado como conferencista y expositor en
numerosos eventos locales e internacionales. Su militancia lo lleva a
afirmar en esta obra que "la única opción racional para los países de
América es la de rechazar el proyecto ALCA en todas sus variantes,
resistirlo y fundar y alentar un proyecto nuevo, compatible con la
sustentabilidad de la vida en el planeta".
Podríamos coincidir con esta aseveración de Abin, pero
preferimos reservar nuestros criterios e invitar a los lectores a
arribar a sus propias conclusiones después de leer esta obra y de
adentrarse en los debates sobre el tema.
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