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Un grupo de
investigadores de las ciencias sociales, bajo el auspicio de la oficina
de FLACSO (Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales) radicada en
República Dominicana, en 2004 llevó a cabo un taller de estudios en
torno al tema de la "intermediación" de las ciudades en el mundo de la
globalización actual. Es decir, cómo es que las ciudades van a organizar
sus "políticas públicas, prácticas sociales o las estrategias de
acumulación" en respuesta a los estímulos que reciben del exterior. El
taller produjo este libro que recopila los trabajos debatidos durante
los dos días de duración del taller.
Los catorce autores de
este tomo van a abordar tres asuntos fundamentales, según nos explica en
la presentación Haroldo Dilla, coordinador del tomo: "Las formas y
magnitudes de la intermediación urbana en la región"; "el lugar de los
actores –dados desde el mercado, el estado o las comunidades— en estos
procesos de la intermediación"; y "las prácticas sociales y sus
potenciales contenidos alternativos en el desarrollo urbano, y dentro de
ello, en la democratización, la participación efectiva y el
establecimiento de escenarios más apropiados para el ejercicio de los
derechos sociales, civiles y políticos de sus habitantes". Los estudios
de caso estarán centrados fundamentalmente en ciudades de República
Dominicana y Cuba.
A partir del abordaje de
los temas señalados, dos trabajos resultan de particular interés e
incitan a buscar este libro: El primero, a cargo de dos urbanistas de
origen suizo, Jean Claude Bolay y Adriana Rabinovich –"Ciudades
intermedias: ¿Una nueva oportunidad para un desarrollo regional
coherente en América Latina?"—nos introduce al tema central del libro y
nos brinda el resultado de un trabajo realizado en cuatro ciudades de
Brasil, Argentina y Ecuador. Mediante esta investigación conoceremos
acerca de los tipos de ciudades denominadas intermedias y de "las
escalas y dimensiones en que tienen lugar los procesos de
intermediación". El segundo trabajo, "Habana 2050", correrá a cargo del
sociólogo cubano, Carlos García Pleyán, quien se desempeña como
coordinador del programa local de la Agencia Suiza para el Desarrollo y
la Cooperación en La Habana. A lo largo de sus más de treinta páginas,
García Pleyán abordará como evitar lo que el autor ha denominado "la
dualización" de la ciudad, la privatización de los espacios públicos y
la aglomeración de conflictos, mediante "la construcción consensuada de
formas de gobernabilidad urbana que aseguren la cohesión social".
Para Bolay y Rabinovich,
las ciudades de tamaño mediano desempeñan un papel crucial en las
interacciones urbana y rural, "ofrecen a las poblaciones rurales mejores
condiciones de vida, empleos, un medioambiente menos contaminado, y
funcionan como mercados locales para sus productos". Las ciudades
intermedias estarán también determinadas por su contacto entre los
pueblos "especializados", entendidos estos como aquellos donde existen
polos turísticos, y ciudades fronterizas donde radican maquiladoras o
centros industriales. Nos aclaran que estas ciudades intermedias deberán
ser vistas como una "construcción polimorfa, que todavía está
creciendo", y lo más importante, que "su papel dependerá de nuestra
capacidad para mostrar a los actores involucrados que puede servir como
herramienta para mejorar la administración", por la posición crítica que
toma hacia el mundo exterior y por su función en el proceso de toma de
decisiones a partir de sus varios niveles de interacción.
La Habana de 2050, de
acuerdo con el exergo utilizado por García Pleyán del argentino Jorge
Luis Borges, "nos impone el deber terrible de la esperanza". Para el
autor, resulta indispensable reflexionar sobre los problemas de la
ciudad, sobre todo cuando el futuro se presenta incierto, a partir de
los instrumentos brindados por la prospectiva.
Pensar una ciudad como
La Habana a la distancia de una generación supone un doble reto: de
una parte, imaginar el contexto cubano dentro de unos decenios y, de
otra, conjeturar cómo la ciudad –es decir, sus ciudadanos—van a
sufrir, asumir o liderear esos cambios. La primera reacción es la de
intentar entrever o construir un contexto a partir del cual se pueda
derivar un escenario urbano como su expresión ciudadana. Pero el
abanico que se abre es lo suficientemente diverso como para merecer un
estudio aparte, puesto que puede ir desde los más locos sueños a los
más angustiados temores. Desde La Habana deseada, añorada, esperada,
defendida y reconstruida, a La Habana destruida, abandonada, asaltada
y vendida por piezas al mejor postor.
Sugerentes estadísticas
acerca de la población de la ciudad, nacimientos, muertes, emigrantes
internos y externos, ocupaciones, viviendas, inversiones médicos y otros
datos, calzan los análisis de García Pleyán sobre los "desafíos" que
deberán encarar los habitantes de la capital cubana: Entre ellos, "la
construcción consensuada de adecuadas formas de gobernabilidad urbana
que aseguren la cohesión social".
Este libro propicia el
análisis de temas actuales, en búsqueda de soluciones para un mañana que
está a las puertas sobre el cual tenemos el deber de pensar y diseñar,
ya.
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