|
Las economías cada vez
más frágiles de la región latinoamericana y caribeña, sobre todo en la
Cuenca del Caribe, la existencia de una cultura de la migración
internacional como manera de movilidad económica y social ante este
fenómeno, las bases de arraigo deterioradas en las comunidades de origen
de los migrantes, y los cambios del patrón migratorio hacia uno
definitivo con toda la familia fueron parte de los intensos debates
suscitados en el seminario internacional organizado por la Universidad
de Zacatecas en 2001.
Producto del flujo
migratorio de la subregión de la Cuenca hacia Estados Unidos
principalmente, las remesas enviadas por los emigrados a sus familiares
han llegado a convertirse en uno delos rubros más importantes de las
economías de muchos países de Centroamérica, Caribe y México. Este
último país presenta un crecimiento constante de migrantes con 300 mil
definitivos cada año y la recepción de 10 mil millones de dólares por
concepto de remesas sólo en el año 2002.
El Seminario centró sus
trabajos en los casos migratorios de América Central y México, en
especial de este último país, Guatemala y El Salvador, de modo que casos
de migraciones fluidas y en crecimiento como las de República
Dominicana, Haití, Cuba y las naciones anglófonas del Caribe, que a su
vez sostienen altas cifras de envío de remesas familiares a sus países
de origen no fueron tratados.
Uno de los aspectos más
interesantes de este encuentro de profesionales y académicos fue las
ideas debatidas en torno a las propuestas de ahorro e inversión, a
partir de los ingresos generados por los migrantes, las propuestas de
cooperación y financiamiento de proyectos; y los mecanismos alternativos
para la transferencia de remesas.
Varias y enriquecedoras
fueron las conclusiones más importantes de este seminario cuando se
debatieron los casos de los países mencionados, entre ellas:
- La migración internacional en
términos de impacto tiene un aspecto dual: negativo, porque se pierde
la población más joven; positivo, porque las remesas generan efectos
multiplicadores y de estabilidad social y política.
- El reto es aprovechar la migración
internacional para fortalecer propuestas de desarrollo comunitario en
los países de origen y destino.
- Mejorar el uso de las remesas
colectivas en microproyectos comunitarios.
- Proponer alternativas en el sistema
de transferencia de remesas.
La CEPAL tuvo a su cargo
exponer su experiencia en el análisis de los flujos migratorios y las
remesas, bajo la ponencia presentada por Pablo Serrano. Scott Robinson,
de la Universidad Autónoma Metropolitana de Iztapalapa dirigió su
análisis hacia el diseño de un proyecto óptimo para la transferencia de
remesas y su vínculo con el desarrollo rural. Werner Welman, de la
Coordinación de Organizaciones No Gubernamentales y Cooperativas de
Guatemala, presentó un informe acerca del uso de las remesas generadas
por migrantes guatemaltecos y sus tendencia hacia propuestas
alternativas de inversión. El caso de la migración de El Salvador y los
proyectos de desarrollo local vinculados a ella fue analizado por Jesús
Aguilar, de la organización CARECEN Internacional. Pero, sin dudas, los
estudios en torno al caso mexicano fueron los más prolijos.
Iniciativas como esta
desarrollada en Zacatecas pudieran repetirse para analizar otras
realidades de centros migratorios, con sus especificidades y diferencias
con los casos mexicano y centroamericano, en aras de darle a las remesas
familiares un uso tendiente a crear vías de desarrollo local, e
intercambiar experiencias en cuanto a alternativas para su
transferencia.
Quisieron los
organizadores de este Seminario –Comisión Económica para América Latina
de Naciones Unidas (CEPAL), Sin Fronteras IAP, las fundaciones Ford y
Soros, el Instituto Nacional de Desarrollo Social y la Universidad de
Zacatecas—publicar los trabajos bajo discusión en forma de Memorias, y
gracias a esta idea podemos contar con el texto de las ponencias más
importantes presentadas.
|