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Si leemos la contratapa
del libro sabemos de inmediato de qué trata: del "lado oscuro" de un
programa entre México y Canadá, vigente desde 1974, mediante el cual
trabajadores mexicanos laboran entre seis semanas y ocho meses en
granjas de Canadá. Y aunque no está exento de beneficios para los
migrantes, son los granjeros canadienses quienes reciben más provecho de
su funcionamiento por el empleo de mano de obra barata y altamente
calificada. Es un programa poco conocido, que ha estado soslayado, entre
otras razones, por la importancia de la migración mexicana hacia Estados
Unidos y por las implicaciones que ella tiene para México en sus
relaciones con este vecino más cercano.
Los autores nos descubren
en este volumen de casi 300 páginas las particularidades de este
tratado, mediante el cual las provincias canadienses de Ontario y Québec
en particular –aunque también Alberta y Manitoba—se han estado
beneficiando. Aunque también se abunda en los beneficios de las familias
asentadas en México al recibir las remesas familiares o el producto de
lo trabajado en Canadá, cuyo pago es superior a los salarios mexicanos.
De una cifra de 208 participantes en su primer año de operación, el
número de mexicanos en el programa ha aumentado a 10,000 en 2001
laborando por contrato en el cultivo y cuestiones relativas a la
producción de frutas, tabaco, vegetales y flores.
Para este estudio, los
autores realizaron 197 entrevistas en el noroeste de Tlaxcala, durante
la inactividad del ciclo agrícola, lo cual a su juicio produjo buenos
resultados. Los entrevistados recién regresaban de Canadá y estaban
dispuestos a exponer sus experiencias, una vez que quedaban convencidos
de que los entrevistadores no representaban a ninguna agencia
gubernamental.
El libro está dividido en
seis capítulos, dos apéndices –éstos con recomendaciones y el
cuestionario utilizado en las entrevistas—y listados de mapas y
gráficas. En el primer capítulo los autores abordan la situación social
y económica en Tlaxcala que da lugar al acuerdo; el segundo es la
descripción del programa aprobado en 1974 y las particularidades del
Memorando de Entendimiento, base para iniciar este singular proyecto de
migración temporal, y que según los autores no ha sido respetado
íntegramente ni por los gobiernos de los dos países involucrados, ni por
los granjeros canadienses. Pero es quizás el capítulo tercero uno de los
más interesantes de este valioso trabajo, al presentar los resultados
principales del proyecto, uno de los cuales son las remesas familiares.
El bajo costo de
inscripción, los subsidios para transporte y alojamiento, y la
garantía (cumplida en la mayoría de los casos) de trabajo a un salario
conocido dan a los participantes la posibilidad de acumular ahorros
casi desde el principio de su estancia laboral. Tal posibilidad
aumenta por la escasez de tiempo libre y el aislamiento –tanto
cultural como físico—en las zonas rurales donde trabajan. Ambos
factores reducen la probabilidad de que los trabajadores agrícolas
migrantes canalicen montos sustanciales de sus ingresos hacia
diversiones.
El capítulo cuatro está
titulado, "Migración y (sub) desarrollo en México"; le sigue, "La
experiencia de la migración: Estudios de caso", y cierra este volumen
con el análisis de "La economía política del trabajo agrícola por
contrato en la Norteamérica liberal".
Habíamos dicho que se
dedica uno de los apéndices a recomendaciones. De ahí, extraemos la cita
de una de ellas tendiente a proteger los derechos de los migrantes
mexicanos involucrados en este proyecto, toda vez que se hace una
denuncia de "favoritismo" por parte de los funcionarios mexicanos que
laboran en los consulados, "hacia los empleadores (...) manifestado a
través de sugerencias de que los trabajadores ‘aguantan’ y evitan
quejarse cuando son confrontados con lo que ellos consideran demandas
excesivas de sus empleadores". Los autores nos dirán que "ni oficiales
del gobierno canadiense ni del mexicano tienen un gran interés en gestar
los cambios que favorecerían a los empleados mexicanos, razón por la
cual las inspecciones de viviendas y la investigación de quejas de los
trabajadores deben ser conducidas por organizaciones no gubernamentales
de derechos humanos."
Por ser novedoso el tema
y riguroso el análisis, recomendamos a nuestros lectores este título que
la Universidad de Tlaxcala pone en nuestras manos.
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